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Shia LaBeouf: "A Steven Spielberg le encanta darme palizas"

El niño mimado de Hollywood vuelve a jugarse el pescuezo en "Eagle Eye" (de nuevo con Spielberg por medio), de estreno en EEUU, donde su personaje se ve relacionado con una célula terrorista que pretende llevar a cabo un asesinato político.

Shia LaBoeuf, a sus 22 años, es el niño mimado de Steven Spielberg, el "rey Midas" de Hollywood, a quien debe su meteórica ascensión: "Le encanta darme palizas", dijo el joven en una entrevista. A Shia (en hebreo, "regalo de Dios") le ha cambiado la vida en apenas año y medio.

Los estrenos casi consecutivos de "Disturbia" y "Transformers", en abril y julio de 2007, le encumbraron, e "Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull" le dio el espaldarazo definitivo. En todas ellas estuvo Spielberg involucrado, ya sea como productor ejecutivo o como director.

Ahora, convertido en la mayor estrella joven de Hollywood, vuelve a jugarse el pescuezo en "Eagle Eye" (de nuevo con Spielberg por medio), de estreno mañana en EEUU, donde su personaje se ve relacionado con una célula terrorista que pretende llevar a cabo un asesinato político.

"Es genial, muy buen chaval y muy buen actor", manifestó Billy Bob Thornton, parte del elenco de "Eagle Eye". "Es probablemente el mejor actor joven con el que he trabajado", agregó el ex marido de Angelina Jolie, de 53 años.

"De verdad, soy un tío afortunado, esto es simplemente algo con lo que me he topado", comentó sobre su éxito LaBeouf, quien define la acción de su nuevo filme como "más sucia, cándida y tangible" que la existente en sus anteriores trabajos.

LaBeouf, quien da la sensación de tener los pies en el suelo, también habla de la confianza que supone trabajar de nuevo con el director DJ Caruso ("Disturbia").

"Desde la perspectiva del actor, es algo muy vulnerable. Eres como un libro abierto y si caes en las manos equivocadas puede resultar muy peligroso, así que trabajar con alguien en quien confías realmente, que te va a guiar de la mejor manera posible, hace que la labor sea mucho más sencilla y disfrutable", explicó.

Una sensación que comparte el propio realizador, quien, según dijo, comprende por qué otros populares tándem de Hollywood, como Spielberg y Tom Hanks o Martin Scorsese y Robert De Niro, han trabajado tantas veces juntos.

"Desde luego que no nos comparamos con ellos, pero entiendo que se sientan cómodos unos con otros; a nosotros nos apetece seguir trabajando juntos porque nos divertimos mucho", declaró Caruso, quien tiene claro el mensaje que quería transmitir con su filme.

"A todos nos encanta la tecnología, pero cuidado, porque se puede volver en nuestra contra", indicó. En la cinta, el personaje de LaBeouf recibe órdenes por teléfono de una voz desconocida que le abre todas las puertas y le ayuda a superar todos los obstáculos que encuentra en una misión cuyo objetivo desconoce.

La pérdida de la intimidad en favor de una mayor seguridad es uno de los dilemas que plantea la película. "Si me preguntan el día después del 11-S, diría que espiasen a todo el mundo", admitió LaBeouf. "Siete años después, te topas con la realidad de la situación".

Para LaBeouf, la situación que se vive hoy día en países como EE.UU., donde existe una ley de espionaje que permite, sin orden judicial, las escuchas de líneas telefónicas por parte de la Agencia Nacional de Seguridad, recuerda a la "caza de brujas" de Hollywood en la década de 1950 frente al comunismo.

"El Gobierno, de repente, podría decidir que cualquiera de nosotros es un terrorista; que alguien te señale es ya algo terrorífico, quedas marcado para el resto de tu vida", reflexionó el joven, a quien, sin embargo, también le gusta sentirse "seguro", por lo que espera que "alguien esté vigilando".

"Todos creemos que somos inocentes, ¿pero qué piensan los demás de nosotros? Es una línea muy fina y no querría estar en el Gobierno para tomar ese tipo de decisiones", concluyó Caruso.

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