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Las salas de arte ven cómo las ventas y los visitantes disminuyen un 30% por la crisis

En verano cerraron sus puertas, en Zaragoza, las galerías Campos y Carmen Terrreros. La asistencia a conciertos en salas pequeñas se ha reducido más de un 30%

Pilar Ginés muestra algunas de las piezas que se pueden adquirir en su galería a partir de cinco euros.
Las salas de arte ven cómo las ventas y los visitantes disminuyen un 30% por la crisis
Esther casas

En el último año, el volumen de ventas en las galerías de arte aragonesas ha descendido casi un 30%, una caída muy similar a la que se ha registrado en el número visitas, según cifras facilitadas a HERALDO por la Asociación Galerías Arte Contemporáneo en Aragón (AGACA).

 

Se trata de un descenso que, según indicó Julio Álvarez, presidente de AGACA, viene motivado porque "un porcentaje muy alto de la gente que compra este tipo de arte, alrededor de un 80%, no lo hace por invertir, sino por disfrutar de la pieza adquirida".

 

"Es muy triste asistir al descenso de las ventas, pero es todavía más doloroso que la gente no acuda ni siquiera a ver las obras de los artistas. Entre todos tenemos que hacer frente a la crisis con ideas nuevas, creatividad y una apuesta por los artistas jóvenes, que venden obra a muy buen precio", apuntó Pepe Navarro, vicepresidente de AGACA.

 

Una de las consecuencias más graves de esta crisis es el cierre, este verano, de las galerías Campos y Carmen Terreros. Con estas bajas, en Zaragoza solo quedan abiertas ocho galerías de arte contemporáneo y una en Huesca.

 

Apostar por piezas de pequeño formato, rebajas en el precio o facilidades a la hora de afrontar los pagos son algunas de las medidas que han adoptado galeristas, marchantes y artistas para hacer frente a esta crisis económica. Una situación que aseguran que es mucho peor que la que afectó al mundo del arte tras los atentados contra las Torres Gemelas.

 

"La gente está tan preocupada en pagar la hipoteca y en llegar a fin de mes que no se molestan ni siquiera en ir a las galerías para ver lo que hay. Además, los encargos particulares se han frenado considerablemente y también se han reducido el número de clases particulares o conferencias que algunos artistas impartimos para poder salir adelante", señaló la creadora zaragozana Lina Vila.

Cambio de mentalidad

Los galeristas insisten en que hay que cambiar de mentalidad y orientar el mercado hacia productos más baratos y formatos más pequeños para animar las ventas. "Eso es lo que han hecho en galerías de Nueva York, Alemania o Francia. Allí ya nadie habla de la crisis", indicó Pilar Ginés, en cuya galería se pueden adquirir objetos desde cinco euros. Este descenso en el numero de ventas también afecta al colectivo de anticuarios, aunque, en este caso, se salvan de esta crisis los productos de época, sobre todo las obras de los siglos XVII y XVIII. "Las cosas que son muy auténticas están igual de demandadas que hace un año. La crisis se ha notado en los productos más corrientes", señala Miguel Cebrián, responsable de la Asociación de Anticuarios de Aragón.

 

Esta situación se puede extrapolar al mundo de la música donde, desde enero, se ha notado un descenso en la afluencia de espectadores. "En los últimos meses hemos visto cómo las entradas a las salas se reducían entre un 30 y un 40%. Una tendencia generalizada en el país", matizó el promotor Alberto Gamarra.

 

En lo que están de acuerdo todos es en que el binomio calidad y creatividad parece ser la solución para salir de esta crisis. "Creemos que son ciclos y se superará y que la crisis no debe ser un obstáculo para la calidad creativa", apuntan Peyrotau & Sediles, que, el 30 de octubre, mostrarán su trabajo en la Contemporary Art Ruhr, en Alemania.

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