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LÍRICA

María de Félix: "Cada vez que salgo al escenario, quiero que sea una ocasión única"

María de Félix es una joven soprano zaragozana que ha empezado a pisar fuerte en el mundo de la lírica. La iniciativa de traer ópera al Auditorio de Zaragoza con motivo de la Expo le ha dado una oportunidad única.

Con usted se cumple la tradición. Se pone enferma la soprano, usted la sustituye, y triunfa.

Fue una sorpresa sustituir a Montserrat Martí, por eso hay que estar siempre preparado.

Usted lo estaba…

Sí, porque formaba parte del elenco del segundo reparto.

¿Le gusta el personaje de Micaela de "Carmen"?

No solo me gusta, sino que coincido con muchas de sus características. Micaela es una mujer sencilla, romántica, apasionada… Tengo un dúo y un aria que son lo más bonito de la ópera.

O sea, que cantó entusiasmada.

Y sosegada, porque para cantar hay que estar en un estado de ánimo templado. Ni muy sensible, ni muy frío.

Un difícil equilibrio…

Sí, entre la emoción del personaje y la tuya propia.

Usted se entrega mucho…

Eso me dicen. Cuando canto, me olvido de que estoy interpretando. Y te tienes que controlar.

¿Cuál es la ley de oro?

Cantar con sentimiento, pero con la cabeza siempre fría. A mi maestra, Mirella Freni, "Madame Butterfly" le afectaba tanto que no había podido cantarla nunca en público, le sobrepasaba por el sentimiento. La grabó en disco, pero nunca la cantó en vivo.

¿Muchos nervios en el debut?

Los necesarios. Cuando vas bien preparada, no hay que esperar sorpresas. Aunque no hay dos interpretaciones iguales.

¿Está de acuerdo con esas versiones operísticas tan modernas que se hacen ahora?

De momento, estoy en fase de formación y me conformo con las óperas al estilo tradicional. Ya vendrá lo que tenga que venir.

¿Desde cuando canta?

Desde los ocho años. Empecé a estudiar música y piano en el Estudio J. R. Santamaría. Recuerdo que un día, en casa, me puse a tocar el piano y para acompañarme canté un aria que acababa de aprender. Mi madre me escuchó y se quedó tan sorprendida de que lo hiciera de aquella manera que me puso a educarme la voz. Mi primera profesora fue Josefina Montiel, una gran cantante y maestra

Y después, la Escuela Superior de Canto de Madrid; la beca Caballé-Martí; los cursos de perfeccionamiento en Módena con Mirella Freni y Sergio Bertocchi, más cursos y becas… Y para más inri, es usted licenciada en Derecho por la Universidad de Zaragoza y está haciendo el doctorado… ¿No le basta el canto?

Lo del canto es un privilegio, un don divino. Cantar y transmitir lo que cantas es maravilloso. Cada cada vez que salgo al escenario, quiero que sea una ocasión única. Pero me gusta también el Derecho. El curso de la profesora Rosa Gutiérrez me magnetizó.

¿Cuál es su tema de doctorado?

La mediación familiar. Creo que en un conflicto siempre hay posibilidad de arreglar las cosas.

Mostrándose así de sensata, corre el riesgo de no llegar a ser nunca una diva.

Para compensarlo le diré que la Caballé, cuando me escuchó en el concurso, dijo que era "la futura Tosca de Aragón".

Así le veo más posibilidades. ¿Cuáles son sus compositores favoritos?

Puccini, por su romanticismo; Bellini, por su elegancia, y Verdi, por su pasión dramática.

¿Sus cantantes?

La Callas, claro, que es un hito en la historia de la lírica. Y Mirella Freni, Montserrat Caballé, Renata Tebaldi…

¿Sus personajes?

La Tosca, para dar la razón a Caballé; la Imogene, de "Il Pirata"; la Leonora, de "Il trovatore"… Personajes dramáticos, apasionados… como yo. Soy muy "artista".

Y muy disciplinada.

Hay que estar en buena forma, física, vocal y psíquica. Pero esta es una profesión tan vocacional que no ves en la disciplina un sacrificio sino un privilegio. Cuando cantas ante el público, se ve el resultado, no lo que hay detrás. Y si llegan los aplausos, no hay mejor recompensa posible.

Pese a su doctorado en Derecho, se ve cantante toda la vida.

Es lo que quiero. Pero no me obsesiono. Tengo fe. Cada uno tiene el camino que Dios quiere. Por mí, cantar será mi profesión hasta la muerte. Y si no puede ser, pues a otra cosa.

¿Cuál es su opinión sobre la zarzuela?

Es el género lírico español. Y debemos defenderlo a ultranza. Son nuestras raíces musicales, nuestro legado cultural. En el género chico, que es un género grande, hay historias muy bonitas y páginas musicales preciosas. Por eso estoy muy contenta de estar integrada en la Antología de la Zarzuela, que haremos en La Vaguada de Madrid, durante tres semanas del próximo octubre. Es un proyecto en el participan más de cien personas, y me gusta mucho porque además de cantar hay que interpretar los libretos. Me gusta el teatro.

¿Cómo se lleva con la música moderna?

Me gusta toda la música que transmite. Escucho todo, pero lo mío es lo lírico

¿Y la jota?

Me entusiasma. Una jota, bien cantada y con sentimiento, es algo extraordinario. Me emociona tener que cantar la jota de La Dolores en esa Antología. Yo es que soy muy de mis raíces. Y para cantar la jota, nadie como los aragoneses. Entre los tenores, Santiago Sánchez Jericó es el que mejor la canta.

¿Qué podemos hacer para difundir más la ópera?

Aficionar a las personas desde niños. Mis sobrinos la están viviendo conmigo, y están encantados. Hasta me repasan los libretos. Disfrutar de la ópera no debería, por otra parte, ser un privilegio de los niños sino de todos.

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