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CINE

La vigencia de 'Un perro andaluz', objeto de una exposición cuando cumple ochenta años

El hijo de Buñuel, Juan Luis, ayer, en la exposición de San Sebastián
La vigencia de 'Un perro andaluz', objeto de una exposición cuando cumple ochenta años
Juan Herrero/EFE

El centro Tabakalera de San Sebastián inaugura hoy la exposición ‘Un perro andaluz’. 80 años después’, que reivindica sobre todo la vigencia del filme de Luis Buñuel y Salvador Dalí, un legado de diecisiete minutos de imágenes sorprendentes que sigue inspirando a los creadores del siglo XXI.

Pinturas, dibujos, cartas, fotografías, guiones, carteles o recortes de prensa ilustran lo que fue la génesis y el rodaje de la película, además de las circunstancias sociales y culturales que la hicieron posible.

Y no faltan desde luego las proyecciones, empezando por distintas versiones de esta cinta surrealista, que se estrenó en el Studio des Ursulines de París el 6 de junio de 1929, a las que acompañan otras de Man Ray, René Clair, Jean Renoir o Fernand Leger.

También se puede ver ‘Esencia de verbena’, que Ernesto Giménez Caballero rodó en 1930 y que está considerada la "primera consecuencia" de la obra de Buñuel y Dalí en el cine español.

La sección ‘Un perro andaluz’ y su tiempo’ abre la exposición y sitúa la película de Buñuel y Dalí en el ‘contexto’ de la Residencia de Estudiantes y los movimientos culturales del Madrid de la época, unidos a nombres como los de Federico García Lorca, Rafael Alberti o Pepín Bello.

No faltan tampoco citas a algunas greguerías. "La navaja de afeitar la inventaron los chinos", escribió Ramón Gómez de la Serna, lo que llevará al visitante a recordar de inmediato ese ojo de la que probablemente es la imagen más impactante del corto surrealista.

La segunda sección, ‘Gestación y rodaje de ‘Un perro andaluz’, se aproxima a lo que fue la creación de la cinta a partir de la confluencia de dos sueños de Dalí y Buñuel, y muestra tanto su guión técnico como literario.

Y la última, ‘Los temas: es peligroso asomarse al interior’, hace un recorrido por los elementos visuales que utilizaron y que luego seguirían inspirando a sus propios autores y a otros creadores.

Son en total 126 piezas, que incluyen también obras de pintores como Francisco Bores, José Moreno Villa o Juan Ismael, además de un collage de Max Ernst, el dibujo ‘Las manos cortadas’, de Lorca, o ‘Los soldados de Breton’, del Equipo Crónica.

Todo un recorrido por la historia de una provocación, que marcó un antes y un después en el mundo del cine y que mantiene unidos los nombres de dos genios cuya relación acabaría rota pocos años después.

La Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) ha organizado la muestra en colaboración con Tabakalera, el Festival de Cine de San Sebastián, la Academia de Cine y el Centro Buñuel de Calanda.

El director de proyectos la SECC, Joxé Luis García Canido, el director general de Tabakalera, Joxean Muñoz, y la comisaria Amparo Martínez Herranz, la presentaron ayer en una comparecencia de prensa junto a Juan Luis Buñuel.

El hijo del cineasta aragonés cree que se exhibe de forma muy completa lo que fue la concepción de esta película, que él vio por primera vez a los 16 años sin entender nada y que no llegó a comentar con su padre hasta muchos años después, fundamentalmente porque no hablaba de cine casa, donde era más habitual conversar sobre la Guerra Civil, que "tanto les marcó, y con razón, a él y a los refugiados que le visitaban".

‘Un perro andaluz’. 80 años después’ permanecerá abierta hasta el 8 de noviembre, luego viajará al Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo de Badajoz y, en febrero, a La Lonja de Zaragoza.

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