Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Web del suscriptor

La sugerencia... de Antón Castro

El cuadro perdido de Goya

Ana Alcolea mezcla la Guerra de la Independencia y el conflicto de Afganistán en 'Napoleón puede esperar'.

Antón Castro. Zaragoza Actualizada 27/09/2012 a las 13:45
0 Comentarios
Ana AlcoleaHA

Dice Ana Alcolea (Zaragoza, 1962) que su gran sueño habría sido ser cantante de ópera. Como no ha seguido ese camino, a pesar de haber cantado en el coro y de haber visitado muchos teatros del mundo, ha encontrado en la literatura su mejor camino. Es una creadora de historias sutiles, con un fogonazo de suavidad y de amores entrevistos, que casi siempre exaltan los valores de la cultura. Ya sea el arte, la música, el viaje, la pintura o la historia. Su último éxito ha sido ‘La noche más oscura’ (Premio Anaya, 2011), que transcurría en un faro y contaba una doble historia de amor y complicidad que poco a poco derivaba hacia un episodio terrible de la II Guerra Mundial.

Este jueves mismo, en el Museo de Bellas Artes de Zaragoza, presenta su nueva novela: ‘Napoleón puede esperar’ (Pearson), con un esquema semejante en algunos matices y a la vez con otros novedosos. Aquí narra una doble historia de amor: la del Gerard Lacombe, el militar francés que estuvo en Zaragoza en la Guerra de la Independencia, y la joven Isabelle, y la de Pablo Fonseca y Elisabet; estos dos se conocen en un funeral: Pablo ha perdido a su padre, el doctor Fonseca, y ella a su hermano mayor, ambos en una escaramuza en Afganistán. Ana Alcolea alterna las dos historias de manera natural.

Gerard Lacombe e Isabelle se han amado desde niños. Y él, buen dibujante, igual que ella, fascinada por el cuadro ‘Isabel de Portugal’ de Zurbarán, repudia los horrores de la guerra y piensa en abandonar el ejército; sin embargo, será llamado por Napoleón para que combata en España. Y llegará a Zaragoza a finales de 1808. Y aquí le pasarán algunas cosas importantes: conocerá al general Palafox, tendrá que enfrentarse a la gallardía aragonesa y a su lema vital 'Zaragoza no se rinde', y además en la iglesia de San Fernando descubrirá tres cuadros. Por otra parte, Pablo y Lizabeth, que apenas son dos adolescentes, van a vivir otra historia curiosa: Gabriel Fonseca dejó una misteriosa carpeta en su ordenador que desaparece por arte de magia. O por arte de un hacker. Y ahí en esas pesquisas, los dos jóvenes, enamorados como habrá supuesto el lector, irán viviendo muchas aventuras, entre ellas un viaje a París.

A Ana Alcolea le gustan las simetrías. La circularidad. La relación de los hechos y de los personajes alejados en el tiempo. E incluso le gusta jugar con los equívocos, en tono de comedia y melodrama. Con mucha habilidad es capaz de unir todas las obsesiones o subtemas del libro que quizá alimenten el grueso de las dos historias alejadas por casi dos siglos: el lienzo de Isabel de Portugal, tres cuadros desaparecidos de Goya, el misterio de la manipulación del ordenador del asesinado Gabriel Fonseca, la resistencia de las mujeres al invasor (condesa de Bureta, María Rafols, etc.), el propio Louvre.

Con un estilo terso, muy ameno, con buen conocimiento del alma humana, Ana Alcolea compone una novela llena de detalles, de conocimiento de la historia, de guiños y de espejismos, que tiene también un aire neorromántico, como el propio Goya, tan decisivo aquí. ‘Napoleón puede esperar’ es una de esas novelas entretenidas, llenos de sensibilidad y de recovecos, que el lector disfruta porque son entrañables, proponen espacios y emociones, y saben tocar “las heridas del amor”.



'Napoleón puede esperar'. Ana Alcolea. Cubierta: Fernando Vicente. Pearson. Madrid, 2012. 176 páginas. El libro se presenta esta tarde, a las 19.00, en el Museo de Zaragoza.




Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Grupo Henneo