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El tiempo se detiene en Rubielos

El movimiento Cittaslow, surgido en Italia, agrupa a más de cien municipios de todo el mundo, que apuestan por unas formas de vida alejadas del estrés propio de las grandes urbes.

Rubielos de Mora ofrece una estampa medieval, única e irrepetible
El tiempo se detiene en Rubielos
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A nosotros nos gusta disfrutar de cada momento de la vida, conversar con los amigos, sacar tiempo para pasear, para recorrer el pueblo sin coches, o para dejar un momento nuestro negocio y tomarnos un cafecito con alguien que reclama nuestra atención. En definitiva, tenemos tiempo para vivir y disfrutar de la vida". Carmen Cervera tiene muy claras desde hace tiempo sus prioridades. Por eso se extraña cuando le preguntan si la gente de Rubielos de Mora ha cambiado desde que la localidad turolense pasó a formar parte de la red Cittaslow (se traduciría por ciudad lenta en 'italenglish'), un movimiento que apuesta por una forma de vida distinta de la que se ve normalmente en los grandes núcleos de población.

Eso ocurrió en 2007, y Rubielos de Mora se integró así en el grupo de seis municipios españoles que forman parte de este movimiento, que surgió en Italia en 1999. Interesados por una filosofía que apuesta por la singularidad de cada lugar y rehúye la globalización, los responsables municipales de Rubielos acudieron a la localidad valenciana de Bigastro, a finales de octubre de 2006. Allí empezó esta aventura, sin prisa y sin pausa, como predica el axioma principal de esta forma de vida que corre paralela al concepto de comer despacio, el 'slow food'.

"Lo mejor de todo es que para formar parte de este grupo no hemos tenido que hacer absolutamente nada diferente a lo que ya veníamos haciendo habitualmente. En Rubielos, el planteamiento y desarrollo del modelo medioambiental, económico y social siempre ha ido en la línea de estos movimientos que apuestan por la calidad de vida", apunta Ángel Gracia, alcalde de la localidad.

Con este planteamiento, no es extraño que la mayoría de los vecinos del pueblo todavía se sorprenden cuando les mencionan términos como 'Cittaslow', 'slow food' y demás lentitudes conceptuales. No obstante, para poder formar parte de este selecto grupo, el pueblo sí ha debido fijar ciertas costumbres a su día a día. El hecho de contar con una depuradora de aguas residuales, de recoger la basura de forma selectiva, de peatonalizar las calles o de no tener vertederos cerca del municipio les ha dado luz verde para entrar a este lentísimo y exclusivo club. Son requisitos de obligado cumplimiento, que hay que seguir al pie de la letra.

Pero, ¿por qué está en este grupo Rubielos y no cualquier otro pueblo de la comarca de Gúdar... o de la Jacetania? La respuesta, según los responsables de la asociación, radica en el desconocimiento existente acerca de la iniciativa, que no es materia populosa por el momento. "Rubielos apostó por esta corriente de vida desde su fundación y otros pueblos tan bonitos o cuidados como Rubielos no forman parte de esta red porque el movimiento está un poco en pañales, no se conoce mucho y por eso la lista no es más amplia", apunta Manuel Gorriz, vicepresidente de la Asociación Turística de Gúdar.

Lentos, pero seguros

Fieles a su filosofía de que hay que darle tiempo al tiempo, los responsables de esta iniciativa tienen claro que la lista se ampliará en breve, pero en ella se incluirán solamente aquellos municipios que cumplan con los requisitos exigidos y que, además, "se comprometan con su filosofía de vida. Si esto se acepta, después todo viene rodado y la gente lo ve como algo natural", matiza Joan Català, presidente de Cittaslow en España.

Carmen Cervera, que conoce al dedillo la terminología del asunto, no se queda solamente en la filosofía de primar la calidad de vida con la acción reposada y solidaria, sino que intenta ponerla en práctica todos los días del año. Al oírla se hace sencillo imaginar el propio trantrán diario con un par de marchas menos. "Las fechas más comprometidas son las fiestas del verano: la calma diaria se ve amenazada, y las prisas se apoderan de la gente. Por eso es importante detenerse el tiempo que haga falta para tomarse es cafecito con el vecino que amablemente te lo trae, o preguntarle a la gente por sus alegrías y sus penas. En eso consiste este concepto, en interactuar con la gente y en conseguir que el tiempo no condicione tu vida".

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