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ARTES

Los proyectos de Alberto Gusi

El Paisaje y la Fotografía como rompecabezas.

Alberto Gusi muy cerca de una espectacular instalación seriada de fotografías.
Los proyectos de Alberto Gusi
RAFAEL GOBANTES

Albert Gusi (Castellbisbal, Barcelona, 1970) es un artista en quien prima la acción y cuyo trabajo no se materializa en obras sino en proyectos. Su atractiva (y divertida) exposición en el CDAN es testimonio de ellos. Estos proyectos suelen tener relación con algún territorio concreto y pueden contar con la colaboración de personas anónimas. Se puede considerar a Gusi un activista, más que un “accionista”. Aparentemente, es un creador multidisciplinar, pero, en el fondo, su perspectiva es fotográfica. Otra cosa es que el medio se ponga en cuestión, se deconstruya y desubique. Hace como ciertos cocineros actuales, cuando los ingredientes de siempre los sirven separados o en un orden imprevisto. Por ejemplo, lo ingredientes de la mirada y el disparo. Con un invento suyo, el “estri alçador fotogràfic”, Gusi los separa, elevando la cámara mediante una pértiga, para que el fotógrafo fotografíe sin mirar por el visor. Con sus aviones de reconocimiento, hechos de papel fotográfico, y que manda a volar sobre el paisaje, evita la intermediación de la cámara.

Siendo, como es, bastante disperso en sus estrategias, hay un tema que se repite en Albert Gusi, y es el de la mirada cenital. En los dos ejemplos que he citado está presente de forma explícita. Lo está en las cámaras que miran desde lo alto de las pértigas, o en el avión que observa desde el aire. Incluso cuando propone trasladar al campo (campesino) el dibujo de un campo (urbano) de fútbol o de rugby, la comprensión de su propuesta pide ser vista desde arriba, requiere el testimonio de la fotografía aérea. Uno de los nuevos proyectos que ha hecho en Huesca, producidos por el CDAN, recoge el paisaje de la Hoya desde dos atalayas cargadas de simbolismo, la torre de la catedral y el castillo de Loarre, elevándose desde ellas con un mástil de ocho metros, desde el cual la cámara, sin seleccionar perspectiva alguna, las grabó todas, en un giro de 360º. El resultado de este experimento se presenta en una proyección interactiva, donde el visitante puede hacer rotar el paisaje mediante un mando de videojuego, tipo wii.

Este recurso a la mirada cenital posee su tradición propia. Dentro de las transgresiones fotográficas, fue una de las primeras: desde el momento en que Nadar se montó en un globo, en el siglo XIX; desde que Moholy Nagy subió a la torre de la radio de Berlín, en los años veinte. Es también una tradición en el contexto del Land art, un contexto dentro del cual, Albert Gusi aporta una actitud juguetona e importantes dosis de humor. En tal sentido, el más humorístico de sus trabajos es ‘Messor: las hormigas (re)coleccionistas’, donde estos insectos intervienen como connaisseurs y productores de fotografía. Si las tomas cenitales, desde un globo o desde una torre, convertían en hormigas a los hombres, Gusi las convierte a éstas en fotógrafas.

Hay un proyecto en que pasamos de la Etología a la Sociología, del comportamiento animal al humano. Es otro de los proyectos producidos por el CDAN, y con escenario oscense. Se realizó el último verano en Ordesa, en la Cola de Caballo, y en él las hormigas se sustituyen por turistas, aunque Albert Gusi mantenga frente a ellos una distancia científica (e irónica) parecida, actuando como un observador invisible e inmóvil. Aquí hay una cámara de vídeo que se deja fija, frente a la cascada, desde primera hora de la mañana, y que asiste a la llegada, al comienzo tímida, pero después masiva, de los excursionistas, excursionistas que, a su vez, son fotógrafos. Albert Gusi hace el recuento de cada disparo que hacen estos turistas, en un trabajo que pone su acento sobre la Naturaleza como icono, en las atracciones naturales como fenómeno de masas. El paisaje como construcción cultural es también una construcción mediática, y el aura de la imagen sublime se descompone, a través de las fotos de los aficionados, en una curiosa multiplicación de reliquias visuales, todas auténticas y todas falsas a un tiempo.

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