Ocio y Cultura

Alejandro Monge: "El dinero es el dios de la sociedad contemporánea"

El artista zaragozano presenta en Art Madrid, feria paralela a ARCO, una monumental escultura realizada con fajos de billetes simulados

Alejandro Monge, en ropa de trabajo, cuando daba los últimos retoques a su escultura el pasado lunes en su estudio zaragozano
Alejandro Monge, en ropa de trabajo, cuando daba los últimos retoques a su escultura el pasado lunes en su estudio zaragozano
José Miguel Marco

El artista zaragozano ocupa el estand de la galería 3 Punts en la feria Art Madrid con una escultura que representa miles de billetes que parecen rescatados de un incendio

La obra se titula ‘European dream’. ¿Ese es el sueño europeo? ¿El dinero?

En cierto modo sí. El dinero es el dios contemporáneo y mueve la vida de mucha gente. No hace mucho participé en la Feria de Miami y llevé allí una obra parecida, pero con billetes de dólares. Y la títule, obviamente, ‘American dream’.

Su escultura va a ocupar todo el estand de 3 Punts. Va a llamar mucho la atención...

La idea era aprovechar al máximo el espacio disponible y convertir todo el estand en una obra. Hemos tenido que romper paredes, pintar... Yo ya llevaba un tiempo trabajando en esta línea; de hecho, desde hace tiempo hago pequeñas esculturas de acero con esta misma idea. La imagen de los fajos de billetes, algunos de ellos quemados, es muy potente, y con ella quiero representar el valor del trabajo. En realidad, el dinero es la principal representación del valor de las horas de trabajo del ser humano, un icono contemporáneo, el dios de la sociedad de consumo. Quería jugar de forma gamberra con ese concepto.

Y la obra, en sí, también representa muchas horas de trabajo, las suyas. Porque todo está hecho de manera muy artesanal.

Cada centímetro de esta obra lleva un trabajo exagerado. Visualmente se podría conseguir el mismo efecto de mil formas distintas, utilizando fotocopias en color de los billetes, por ejemplo. Pero soy de los que creen que el trabajo artístico tiene mucho de oficio. Una pieza debe tener y mostrar el valor del trabajo que lleva implícito.

¿Cómo la ha hecho?

He partido, obviamente, de trozos de papel del tamaño de un billete. A partir de ahí el trabajo es descomunal, hay que irlos arrugando uno a uno, reagruparlos, hacerlos bloques dándoles una capa de resina y posteriormente irlos clavando. Cuando ya está diseñada la forma final del bloque de fardos de billetes, hay que pintar el conjunto con pintura acrílica. Solo la estructura general me ha costado dos meses de trabajo.

Y luego están los billetes cuyo anverso o reverso es visible. ¡Están hechos a mano!

Con un lápiz de color. Estuve todo el verano último pintándolos y hay más de cuatrocientos. El holograma de cada billete lo he recreado con pan de plata.

¿Y no encuentra tedioso pasar días y días repitiendo los mismos motivos sobre un papel?

Lo bueno de una obra de arte es que se vea que hay mucho trabajo en ella. La idea que subyace es importante, por supuesto, pero la ejecución debe acompañar. Ya digo que podría haber conseguido un efecto parecido con mucho menos trabajo, pero la obra sería distinta. Piense por ejemplo en Wei Wei, un artista contemporáneo que me gusta mucho. Hace unos años llenó la Tate Gallery con millones de pipas de porcelana pintadas a mano por un grupo de artesanos durante meses y meses de labor. Con esa obra quería representar la explotación laboral en la sociedad actual. No hubiera tenido sentido que empleara pipas de girasol auténticas.

¿La parte ‘quemada’ de su obra?

Es una ilusión óptica, un trampantojo. Lo consigo pintando los papeles con aerógrafo. Hago una base negra y luego voy pintando en escalas de grises.

¿Es difícil de conservar?

Cuando hice mi primera obra de este tipo, hace ahora seis años, me agobiaba mucho el tema de la conservación. Una obra debe perdurar en el tiempo y me preocupaban cosas como el posible amarilleamiento del papel. Así que el blanco que se ve en los billetes no es del papel, sino que está pintado. Luego lo barnizo todo con un espray especial.

Habrá visitantes de Art Madrid que querrán llevarse un ‘fajo’...

Será difícil, porque están unidos.Pero alguna obra pequeña de este tipo ya me han robado.

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