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Kathleen Turner, de mito sexual a madre conservadora

En la cinta, la intérprete da vida a una mujer religiosa con una hija lesbiana (Emily Deschanel) y un hijo (Jason Ritter) que es infiel en su matrimonio.

Cartel de la película
Kathleen Turner, de mito sexual a madre ultraconservadora
HA

La actriz Kathleen Turner, uno de los grandes mitos sexuales de la década de 1980, regresa a los cines de EEUU este viernes con el estreno de 'The Perfect Family', donde encarna a una madre ultraconservadora, su primer papel protagonista en más de una década.

En la cinta, la intérprete da vida a una mujer religiosa en busca del premio a la mujer católica del año, un galardón que entrega una iglesia local cuyo último obstáculo para conseguirlo es presentar a su propia familia, que incluye una hija lesbiana (Emily Deschanel) y un hijo (Jason Ritter) que es infiel en su matrimonio.

"En mi vida, la doctrina que sigo es que creo que moriría por mi hija", confesó Turner a un grupo reducido de medios, entre ellos Efe.

"Es lo más importante que tengo, más que mi vida. Creo en no hacer daño deliberado a alguien y en no beneficiarse del dolor ajeno. Esas son mis reglas de oro. Creo que si las sigo, seré una buena persona", añadió.

Su debut en Hollywood ('Body Heat', 1981) la colocó directamente entre las musas etéreas de la industria gracias a su personaje de mujer fatal, una etiqueta que fue abrillantando ante los ojos del gran público en títulos como 'Romancing the Stone' (1984) o 'The Jewel of the Nile' (1987), ambos con Michael Douglas como pareja.

Su única candidatura al Óscar le llegó con 'Peggy Sue Got Married' (1986) y después firmó películas tan conocidas como 'The Accidental Tourist' (1988) y 'The War of the Roses' (1989) -de nuevo con Douglas-, pero una artritis reumatoide frenó su meteórica carrera, que desde hace años limita casi de forma exclusiva al teatro.

Sobre las tablas ha recreado obras como 'Cat on a Hot Tin Roof', 'The Graduate', 'Who's Afraid of Virginia Woolf?' y, más recientemente, 'High' y 'Molly Ivins', tras una etapa en la que su aspecto físico se deterioró por la medicación y el abuso del alcohol, que tomaba para calmar el dolor de su enfermedad.

"Esta película me ha sacado de allí", reconoció la actriz, que aceptó rodar su tercer film en los últimos diez años (las anteriores fueron 'Monster House' -2006, donde prestó su voz a un personaje- y 'Marley & Me' -2008, con un papel secundario-) porque le intrigaba la personalidad de Eileen, la mujer a la que encarna.

"No la entiendo. Leí la premisa y no podía comprender cómo alguien puede aceptar este estilo de vida tan increíblemente rígido; todas esas reglas, esto está bien, esto está mal... Y a la vez espera vivir en el mundo real. A mí me parece imposible -admitió-, especialmente cuando su familia está tan fuera de lo que ella cree".

Turner se divorció en 2007 de su esposo, Jay Weiss, a quien considera un buen amigo. Contrajeron matrimonio en 1984 y tuvieron una hija, Rachel Ann Weiss, en 1987.

"Para mí lo más importante de una familia debe ser apoyarse los unos a los otros. Tengo dos hermanos, una hermana y mi madre sigue con buena salud. No vivimos en los mismos mundos, pero nos vemos una o dos veces al año. Si me llaman y me dicen que me necesitan, digo que sí. No preguntaría por qué. Ellos harían lo mismo por mí", afirmó.

En sus comentarios Turner, que durante años ha sido muy crítica con la industria del cine por la falta de calidad en los guiones para mujeres adultas, revela una filosofía que le ha llevado a rechazar multitud de papeles a lo largo de los años, y una de las claves por las que no cree que su presencia en los cines vuelva a ser habitual.

"Cada personaje debe cambiar. Debe crecer para que me resulte interesante. Si no es así, no lo voy a aceptar. De este guión me atrajo mucho la compasión que hay", declaró Turner, que por primera en su trayectoria ejerció para la cinta como productora ejecutiva, algo que sí pretende repetir en el futuro.

"Me parece un privilegio y creo que es algo que puedo hacer ahora gracias a la experiencia adquirida. Poder intervenir en el desarrollo del guión, tomar decisiones en cuanto a la dirección de la historia... Me gusta participar en lo que queremos que diga la película. Tener claro por qué la hacemos. Es fantástico", apuntó.

Y mientras el público estadounidense puede disfrutar de su presencia en el teatro, Turner prometió que volverá a prestar su voz en otra cinta de animación, una labor que llevó a cabo por primera vez prestando sus cuerdas vocales a otra "femme fatale": Jessica Rabbit en "Who Framed Roger Rabbit" (1988).

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