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ARTE

Una exposición redescubre 6 obras de Pablo Serrano

Las piezas que vuelven a salir a la luz son cuatro esculturas y dos dibujos del artista aragonés.

'Ritmos en el espacio', escultura colgante de varillas, hecha en 1959
Una exposición redescubre 6 obras de Pablo Serrano
ANA MULLER Y JOAQUíN CORTéS

Un nuevo motivo para que este 2011 se convierta en un 'año de Pablo Serrano'. A la esperada inauguración en los próximos meses del nuevo Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneas (hay que irse familiarizando con la ampulosa denominación oficial) que llevará su nombre en Zaragoza, se adelanta ahora el redescubrimiento de seis piezas a las que se había perdido la pista o que nunca hasta ahora habían podido ser contempladas por el público.

Las obras, de algunas de las cuales se tenía constancia documental, forman parte de la muestra sobre los 30 años de creación del artista aragonés que desde ayer y hasta el próximo 6 de marzo se puede contemplar en la Sala de la Pasión de Valladolid.

Entre ellas destacan dos esculturas fechadas entre 1956 y 1957, correspondientes a su trabajo ya en España, tras volver de Sudamérica. "Es entonces cuando inicia su serie 'Ordenación del caos', realizada con materiales de desecho que encuentra y a los que da un nuevo uso", explica la comisaria de exhibición, Lola Durán, que está detrás de estos hallazgos. Son fruto de las investigaciones que realiza para su tesis sobre Pablo Serrano en la Universidad Autónoma de Madrid y para el catálogo razonado de su legado escultórico que se presentará después del verano.

A esta 'Ordenación del caos' pertenece 'Anteo', un hierro forjado de 10x43x32 centímetros, que toma su nombre de un dios mitológico. Se sabía de su presentación en la exposición celebrada en el Ateneo de Madrid, en la XXV Exposición de la Institución Fernando el Católico de Zaragoza y en la sala Syra de Barcelona en 1957. Desde entonces se la había perdido la pista.

Un contemporáneo del escultor le dio indicios a Lola Durán para localizar a coleccionistas particulares que adquirieron entonces algunas creaciones. Así localizó 'Anteo' y una segunda escultura, sin título, de hierros tubulares con varillas de hierro soldado. "Es curiosa por el material en que está confeccionada. Normalmente utilizaba clavos y planchas de hierro y son escasas las de este tipo", precisa la comisaria.

Otra interesante pieza que sale a la luz forma parte de la tercera de sus series puramente abstracta, 'Ritmos en el espacio', de 1959. Se trata de una escultura colgante de varillas que parecen escribir en el espacio. Es propiedad de Ana Muller, hija de Nicolás Muller, fotógrafo y gran amigo del artista aragonés.

Nicolás Muller es también protagonista de otra de las obras más importantes que ahora puede ser admirada, su retrato en bronce. Su peculiaridad radica en que solo ha sido expuesto en una ocasión con motivo de la muestra de homenaje al fotógrafo que, tras su fallecimiento, se presentó en la Casa de la Cultura de Llanes (Asturias) en el año 2000. Una curiosidad más es que estas dos piezas llegaron a la familia Muller "fruto de un trueque y una colaboración de trabajo entre ambos artistas y compañeros", cuenta Lola Durán.

Otros dos dibujos que por primera vez se muestran al público en la capital vallisoletana pertenecen al tema 'Ritmos en el espacio' y son sendos bocetos a plumilla de 53x76 centímetros.

Lola Durán subraya también que en el montaje, formado por cerca de cincuenta obras entre esculturas y dibujos, se incluye un conjunto de 12 herramientas utilizadas por Pablo Serrano nunca antes se habían presentado en público. Algunas de ellas están confeccionadas por él mismo, y se acompañan de una fotografía suya trabajando en su taller en 1970 firmada por Nicolás Muller.

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