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TEATRO

La Cubana saca a pasear por el Ebro a los personajes de "Cómeme el coco, negro"

La compañía catalana celebra 25 años de actividad con su montaje más emblemático. Estará en cartel en el Teatro Principal desde hoy y hasta el próximo 7 de septiembre.

Jugar, divertirse y hacer que el público se ría son las premisas de La Cubana, una de las compañías de más éxito de nuestro país. Cumplió en 2007 25 años de actividad profesional y lo está celebrando desde entonces devolviendo a los escenarios de toda España un espectáculo emblemático que ya han visto cientos de miles de espectadores, titulado "Cómeme el coco, negro". La obra, un homenaje a las compañías de teatro ambulantes y una metáfora de la trayectoria de la compañía catalana, estará en cartel en el Principal desde hoy y hasta el 7 de septiembre. Los protagonistas de este montaje son los actores del Teatro Cubano de Revista, que, siempre interactuando con el público, muestran lo que hay delante y detrás de las bambalinas. Sin salir nunca del personaje, las "vedettes" Mimi Lumiere y Piluca Sotomayor y sus compañeros pasearon ayer con sus plumas y lentejuelas a bordo de uno de los barcos que ahora navegan por el Ebro, mientras respondían a las preguntas de HERALDO.

"La calle es donde lo hemos aprendido todo, es lo que nos ha aportado este punto de espontaneidad que nos caracteriza. El teatro, para que el espectador se lo crea, tiene que ser verdad. Y eso es fácil porque existe en la calle. Jugamos con el teatro que hay en los mercados, en las familias. Usamos constantemente convenciones teatrales en nuestros ritos cotidianos. Y es lo que hace que conecte con la gente, aunque no les guste reconocerse a sí mismos. Eso es lo que hace La Cubana, hablar con la gente de tú a tú". Lo explica Jordi Milán, fundador de la compañía y guionista y director del "Coco", una obra que en 1989 fue todo un triunfo de público y que ha revalidado su éxito en una gira por toda España.

"La obra sigue vigente porque es una gamberrada, antes que nada, y la gente disfruta. Porque aparte de que sea un homenaje a las compañías de teatro, habla de gente que trabaja junta. Podría ser una oficina, una fábrica. Habla de gente que son más familia que sus propias familias", explica el actor y dramaturgo. Parte de su éxito está en el amor por el teatro que sienten los actores, que durante el trayecto en el Ebrobús no abandonan el personaje ni un segundo.

Las estrellas del "show", Mimi y Piluca, dejan traslucir su rivalidad, mientras Mariano Luis, uno de los 'boys', le tira los tejos al patrón del barco y al marinero que le acompaña. "Construyen sus personajes a partir de la observación. Hay que almacenar, almacenar, almacenar, y luego sacarlo de una forma muy natural. No hay que "hacer teatro", ni forzar", explica Milán. Así consiguen meterse en la piel de sus personajes, que solo dejan colgados en la percha cuando se desvisten y se quitan el maquillaje.

Quienes ya vieran la obra en el montaje original, que pasó por Zaragoza y Huesca en 1990, ya saben lo que se van a encontrar. El público fiel a los espectáculos de La Cubana recordará que todos tienen un "secreto". Poco más se puede contar del argumento de "Cómeme el coco, negro" sin desvelar la gran "sorpresa" de la obra. Simplemente, hay que llevar los ojos bien abiertos y ganas de dejarse maravillar. Y sobre todo, ser puntuales, muy puntuales, porque el "show" no espera...

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