Despliega el menú
Ocio y Cultura

CINE

Pilar Palomero rueda 'Chan chán'

La directora aragonesa prepara en Zaragoza su tercer cortometraje, que narra los últimos días de una pareja de ancianos.

Txema Blasco y Maite Sequeira escuchan a su directora, Pilar Palomero (derecha).
Pilar Palomero rueda 'Chan chán'
GORE VáZQUEZ /APG

Arrancará contando una historia a través de fotografías viejas. La boda, la vida, los muchísimos concursos de baile, los trofeos... Después, la cámara dejará esos recuerdos y se moverá a la habitación de Conchita y Antonio, a la UCI y a la sala de espera de un hospital donde este matrimonio de ancianos vivirá sus últimos momentos juntos. Ella está enferma y entre ambos no se cruzarán las palabras, porque 'Chan chán' contará esta historia de amor solo a través de la imagen y la música.

Será el tercer corto dirigido por Pilar Palomero, que comenzó a rodar ayer en el colegio Cantín y Gamboa de Zaragoza. Con un presupuesto de unos 10.000 euros, en parte subvencionados por la Diputación Provincial de Zaragoza, el filme se grabará en cuatro jornadas (concluirán el jueves).

Se ha necesitado la colaboración de un total de 14 personas, entre ellas los actores Maite Sequeira (Conchita) y Txema Blasco (Antonio), el hombre que ha tenido más papeles en cortometrajes españoles. Con su interpretación y a través de una sola cámara, el equipo deberá captar el dramatismo de una "verdadera historia de amor, que también contiene magia", como la describe su productor, Oscar Racero.

"Es dulce, porque cuenta la historia de Antonio y Conchita, que tuvieron una vida feliz marcada por el baile (ambos fueron grandes bailarines de salón). Pero también agridulce, porque los conocemos en el momento de su despedida, en el instante en el que Conchita yace inerte sobre una camilla y Antonio quiere dedicarle un último adiós", cuenta Pilar Palomero.

La directora, además, revela que el título viene de un verso del escritor aragonés Raúl García, que "resume la naturaleza e intención" del filme. "Como el 'chan chán' que anuncia el final de un tango amargo", escribió el poeta.

El productor, por su parte, dijo que la apuesta por contar una historia romántica con gente mayor como protagonista es acertada porque "la mayoría opta por los jóvenes", pero "siempre es bonito ver a unos abuelos caminando por la calle". Destacó también la presencia de Txema Blasco, ya que el actor alavés ha venido hasta la capital aragonesa expresamente para colaborar en la producción. "Debutó como actor cuando tenía 50 años y por su talento ha conseguido participar en muchísimos cortos, en series como 'Cuéntame' y en películas como 'Obaba', de Montxo Armendariz, y 'Vacas', de Julio Medem", recuerda Racero.

Sobre el futuro del filme, el productor confía en que tenga una andadura similar a la del anterior corto de Palomero, 'Niño balcón', que ganó más de 20 premios y participó en 100 festivales. "Si todo va bien, llegaremos al Festival de Cine de Zaragoza, en octubre. Si no lo conseguimos, en noviembre estaremos seguro en el de Fuentes de Ebro", dice.

Sin diálogos, pero con música

La decisión de no incluir diálogos fue tomada mientras se escribía el guión. "No fue algo a priori, salió así. Me di cuenta que no necesitaba palabras para contar esta historia", asegura la directora. "Son momentos mágicos y decisivos para los dos protagonistas. Es tan clara la trama que con las miradas es más que suficiente", añade el productor.

La falta de palabras entre los personajes se compensará con una estética muy cuidada. "Son pocas las localidades del rodaje. Una habitación del colegio Cantín y Gamboa la hemos convertido en una de un hospital. El pasillo del centro y una casa particular son los otros escenarios. Todo está programado. Habrá primeros planos, planos generales, detalles. Hay que entretener a la audiencia", afirma Racero.

Para todo esto, Palomero ha vuelto a confiar en Patricia Prat, con quien trabajó en su anterior cortometraje, como directora de fotografía. "Buscaremos imágenes peculiares, pero realistas", explica la cineasta, quien agrega que, a pesar de cuidar los encuadres, el peso de la historia recaerá sobre todo en la música.

En un principio se pensó en un tema del director de orquesta catalán Xavier Cugat, que desarrolló su carrera en Estados Unidos y Latinoamérica, aunque Palomero ve complicado el conseguir los derechos y ya se ha puesto en contacto con otros músicos aragoneses para contar con su ayuda.

"Habrá chachachá, vals, mambo. Son ritmos melancólicos, de los 50, cuando nuestros protagonistas los bailaron", indicó Palomero. El productor comentó que lo más sorprendente será el final, que "mezclará fantasía y realidad de tal manera que costará saber lo que es verdad y lo que no".

Etiquetas