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PATRIMONIO

La calle romana hallada en la DPZ no será conservada

Patrimonio ha autorizado la "retirada" de los restos, que ya han desaparecido casi en la mitad de su trazado.

Vista general de las obras de ampliación de la sede de la Diputación Provincial de Zaragoza
La calle romana hallada en la DPZ no será conservada
DIEGO GARCÍA

Las obras de reforma de la sede de la Diputación de Zaragoza (DPZ) avanzan a buen ritmo, después de que la Dirección General de Patrimonio decidiera que los restos encontrados en las excavaciones "no tienen entidad" para ser conservados. "Esa decisión la toma el director general de Patrimonio -aseguraba ayer Jaime Vicente-, en base a informes técnicos muy exhaustivos. En el solar se llevan haciendo excavaciones desde hace años, se han hecho bien, y en cada momento hemos ido tomando las decisiones que eran oportunas en función de lo que iba apareciendo. En este caso, allí han aparecido restos arqueológicos muy interesantes, en un arco que va desde el siglo XIX, porque allí estaba el convento de San Francisco, hasta época romana. Pero esos restos, que nos aportan valiosa información sobre el pasado de la ciudad, estaban muy fragmentados o en mal estado. No era lógico conservarlos".

 

La ampliación de la sede de la DPZ tiene un presupuesto de 12 millones y busca dar a la institución 8.800 metros cuadrados más de los que ya tiene, entre oficinas y aparcamientos. Las obras llevan ya casi un año de retraso, principalmente por los hallazgos arqueológicos. En el solar se han desarrollado dos fases de excavaciones, realizadas por las empresas Entorno y Fidias Trade. En un primer momento, bajo los restos del siglo XIX aparecieron vestigios de la ciudad árabe y, luego, unas termas romanas de época altoimperial.

 

En la segunda fase salió a la luz un tramo de calle romana (paralela a Independencia) de unos 20 metros de longitud por 4 de anchura, pavimentada con cantos rodados, con aceras y restos de una estructura porticada. Podría ser una avenida que conducía al anfiteatro, ubicado en lo que hoy sería el hotel Palafox. "Una excavación busca extraer el mayor número posible de datos sobre los restos, no siempre su conservación -asegura Jaime Vicente-. Eso se acuerda cuando lo aparecido es verdaderamente excepcional. En este caso, la conservación no daría información completa de lo que eran las termas. Se ha llegado al final de los niveles romanos y los restos se van a retirar".

 

Aunque en algún momento se anunció que el pavimento podría ser desmontado y reubicado, sus características complican notablemente la operación y sus resultados finales. Las obras en curso parecen haber eliminado ya aproximadamente la mitad de la calle romana, pero aún se podría conservar 'in situ' el resto, actualmente bajo una rampa que se utiliza en las obras.

 

Se da la circunstancia de que en Zaragoza no se ha conservado ningún tramo de calle romana como el aparecido en la DPZ, que se encontraba en buen estado de conservación y que presentaba además una intersección con otra calle y pasarelas de piedra para atravesarla. El hecho de que allí estuviera el huerto del antiguo convento ha hecho posible que llegara a nuestros días prácticamente intacta.

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