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HISTORIA

Valentín Ferraz, el altoaragonés que llegó a presidir el Consejo de Ministros

La CAI publica un libro sobre este benasqués que fue soldado, alcalde de Madrid y presidente del Gobierno, y que da nombre a una de las calles más nombradas de la capital.

Imagen de Valentín Ferraz que aparece en el libro, que se presentó ayer en la sede de la CAI.
Valentín Ferraz, el altoaragonés que llegó a presidir el Consejo de Ministros
HERALDO

Su apellido es bien conocido, pero pocos saben que la calle Ferraz de Madrid (que alberga la sede del PSOE) le debe su nombre a un aragonés, ex presidente del Gobierno, alcalde de la capital y senador vitalicio. Tan poco se sabe de él que en la página web de La Moncloa le dan una fecha de nacimiento incorrecta y no mencionan su segundo apellido. "Hay muchos datos erróneos sobre su vida. Hasta hoy no tenía una biografía", explica el coronel Fernando García-Mercadal, uno de los dos autores del primer libro sobre Valentín Ferraz y Barrau.

La obra fue presentada ayer en Zaragoza y pertenece a la colección 'Mariano de Pano y Ruata', editada por la CAI y dirigida por Guillermo Fatás. Bajo el título 'Valentín Ferraz. Un militar altoaragonés en la corte isabelina', recorre la historia, hasta ahora poco conocida, de uno de los aragoneses que más cargos políticos relevantes ha ostentado. "Fue testigo directo del paso a la Monarquía Constitucional", afirma García-Mercadal.

Cinco años investigando

Valentín Ferraz nació en 1792 en la localidad de Anciles, en el valle de Benasque, y perteneció a una familia noble. Su tío, Antonio Cornel y Ferraz, era ministro de Guerra e introdujo a su sobrino en la vida militar con apenas 16 años. A esa edad luchó contra los franceses en el Segundo Sitio de Zaragoza.

"Mi esposa pertenece a esa familia y por ella conocí la historia. Un día, hace unos cinco años, me llamó el coronel Fernando Martínez de Baños, doctor en Historia por la Universidad de Zaragoza. Él también estaba tras los pasos de Valentín y comenzamos a trabajar juntos", recuerda García-Mercadal. Ni siquiera descubrir la fecha de nacimiento fue fácil, ya que los libros parroquiales de Anciles fueron destruidos en 1936.

"Teníamos cuatro documentos con cuatro fechas diferentes", dice el autor, que entre los archivos familiares encontró uno que confirmaba el dato correcto. "Un miembro de la familia se molestó en datar los nacimientos antes de la destrucción de los archivos oficiales."

En 1816, ya como oficial de Caballería, Valentín es enviado nueve años a Perú. Las crónicas de esos días hablan de jornadas muy duras, donde se pasaba del calor al frío extremo en cuestión de horas y donde los soldados debían recorrer terrenos inhóspitos, como los andinos.

García-Mercadal cree que fue en esos días cuando "Ferraz aprendió a ser militar, a gobernar tropas y a llevar las tareas administrativas". Destacó como inspector general de Caballería y en la política se le conoció como un liberal moderado. El 12 de agosto de 1840, casi al final de la regencia de María Cristina, fue nombrado presidente del Consejo de Ministros, cargo al que solo dos aragoneses han conseguido acceder (el otro fue Eusebio Bardaxí). Dada la inestabilidad política, 16 días después fue sustituido por Modesto Cortázar.

Ferraz también fue diputado y ministro de la Guerra en cuatro ocasiones. Y en el verano de 1854 fue nombrado alcalde de Madrid con el reto de ordenar la inminente expansión de la ciudad. El benasqués, sin embargo, tuvo poco tiempo para sus proyectos: el cargo solo le duró año y medio.

"Las crónicas de la época hablan bien de Valentín. Isabel II, incluso, lo nombró senador vitalicio", comenta García-Mercadal. Un año antes de su muerte, en 1865, pusieron su apellido a una calle que en esa época era uno de los signos del desarrollo de Madrid.

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