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Ocio y Cultura

TEATRO

Los Titiriteros de Binéfar recuperan su espectáculo de 'El bandido Cucaracha'

Quince años después de su última representación, vuelven a llevarlo a escena en su teatro de Abizanda durante la Semana Santa.

Los titiriteros, en una antigua representación de 'El bandido Cucaracha'.
Los Titiriteros de Binéfar recuperan su espectáculo de 'El bandido Cucaracha'

«Llevamos más de treinta años recorriendo caminos con nuestros moñacos, haciendo títeres y música por las calles, plazas, teatros y carpas», aseguran los Titiriteros de Binéfar en su página web. Y uno de sus grandes éxitos ha sido 'El bandido Cucaracha', espectáculo que puso en escena en 1989 y que abandonaron seis años más tarde.

«En el año 1989 estrenamos un espectáculo sobre un bandolero aragonés -aseguran-. El mito clásico del bandido bienhechor dejamos de hacerlo en 1995, después de haberlo paseado por muchos pueblos argoneses por donde transcurrió la vida del bandido y por algunos festivales internacionales de títeres. En los últimos tiempos se han ido acercando a nosotros muchos espectadores que antaño fueron niños y que ahora son padres jóvenes y nos piden aquella historia del bandido que robaba a los ricos, ayudaba a los pobres y casi siempre lograba escapar de sus perseguidores. Hela pues aquí, tal como la creamos hace algo más de veinte años pero con el oficio nuestro algo más consolidado».

Los Titiriteros de Binéfar rehabilitaron hace un par de años dos casas en Abizanda para convertirlas en un pequeño teatro y un museo. Para difundir la existencia de su teatro, el grupo creó en abril de 2009 el programa de primavera para La Casa de los Títeres.

Un Robin Hood aragonés

Mariano Gavín Suñén, El Cucaracha, nació en Alcubierre en 1838 y murió en Lanaja en 1875. Fue el bandolero aragonés mas famoso de la segunda mitad del siglo XIX. La mayoría de lo que se sabe de él hunde sus raíces en la leyenda. Se dedicaba al robo y la extorsión, y mientras fue visto por algunos como un bienhechor que quitaba el dinero a los ricos para dárselo a los pobres, para otros era un peligroso delincuente.

La Guardia Civil de la época lo tuvo cercado en varias ocasiones, pero siempre escapaba, hasta que en febrero de 1875 cayó en una emboscada en una paridera junto a la mayor parte de su banda: El Cerrudo, el Herrero de Osso, el Molinero de Belver y el Guarnicionero de Alcolea.

La leyenda dice que en el bolsillo de Cucaracha había una carta en la que pedía el indulto al Rey. Hay versiones según las cuales la banda podía haber sido envenenada.

Las representaciones tendrán lugar en La Casa de los Títeres de Abizanda (Huesca), hoy y mañana a las 18.00; y el domingo, 24 de abril, a las 12.00 y a las 18.00.

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