Despliega el menú
Ocio y Cultura
Suscríbete

RECONOCIMIENTO

La audacia del escultor Richard Serra conquista el Príncipe de Asturias de las Artes

El jurado valoró la "dimensión universal" del artista estadounidense y le vinculó con "la mejor tradición del arte europeo"Su candidatura se impuso sobre 29 nombres.

La audacia del escultor Richard Serra conquista el Príncipe de Asturias de las Artes
La audacia del escultor Richard Serra conquista el Príncipe de Asturias de las Artes

El escultor estadounidense Richard Serra (San Francisco, 1939) obtuvo ayer el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2010 por "su audacia para vertebrar desde su perspectiva minimalista los espacios urbanos más significativos a escala internacional, a través de obras de gran potencia visual que invitan a la reflexión y el asombro", según el fallo del jurado reunido en Oviedo.

Presidido por José Lladó, los miembros del jurado también reconocieron su estrecha vinculación con "la mejor tradición del arte europeo a lo largo de su brillante trayectoria" y afirma que Serra "es un artista polifacético cuya dimensión universal se expresa en formas contundentes y conceptos sugestivos".

De padre español, Richard Serra está considerado uno de los escultores más relevantes de la vanguardia de la segunda mitad del siglo XX por su innovadora visión al integrar los espacios urbanos a través de una obra que invita a la reflexión. Su candidatura, que se impuso entre un total de 30 que habían sido presentadas al galardón, había sido propuesta por Carmen Giménez, comisaria de Arte del siglo XX 'Stephen and Nan Swid', de la Fundación Solomon R. Serra se impuso a nombres como el director de orquesta Riccardo Muti o el realizador oscense Carlos Saura.

Guggenheim de Nueva York

El Museo Guggenheim de Bilbao alberga 'La materia del tiempo', la obra que él mismo considera la más importante de toda su carrera. También allí se encuentra su escultura, 'La serpiente'.

Pero no son las únicas obras suyas que se pueden contemplar en España, ya que está representado en el Museo Reina Sofía de Madrid y en el de Arte Contemporáneo de Barcelona.

Aunque su obra artística está centrada en la escultura, también es autor de obra gráfica e incluso ha hecho significativas incursiones en el cine, ya que en la década de los 60 realizó una serie de películas centradas en la ejecución repetida y sistemática de tareas sencillas. Destacan entre ellas 'Hand catching lead' y 'Hands tied', ambas de 1968.

Forma y espacio

Nada más conocer la decisión del jurado, Richard Serra la agradeció y dijo sentirse "muy honrado al recibir un premio que es particularmente significativo para mí, pues España me ha brindado muchas oportunidades para realizar mi trabajo desde hace más de tres décadas".

El arquitecto, Norman Foster, alabó la concesión: "Richard Serra es el más grande de los escultores vivos. Es un maestro. Admiro y vivo su trabajo".

La ex directora de la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO), y actual directora de Laboral Ciudad de la Cultura de Gijón, Rosina Gómez-Baeza, miembro del jurado, destacó "su deuda con Jorge Oteiza, en cuanto a su relación con el espacio y la forma" y explicó que, al inicio de las deliberaciones, tenía escasa confianza en que pudiera ser el ganador porque "las artes plásticas son menos populares que otras manifestaciones artísticas como el cine o la música", pero se mostró plenamente satisfecha porque "se ha reconocido su valía y universalidad".

Su sucesora al frente de ARCO, Lourdes Fernández, dijo que la concesión del galardón a Serra es "una gran noticia por tratarse del gran escultor vivo del siglo XX". Entre sus cualidades, destacó su capacidad para "ocupar con una escultura minimalista, con los mínimos materiales y las mínimas formas, espacios sugerentes".

Borja-Villel, el director del Reina Sofía, defendió en un comunicado hecho público ayer que Serra es una figura imprescindible "en una época en la que se cuestiona qué es arte y qué no lo es".

A su juicio, "supo entender y redefinir la obra de arte cuando a final de los 50 y principios de los 60 las prácticas artísticas todavía se debatían entre la autonomía formal y el compromiso político".

Una época, recuerda, en la que la escultura "ya no se refería ni a la noción del monumento característica del siglo XIX, ni a los juegos formales de espacio y volúmenes típicos de la primera mitad del XX, sino que suponía la transformación de la percepción de lo sensible, del espacio y de nuestro lugar en él".

El portavoz del centro madrileño aseguró que el espacio público no es para Serra un elemento dado y neutro, sino algo que "se construye y modifica y en lo que nosotros no somos un elemento pasivo sino sujetos activos". "Para Serra la escultura no es un objeto, sino una trama de relaciones entre el espectador, el espacio y las alteraciones generadas por la intervención del artista", apunta.

Los Príncipes destacaron igualmente la "extraordinaria aportación a la escultura de vanguardia" de Richard Serra. En un telegrama de felicitación remitido al artista, señalaban que "el jurado ha considerado su extraordinaria aportación a la escultura de vanguardia a través de una obra de gran impacto visual que, desde el espacio urbano, ha alcanzado una dimensión universal".

El galardón, primero que se falla en la trigésima edición de los Príncipe de Asturias, está dotado con 50.000 euros y la reproducción de una escultura de Joan Miró.

Etiquetas