Despliega el menú
Ocio y Cultura
Suscríbete

Cuentistas aragoneses del siglo XXI

La antología del nuevo cuento español ¿Pequeñas resistencias 5¿ selecciona los relatos breves de ocho escritores de la Comunidad que han publicado un libro de narraciones breves en la última década. Los autores compartieron ayer escenario y tertulia para presentar la obra.

Cuentistas aragoneses del siglo XXI
Cuentistas aragoneses del siglo XXI
JOSé MIGUEL MARCO

El cuento español ha cobrado un nuevo auge y gracias a la descentralización estética, geográfica y editorial que ha producido una dispersión saludable, Aragón cumple una función especial y está pasando por un momento pletórico". Así de claro lo tiene el autor argentino Andrés Neuman, que ayer presentó en la librería El Pequeño Teatro de los Libros de Zaragoza, 'Pequeñas resistencias 5. Antología del nuevo cuento español (2001-2010), editado por Páginas de Espuma, que pretende radiografiar la variedad de este género a través de la obra de 40 escritores españoles que se han estrenado en esta modalidad a lo largo de la última década.

Entre ellos una larga cosecha de ocho aragoneses: Patricia Esteban, Víctor García Antón, Daniel Gascón, Cristina Grande, Ismael Grasa, Francesc Serés, Miguel Serrano y Manuel Vilas.

"Aquí no se refleja una generación, sino que se trata de fotografiar una década, un momento de gran atomización del panorama. Entre el autor más joven y más viejo hay 25 años de diferencia, por lo que abarca tres generaciones. He tratado de ir más allá de mis gustos y hacer lo contrario de una antología dogmática", resume Neuman. En la publicación, los lectores tienen la oportunidad de conocer la obra de escritores noveles y disfrutar de otros consagrados como Espido Freire.

Son todos los que están, pero no están todos los que son. Hay cuentistas que se han quedado fuera de esta selección y en las páginas del libro se brinda por el trabajo de otros que merecen atención, entre ellos el oscense Óscar Sipán. Neuman estuvo ayer acompañado en la capital aragonesa por el director editorial Juan Casamayor, quien recordó que este volumen clausura el décimo aniversario de Páginas de Espuma "viviendo del cuento", además de cinco de los cuentistas de la tierra que forman parte de la antología. Para la ocasión, se prestaron a posar en un escenario teatral y compartieron una charla entre colegas que se conocen entre sí.

Relatos que marcaron etapas

Del barbastrense Manuel Vilas, que acaba de publicar parte de su obra lírica en 'Amor, poesía reunida', se puede leer su cuento 'Trabajo' (del libro 'Zeta', 2002) sobre un curioso desempleado. "En ocho años he evolucionado, me gusta, pero yo ya he encontrado trabajo, no lo volvería a escribir, pero sigo pensando lo mismo sobre el tema del que habla", dijo con buen humor, después de alabar "las horas de dedicación y de lectura que hay detrás de esta antología".

Con un relato de sus primeros tiempos está presente la oscense Cristina Grande, 'Mi gato, Marcelo y yo' ('La novia parapente', 2002). "Es un cuento rural de mi primer libro, de los más raros, que fue como una especie de fortuna", aseguró. Tan viejo que no lo tenía ni en word y lo escribió a máquina. "Toda la antología en la que yo esté es una lotería que me ha tocado", confesó la escritora, que bromeó con sentirse "protegida y arropada" por dos compañeros como Daniel Gastón e Ismael Grasa tanto en el libro como en la puesta de largo del volumen.

Un Daniel Gascón, el más joven del grupo, que aporta su cuento 'Fuera de cobertura' ('La edad del pavo', 2001), una pasión juvenil enturbiada por una misteriosa llamada telefónica. "Fue el primer cuento que escribí y me dio un poco el tono para el resto del libro. Le tengo aprecio, porque me veo a mí mismo escribiéndolo", reconoció.

De Ismael Grasa, Neuman ha seleccionado 'Tablón de anuncios' ('Trescientos días de sol', 2007), un cuento de "personajes". En este caso un turbador camarero eventual que comparte piso con un estudiante universitario. "No me interesa contar historias desasosegadoras, pero procuro ser indulgente con el resultado de mis cuentos y pensar que son el cimiento de un sosiego más profundo", comentó. En realidad, se trata de "gente que tarda mucho en encontrar su lugar en el mundo, pero que no está dispuesta a claudicar".

Pequeñas editoriales a escena

El zaragozano Miguel Serrano, que participa con 'Cuerpo y alma' ('Órbita', 2009), rompió una lanza a favor de las pequeñas editoriales de la Comunidad. Acerca de su relato, "una alegoría sobre el deseo" que surge en un restaurante vegetariano en el que coinciden dos despedidas de solteros, explicó que lo escribió en un momento en el que le interesaba "la experimentación formal y así lo refleja".

Todos coinciden en que el cuento, y la literatura en general, está viviendo momentos dulces en Aragón, en buena parte gracias a la labor de las pequeñas editoriales independientes "que son en parte responsables de que los aragoneses no estemos aquí como ovnis", como se refirió a ellas Ismael Grasa. "Hay una industria cultural pequeña pero que existe y tiene conexiones fuera, que no se limita a los que estamos empezando ahora, sino que hay autores más consagrados que siguen publicando y teniendo importancia", remató sobre la cuestión Daniel Gascón. ¿Perdurará en el tiempo? "Esperemos" se escuchó entre risas.

Los cuentistas y aficionados al género tienen hoy una cita con la presentación abierta al público que tendrá lugar a partir de las 20.00, en la librería El Pequeño Teatro de los Libros (c/ Silvestre Pérez 21) de Zaragoza. Toda una fiesta del cuento para los lectores.

Etiquetas