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ARTE

El artista alemán Erwin Bechtold desvela su proceso creativo más íntimo en el Camón Aznar

El pintor afincado en Ibiza muestra en Zaragoza, hasta finales de julio, 44 lienzos y dibujos realizados entre 1995 y 2009Por primera vez salen a la luz algunos de los bocetos y croquis que utiliza para crear.

Erwin Bechtold posa ante algunos de los dibujos que le sirven de boceto para realizar sus obras de mayores dimensiones.
El artista alemán Erwin Bechtold desvela su proceso creativo más íntimo en el Camón Aznar
ESTHER CASAS

El polifacético artista alemán afincado en Ibiza Erwin Bechtold (Colonia, 1925) suele invitar a los espectadores a colocarse delante de sus cuadros de grandes dimensiones y meditar sobre lo más esencial. Pero en la exposición que desde hoy y hasta el 31 de julio se puede contemplar en el Museo Ibercaja Camón Aznar (Micaz) de Zaragoza también les permite colarse a través de una mirilla en su proceso creativo.

De las 44 obras que cuelgan de sus paredes, tanto sobre lienzo como sobre papel, hay varias series de pequeños dibujos, que por primera vez salen a la luz, que son "mis inventos y croquis, muchas pruebas sin terminar que luego pueden transformarse o no en algo más", explica el propio Erwin Bechtold, que ayer presentó la muestra que se inaugura esta tarde a las 19.30. Él mismo señala las cruces a lápiz que hay bajo algunos bocetos, "quieren decir que la idea me gustaba", y esas personitas perfiladas con las que se hace una idea de las dimensiones de su posible futura creación.

Han pasado 42 años desde que Erwin Bechtold, que todavía conserva la esperanza cada día "de hacer un cuadro mejor", expusiera por primera vez en la capital aragonesa en la clásico galería Libros en una muestra colectiva del grupo Syn, diminutivo de síntesis. "Fue una revelación para la gente que en aquella época queríamos modificar los comportamientos e idiomas plásticos en Zaragoza. Un trabajo tan de vanguardia que pasó desapercibido para los clientes habituales", recordaba ayer de aquella época el jefe de actividades culturales de Ibercaja, José Luis Lasala.

La armonía de los contrarios

Bechtold regresa con una selección de 44 lienzos y dibujos de los últimos 15 años. Una colección muy personal, que sigue siendo tan "rompedora a innovadora" como la de hace cuatro décadas, según la calificaba el propio Lasala. Hasta tal punto, confesaba con buen humor, que cuando la vio por primera vez "me cabreó mucho".

El título de la muestra, 'Concentración/Confrontación', es la mejor clave de un elemento omnipresente en su trabajo. "Refleja la dualidad, el diálogo entre la parte constructiva y racional por un lado y por otro la espontánea. Nos habla del cerebro en las personas contrapuesto a los sentimientos", explicó la comisaria de la exposición, Dolores Durán. "No busca la armonía, sino la perturbación que la rompe y da lugar a un nuevo equilibrio", consideró.

Se trata de una época de gran madurez del artista. Predomina la absoluta depuración y simplicidad, en la que hay una perfecta conjunción entre el espacio, el vacío y la línea, el ángulo o la mancha.

La exposición se divide en dos salas. En la primera hay numerosos de esos "croquis" que este ibicenco de adopción atesora en su taller. En la segunda parte se pueden contemplar cuadros acabados y de grandes dimensiones, de hasta casi 2 metros por 4 metros y medio. Son formas geométricas delimitadas por el espacio del lienzo, en el que ningún elemento se corta, ni sale de su continente. Una pintura concisa en el color y diáfana en sus planteamientos espaciales. No responden al concepto clásico de belleza pero sus negros rotundos, algunas veces mates y otro brillantes, rugosas en muchos momentos, enganchan, tienen fuerza y uno se llega a quedar prendado ante ellos.

"Mi pintura no es fácil"

"Mi pintura no es fácil, no tiene la superficialidad para que le guste a todo el mundo. Hay que mirarla, darle tiempo para entrar en ella, nunca he buscado el camino fácil". Con estas palabras define Erwin Bechtold su larga trayectoria pictórica. A sus ya pasados 80 años deslumbra esa vitalidad que le permite afrontar cada día "con la gran esperanza de hacer un cuadro mejor". "Esto es parte de la tensión que tiene un artista, es una cadena como la vida, es el secreto y lo más bonito del arte en general", asegura.

El artista, que fue cofundador del 'grupo Ibiza', siempre busca integrar su obras en la arquitectura y que además convivan en armonía con el espacio y la iluminación. Ha sido una de las razones que le han animado a correr el velo de sus bosquejos. "Esta sala necesita dibujos de tamaños pequeños y me parecía muy interesante exhibirlos como complemento a los cuadros grandes", recalca apostado ante uno de ellos. Ante sus hermanos gigantes no deja de preguntar si sus dimensiones se adecúan a la estancia.

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