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Ocio y Cultura

INMA SHARA

"La música es una herramienta idónea para el compromiso social"

La artista dirigió ayer en el Auditorio de Zaragoza a la Orquesta Sinfónica Nacional Checa en un concierto organizado por Bankinter.

Inma Shara, ayer, en un camerino del Auditorio de Zaragoza.
"La música es una herramienta idónea para el compromiso social"
OLIVER DUCH

¿Cómo decidió hacerse directora de orquesta?

Es un proceso. Empiezas con la música y el proceso de formación se va transformando en algo tan importante en tu vida, que se convierte en protagonista. A los 11 años empecé a visualizarme como directora y a canalizar los esfuerzos para que ese sueño fuera una realidad.

Su nombre completo es Inmaculada Lucía Sarachaga, ¿por qué el cambio a Inma Shara?

Si preguntas a los músicos de la orquesta checa con la que actúo hoy (por ayer) en Zaragoza, ninguno sabrá mi nombre y apellidos. Lo abrevié por cuestiones prácticas, porque cuando trabajas con orquestas de distintas culturas es complicado repetir mi nombre y apellido. Pero Inma Shara es ágil y rápido.

A poco que uno se fije en su trayectoria, ve que ha participado en diversos conciertos dedicados a fines sociales, ¿tiene un especial interés por las causas solidarias?

Me siento una privilegiada de tener esta profesión, que para mí es una obsesión que me da tardes maravillosas. Y creo que todos debemos comprometernos y hacer entender que la música es una herramienta idónea para el compromiso social. Cumple una doble función, más allá del puro deleite.

¿Qué cualidades son, a su juicio, imprescindibles para ser un buen director de orquesta?

Lo primero, la técnica y un conocimiento exhaustivo de las obras, desde el punto de vista armónico, contrapuntístico, histórico, estilístico... Todo para poder transmitir. Un director primero estudia la obra, la memoriza y la interioriza, se hace una fantasía mental que luego hace real acústicamente en los ensayos. No hay momento más maravilloso que ver día a día cómo se va produciendo el desarrollo hacia esa fantasía mental. Y, en mi humilde opinión, un director también tiene que tener psicología con los músicos.

¿Por qué?

Porque hay que asumir la responsabilidad de un grupo desde el liderazgo moral, no formal. Los músicos tienen que respetar al director y para eso hay que establecer puentes afectivos y de igualdad a partir de la pasión por la música. Y hay que saber gestionar y optimizar los recursos, usar la autocrítica y el sentido común. Porque lo importante es la música, no la propia persona, transmitir juntos. La música es alegría, generosidad, humildad y ganas de dar lo mejor. Somos transmisores de sentimientos, esa es la magia de la música.

Y para usted, personal o profesionalmente, ¿qué conciertos han sido especiales? ¿El que ofreció ante el Papa? ¿El de la Expo de Shanghái?

Aquí en Zaragoza, hace año y medio, con la sala Mozart llena, en el momento de la propina los músicos se levantaron tocándome el cumpleaños feliz, con una tarta. ¡Fue increíble! Pero, en lo profesional, uno siempre tiene el aplauso del público por haberlo hecho bien. Y es que nunca sabes lo que va a pasar, la música es en directo y el concierto más importante es el de cada tarde. Eso es un reto, pero es maravilloso, porque no te acomodas, eso te da vida. Sabes que hay unos más importantes que otros, pero mi entrega es igual en todos. Tengo una gran capacidad de aislarme, la música me embruja y a veces no sé si estoy en El Vaticano o en cualquier otro escenario. Lo que te da vida son las obras.

¿Con qué compositor se queda?

Toda la del Romanticismo me encanta. Pero me queda tanto por dirigir... Estar listo para llevar una obra a un escenario no se hace en 2 o 3 meses. Tienes que tener seguridad, si no te da miedo escénico. La obra tiene que ser parte de ti, de tu alma, así disfrutas en el escenario. Si no, no estás preparado.

¿A qué directores admira?

A sir Colin Davis. Es muy generoso, tanto en su faceta profesional como humana, tiene un trato exquisito con la orquesta y una educación de 'gentleman', algo muy positivo para trabajar. Y me hubiera gustado conocer a Leonard Bernstein, por ese fuego... Además de director y músico fue compositor, pedagogo... Tenía una personalidad atormentada, pero como músico ha sido uno de los grandes.

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