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Ocio y Cultura

Una ermita en ruinas en la cuna de Goya

Los restos de Nuestra Señora del Prado, de titularidad privada en Fuendetodos, a punto de derrumbarse

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José Luis Ona

Los restos de la antigua ermita de Nuestra Señora del Prado de Fuendetodos tienen sus horas contadas. El edificio, sin tejado, conserva aún tres monumentales arcos góticos, al borde del colapso, y ellos, junto a la puerta de piedra, constituyen los únicos vestigios que delatan su abolengo. El edificio es de propiedad privada y su propietario fue autorizado en 2010 a construir una vivienda pero desde entonces no ha iniciado las obras. El proyecto obtuvo en su día el visto bueno de la Comisión de Patrimonio.

"De la ermita se tienen pocas referencias históricas, no se han realizado estudios -subraya el arqueólogo e historiador José Luis Ona-. Prácticamente el único que menciona su existencia es Cristóbal Guitart en su libro 'Arquitectura gótica en Aragón', pero su referencia es casi telegráfica: 'En Fuendetodos subsiste sin culto la que debió ser su primitiva parroquia, situada frente a la actual; su puerta es semicircular con dovelas', asegura. Hace años, investigando a Goya y su familia en Fuendetodos encontré un documento por el que supe de qué ermita se trataba: Nuestra Señora del Prado".

Una ermita en ruinas en la cuna de Goya

El edificio, en mal estado de conservación, se encontraba en manos privadas y a finales de la década pasada salió a la venta. Lo compró un conocido empresario con intereses económicos en la zona y que explota varias canteras en Belchite. 

"El hecho de que se conozca poco del edificio no le quita valor -subraya Ona-. Porque hay que tener en cuenta que la mayor parte de la documentación de Fuendetodos se perdió durante la guerra civil. Aquí estamos hablando de un edificio de origen gótico e interesante. Creo que se privatizó en el siglo XVIII porque en 1728 se construyó justo enfrente la iglesia parroquial de la localidad, en lo que había sido el castillo de los condes de Fuentes, que estaban en el exilio por austracistas. No tenían sentido dos templos tan juntos, así que supongo que fue entonces cuando pasó a manos privadas. En ese momento, la parroquial vieja se convirtió en ermita. Así que en 1728 en Fuendetodos había una gran iglesia barroca, una iglesia antigua, la de Nuestra Señora de los Villares, que se reconvirtió en ermita del Sepulcro, y la ermita de Nuestra Señora del Prado, reconvertida en vivienda".

Y fue vivienda privada hasta mediados del siglo pasado, cuando se quedó vacía. Con el paso de los años se fueron cayendo tabiques y divisiones y aparecieron los arcos góticos originales que, hoy, claman por medidas para evitar que se caigan al suelo.

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