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Ocio y Cultura

POESÍA

El genio joven aún inédito

Linteo recupera otro poemario desconocido del nobel Juan Ramón Jiménez.

Juan Ramón Jiménez vive entre nosotros, de nuevo, en todo su esplendor y uno disfruta con la lectura de sus «poemillas», que tanta influencia han tenido en tantos y tantos poetas: el encargado de esta edición crítica, de la introducción y sus respectivas notas, el profesor José Antonio Expósito, cita a los más (re)conocidos como García Lorca, Alberti o Miguel Hernández, a los que añado Pere Gimferrer, pues fruto de la lectura uno encuentra que en el poema ‘La rosa vacía’ (p.135) de esta edición, JRJ escribió: «El sol vendimiando, / la rosa vacía!» y Gimferrer en su últmo poemario ‘Rapsodia’ (Seix Barral, 2011), escribe en el canto XI, «de la tarde vencida por la puesta / del sol vendimiador de tanta luz». El Dr. Expósito también se ocupó de la edición de ‘La frente pensativa (1911-1912)’, en esta misma colección. Libro inédito también en vida de su autor.

El lector disfrutará de esta edición de ‘Arte menor’ del ‘Andaluz universal’, libro inédito durante un siglo a pesar de que JRJ lo intentase publicar en editoriales distintas tanto españolas como francesas. Lo que me lleva a pensar en los agobios que sufren los jóvenes poetas de hoy por ver publicada su obra en papel, a pesar de que tienen Internet.

Recomiendo vivamente la lectura de la excelente, acertada y explicativa introducción. También, como no puede ser de otra forma para los más estudiosos en la obra juanramoniana está el álbum de fotos y documentos y notas. El libro cuenta con 142 poemas, de los que 43 son inéditos hasta la fecha, repartidos en cinco partes: ‘Cancioncillas’, ‘El jardinero sentimental’, ‘Quinta cuerda’, ‘Música en la sombra’ y ‘Los rincones plácidos’. Especialmente he disfrutado con los poemas de ‘Música en la sombra’, que están dedicados a Enma Ulloa, que en carnaval se vestía siempre de loca, con hojas verdes y cascabeles de plata en el negro cabello desatado. ¡Vamos! Toda una poética.

Además de encontrar poemas esenciales en su simbología como la noche donde «Un enorme soplo pagano / va sobre todo. El mar, el campo», o el poema ‘Mayo primero’: «Ángelus de este día / sobre aquel paganismo, / (cementerio de hoy / sobre los de los siglos)». Supongo que mayo en Moguer era y debe ser precioso. Y de hecho le dedica a este mes en su pueblo un poema : «Desde el cementerio, / lejanos, alegres, / esplenden los campos / dorados de mieses…»

La muerte siempre está presente en este andaluz universal. Pensaba que moriría joven.

Otro poema que llama la atención de este ‘Arte menor’ es el de la página 166, que dicen que es el atisbo poético para su posterior poesía desnuda y pura: «Ver, entrever de nuevo, / lo que he visto desnudo / ya, velado». Yo, por mi parte, me quedo en «¡qué palpitar de sombras!» y porque, a buen seguro, «Oyendo / la lluvia / te escribo».

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