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“Solo nos queda el recuerdo”

Estudiantes de Historia del Arte enseñan en Zaragoza el patrimonio desaparecido y reivindican sus competencias profesionales.

Teatro Pignatelli de Zaragoza, construido en 1778, en el edificio que hoy ocupa Correos.
Teatro Pignatelli de Zaragoza, construido en 1778, en el edificio que hoy ocupa Correos.
Universidad de Zaragoza

¿Qué fue del Teatro Pignatelli en la Zaragoza de principios del siglo pasado? ¿Por qué desapareció la Torre Nueva de la plaza de San Felipe? ¿Cómo sucumbió el Real Monasterio de San Jerónimo en lo que hoy es la plaza de Santa Engracia? Son solo algunas de las preguntas que estudiantes de máster y grado, así como doctorandos, de la Facultad de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza intentaron explicar de forma voluntaria.

Patrimonio desparecido

Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Monumentos y Sitios y dentro del programa Ubikarte las alumnas del Departamento de Arte han dado a conocer al público interesado una selección de monumentos desaparecidos de la ciudad. La actividad, totalmente gratuita, ha tenido lugar en cuatro lugares en los que cada media hora y simultáneamente se aportaba luz e información sobre edificios como la Torre Nueva, el convento de San Francisco, la Cruz del Coso, el hospital de Nuestra Señora de Gracia y el teatro de comedias, el monasterio jerónimo de Santa Engracia, el teatro Pignatelli, los hoteles de la plaza Aragón y los edificios modernistas del paseo Sagasta.

“Llevamos meses de trabajo y documentación para salir hoy a la calle y concienciar a los ciudadanos de la pérdida tan importante de muchos edificios que han desaparecido a lo largo de la historia de Zaragoza y de los que solo nos queda el recuerdo”, decían María Ángeles Cejador, estudiante de máster de Historia del Arte de la Universidad y Anaïs Laia, doctoranda en la misma Facultad desde la plaza de Santa Engracia.

Galería:Patrimonio desaparecido
Ayudadas por fotografías en la tablet a lo largo de toda la mañana de este miércoles han ido explicando la arquitectura y el arte desaparecidos en el entorno: el Real Monasterio de los Jerónimos, que sufrió en el claustro los efectos de una mina en la guerra con los franceses de 1808, y que fue destruido posteriormente por los dirigentes de la ciudad. De hecho, la plaza, cerrada en su concepción original, que contaba con un cuartel y con un túnel que conectaba con la huerta, fueron derruidas en aras de la modernización y de la Exposición hispano-francesa de principios de siglo XX.

Galería:Patrimonio desparecido
Cejador y Serrano también hablaban del hoy desaparecido Teatro Pignatelli, ubicado en el espacio que ocupa el edificio de Correos, en el paseo de la Independencia. Pese a su carácter efímero, se construyó en 1778 y estuvo en pie durante 37 años y fue uno de los primeros proyectos que se llevaron a cabo en España de hierro y ladrillo, obra del arquitecto Félix Navarro, autor también del Mercado Central y del Palacio Larrinaga de Zaragoza.

Reivindicación de la profesión

Después, desde las escaleras del Paraninfo, en la plaza Paraíso, y por iniciativa de la Asociación Profesional de Historiadores del Arte, los alumnos y profesores de Zaragoza leyeron un manifiesto para reivindicar su trabajo y poner en valor su formación.

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