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HOMENAJE

El periplo de Félix de Azara se recoge en su primera biografía

La Diputación Provincial de Huesca ha editado un tomo sobre la vida del naturalista de Barbuñales (1721-1821) hasta su marcha a América.

Presentación del primer tomo de la biografía, ayer en la DPH.
El periplo de Félix de Azara se recoge en su primera biografía
J. BLASCO

El naturalista Félix de Azara (1742-1821) nació en Barbuñales pero su obra se conoce más en América. Una céntrica calle en Asunción (Paraguay) lleva su nombre. La ciencia natural del país existe en gran parte gracias a él, donde recibió menciones. Son algunos de los reconocimientos en su tierra de adopción pero en España hay poco más que una estatua en Barcelona. Eso sí, desde hace unos años la labor de la Diputación Provincial de Huesca por conocer y difundir su figura que da nombre a sus prestigiosos premios de medio ambiente. Ahora, ha editado la primera parte de la biografía de Félix de Azara, 'La forja de un ilustrado altoaragonés' (1742-1781), que presentó ayer.

Los otros dos tomos hasta completar su biografía se publicarán antes de fin de año. En el segundo se recogerá su estancia en América, donde vivió principalmente en Argentina y Paraguay. Marchó primero a Brasil como topógrafo para mediar en los problemas que pudieran surgir a la hora de delimitar las fronteras de las colonias españolas y portuguesas. Hizo el primer plano de Asunción y el más exacto de los mapas coloniales de Paraguay. Fue en esos viajes en los que se fijó en los animales que encontraba. Solo que su manera de clasificarlos no era la estándar, por lo que otros se apropiaron después sus hallazgos. Fue algo más que un naturalista, un explorador, cartógrafo, militar y humanista.

La última parte indaga en su regreso a España hasta su fallecimiento en 1821 en su localidad natal. Sus restos reposan en la capilla de Lastanosa, en la catedral oscense. De hecho, se ha pensado en elaborar una edición más reducida para llevarla a los centros escolares de forma que se pueda difundir la figura.

El autor, Julio Rafael Contreras Roqué, un investigador de origen argentino que reside en Paraguay, ha redactado la biografía en colaboración con Manuel Español, un ingeniero de la Fundación Félix de Azara. Este último participó ayer en la DPH en la presentación del ejemplar, editado de una manera simple a la espera de que estén terminados los otros volúmenes. El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, y el diputado provincial, Javier Betorz, le acompañaron en el acto.

«Félix de Azara fue un hombre de su tiempo, difícil de entender ahora», señala Manuel Español. Relata que estudió en la Universidad Sertoriana de Huesca, pero sin acabar sus estudios regresó a Barbuñales donde permaneció dos años. «No se sabe si estaba castigado o dedicó el tiempo a pensar lo que quería hacer o qué pasó», apunta Español, que invita a los investigadores a que intenten llenar esta laguna u otras muchas que existen en su vida. En este sentido, los propios autores plantean esta biografía como un documento de partida para ahondar más en la figura del naturalista altoaragonés.

En 1761 inició su carrera militar, ya que determinadas disciplinas científicas solo se impartían en sus centros. Fue herido en Argel y en 1781 fue enviado a América como topógrafo. Ahí empezó su periplo que se relata ya en la segunda parte.

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