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ARTE

Sorolla frente al espejo de Velázquez

Con sólo 19 años Joaquín Sorolla y Bastida ya estaba fascinado por Diego Velázquez. La tres copias que el joven aprendiz valenciano realizó en 1882 en el Prado del gran maestro sevillano abren la muestra 'Diálogos: Sorolla & Velázquez', que el museo Sorolla acoge hasta el 24 de enero. Son sólo 15 cuadros -14 de Sorolla propiedad del museo y el 'Menipo' (1638) de Velázquez que cede el Prado- que permiten comprobar cómo a pesar de las sustanciales diferencias en las paletas de ambos pintores, las atmósferas de sus lienzos tienen mucho que ver. Cómo esa necesidad de comprender a Velázquez que evidencian las tempranas copias de Sorolla se desarrollan, mantienen y dejan una huella cuando Sorolla alcanza el grado de gran maestro.

A lo largo de toda su vida creativa de Sorolla, la obra de Velázquez fue un referente. Muy en especial 'Las Meninas', cuyas claves compositivas son trasladadas por Sorolla a muchos de sus retratos, según explicó la directora del museo y comisaria de la exposición, María Luisa Menéndez Roble. "Queremos mostrar otro Sorolla, más allá del pintor de la luz y la playa de gran éxito que todos conocemos. Tratamos de buscar la herencia velazqueña, su huella, en otras obras". "Es el la madurez de Sorolla cuando se aproxima más a Velázquez, que es un pintor genial, mientras Sorolla es un pintor magistral. Y en ese camino hacia el magisterio que marcan muchos artistas, es Velázquez el que ejerce un mayor influjo, que no es siempre demasiado evidente, pero que tratamos de desvelar con esta muestra" explica la comisaria.

Filiación velazqueña

A partir de las copias de 'Menipo', y los fragmentos del 'Retrao de la Reina María de Austria' y 'Las hilanderas', la relación de Sorolla con su gran maestro se revisa a través de tres ejes temáticos, realismo, retratos y paisaje. En el primer espacio se vincula la rica tradición naturalista española para represenar la vida cotidiana que toma carácter con Velázquez y que culmina en la obra de Sorolla.

Es en algunos de sus retratos donde la "filiación velazqueña" de la obra de Sorolla se hace más evidente, con la deliberada reproducción de esquemas compositivos utilizados en 'Las Meninas' en lienzos como 'Mis hijos' o 'Autorretrato'. "Hay guiños como la inclusión del caballete que Velázquez incluye en 'Las Meninas' y que también vemos en estas dos pinturas" destaca la comisaria.

"También se inspira en el fondo, en la puerta donde está el aposentador José Nieto, para establecer el formato de otros cuadros, el perfil tan silueteado de las figuras, como en 'María vestida de blanco'" .

La pintura al aire libre, que fue "una necesidad y un filosofía vital para Sorolla", es también una vía de enlace con Velázquez "que anticipó el ideal de exactitud y simplicidad que persiguen los paisajistas modernos" y que queda patente en óleos como 'El Guadarrama desde la Angorrilla' 'El baño de la reina' o 'Paisaje desde San Sebastián'. Un aspecto en que la directora se propone insistir en una próxima muestra de 'Diálogo' que confronte la obra de Sorolla con la de Aureliano Beruete.

"Incluso cuando pinta esa obras tan luminosas como 'La bata rosa' (1916), Sorolla pide a su esposa que le remita un rollo de fotos con cuadros de Velázquez que guarda en un mueble del estudio.

Está en plena madurez y es cuando persigue lo más imperceptible, lo más difícil y lo más sutil: la atmósfera. Todos esos luminosos cuadros de playa vienen de la atmósfera de Velázquez, lo que más admiraba de su maestro, y esa coincidencia lo que tratamos de analizar y evidenciar con esta muestra".

Ampliación

Este coqueto e imprescindible museo situado en el corazón de Madrid (General Martínez Campos, 37, museosorolla.mcu.es) está obligado a aprovechar con este atractiva propuesta el tirón de la muestra dedicada a Sorolla que acaba de clausurar el Prado, la más visitada de su historia reciente. Un museo situado en un palacete del XIX para el que Cultura ha aprobado una necesaria ampliación que le permitirá disfrutar, por fin, de una sala de exposiciones temporales y trasladar sus servicios a un edificio colindante adquirido por Cultura. "El museo Sorolla tendrá un antes y un después con esta ampliación" se felicita la directora.

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