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Ocio y Cultura

Blog - Tinta de Hemeroteca

por Mariano García

NAVIDAD

Dime de qué estoy hecho...

Para hincarle el diente. Figuras navideñas de chocolate negro, con leche y blanco se pueden comprar en Chocolates Capricho (Zaragoza). Digno de leñadores. La asociación Los Ancebillos de Lituénigo ha decorado el pueblo con escenas navideñas hechas con leña, troncos y alguna tela.

Dime de qué estoy hecho...
Dime de qué estoy hecho...
ARáNZAZU NAVARRO

Palos de goteros, algodón teñido con betadine con agua, guantes de látex, almohadas y sábanas. Estos son algunos de los curiosos elementos con los que está confeccionado el belén que uno se encuentra cuando accede al área de Medicina Interna en la planta décima del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Un Nacimiento sencillo, solo con las figuras imprescindibles de la Virgen, San José y el niño, y elaborado con objetos cotidianos que se usan en el día a día de este servicio médico. No es el único. Más allá de las rutas oficiosas de los pesebres más vistosos y visitados, todavía queda lugar para el asombro.

"Cada uno de los cuerpos se sustenta en un palo de gotero con dos almohadas y la cabeza no es más que otra almohada con vendas. El pelo de San José es una fregona y a partir de allí se les reviste con las sábanas y las mantas que utilizamos normalmente", explica Amparo Sánchez, auxiliar de Enfermería que lleva por lo menos quince años encargándose de su montaje junto a Esperanza Moya.

El recién nacido, de un rubio luminoso gracias al betadine, luce un pijama infantil del establecimiento hospitalario, y las manos de San José, que son guantes de limpieza rellenos de algodón, sujetan un bastón que no es más que el palo de una fregona disimulado con espumillón. Hasta fue víctima de un secuestro: "Los de la cocina nos robaron a San José el Día de los Santos Inocentes y nos exigían el pago de un rescate", cuentan. Cuando pasen estas fiestas, todo lo reutilizable irá a parar a la lavandería.

Otra sorpresa depara el servicio de Urgencias del Hospital Infantil de Zaragoza. Aquí, los restos de vendas de escayola que se utilizan con los pacientes se han transformado en un artístico y minimalista nacimiento, donde la figura más grande mide cerca de 30 centímetros (en el hospital de día se puede contemplar una versión en miniatura).

"Los ejes de las figuras son depresores (espátulas de madera o metálicas que se introducen en la boca a los niños cuando se les examina) o cédulas de metal con las que se inmovilizan los dedos. Las vendas de escayola muy mojadas se van echando encima de ellos y les vamos dando forma. No hay más secreto", revela la auxiliar de Enfermería Pilar Marro, una de las autoras junto al traumatólogo Antonio Tabuenca.

Dulce Navidad

Los más golosos tienen una cita obligada en Chocolates Capricho, en la calle de Don Jaime. Imposible no caer en la tentación de darle un mordisco a los puzzles de doce piezas con escenas de Papá Noel, al árbol de Navidad blanco y negro, al oso con trineo o al muñeco de nieve. Si uno no quiere empalagarse demasiado puede decantarse por los adornos para el árbol, desde bolas serigrafiadas con tinta comestible hasta una estrella o un reno. Pueden aguantar todas las fiestas a una temperatura normal de 200, siempre que no se los exponga a una fuente de calor o una luz demasiado potente.

Luis Paracuellos, que lleva 14 años en el oficio, intenta traer cada año a Chocolates Capricho algún molde nuevo de Italia para ir renovando la colección. "La pena es que no se puede encontrar ningún símbolo navideño más español, como los Reyes Magos", se lamenta. Para el año que viene está manejando la posibilidad de crear uno propio, como hizo la pasada Semana Santa con la silueta de un cofrade.

También utilizando materia comestible de producción propia, la panadería La Vieja Tahona, situada en la calle Pignatelli de Zaragoza, ha instalado en su establecimiento un sorprendente belén cuyas piezas están hechas a base de barras, hogazas y otros panes, a los que se ha dado forma jugando con la corteza y la miga.

Aunque no solo en la capital pueden encontrarse muestras de ingenio creativo. Si uno se anima a acercarse al pueblo de Lituénigo, en las faldas del Moncayo, se encontrará con un belén hecho completamente de leña, troncos de madera y alguna tela. Las escenas representadas se han distribuido por las calles y rincones de la localidad.

De vendas. El Nacimiento de Urgencias del Hospital Infantil de Zaragoza recicla venda de escayola.

Con palos de gotero. En la planta décima del Hospital Miguel Servet. Lleva sábanas y mantas.

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