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FESTIVAL DE CANNES

Pablo Trapero sorprendido, desbordado y encantado con el éxito de "Leonera"

El director mostraba gesto de estar siendo ligeramente superado por los acontecimientos y retraso en el comienzo de las entrevistas por las escasas horas dormidas en los pocos días que lleva en Cannes, donde no para de recibir felicitaciones ni invitaciones a fiestas.

El director argentino Pablo Trapero afirmó  estar sorprendido y desbordado, pero encantado del gran recibimiento que ha tenido en el Festival de Cannes la película que ha presentado a competición, "Leonera".

"La verdad es que estoy muy contento y muy sorprendido de que la reacción sea tan masiva", dijo Trapero en una entrevista. Mostraba gesto de estar siendo ligeramente superado por los acontecimientos y retraso en el comienzo de las entrevistas por las escasas horas dormidas en los pocos días que lleva en Cannes, donde no para de recibir felicitaciones ni invitaciones a fiestas.

"Nos paran en la calle, a Martina (Gusman, la protagonista absoluta del filme y pareja en la vida real del director) le piden autógrafos. Piden más y más entrevistas. No lo puedo creer, estoy feliz".

Trapero admite: "esperaba algo lindo, algo bueno, quería que fuera bien recibida, confiaba en la película, estaba seguro. Pero tanto no, no esperaba tanto". "Leonera" es la historia de Julia (Martina Gusman), una joven acusada del asesinato de su novio aunque las circunstancias de ese suceso no están del todo claras, hecho que le lleva a la cárcel, donde nacerá su hijo Tomás.

Rodada en escenarios reales de cárceles argentinas y con un buen número de presas reales, la historia, a pesar de su duro lado carcelario, es "de amor", del amor que nace entre Julia y su hijo y que le lleva a una transformación total a lo largo de los cuatro años en que se desarrolla la película.

La idea de rodar esta historia surgió cuando nació el hijo de Pablo y Martina, algo que "conmovió tanto" al director y le "hizo ver las cosas de una manera diferente tan rápidamente" que quiso hacer una película "sobre la maternidad, sobre ese vínculo".

A eso se añadió el descubrimiento de la realidad de los niños que están en las cárceles, tema que quiso hacer visible, que tuviera un lugar público para poderlo debatir. "Y esas dos ideas juntas se convirtieron en 'Leonera'".

Siempre con la idea de que Martina fuera la protagonista. La actriz resaltó en una entrevista cómo le ha transformado personalmente el papel de Julia. "La película me enriqueció muchísimo, Me hizo plantearme cosas muy básicas. Estar agradecida a la vida que a uno le tocar vivir. darme cuenta de que cómo la vida te puede cambiar en un segundo y que, más allá de todo, uno siempre tiene que sobrevivir", explicó Martina.

La actriz resaltó la relación que estableció con las reclusas que participaron en el rodaje y a las que ya había conocido durante su preparación del personaje. "Confiaban en mí, yo era su referente. Casi nadie en el set se dirigía hacia ellas, sólo yo, y el resto también hacia mi y yo era como una especie de 'link' entre ellas y el resto. Fue como si me adoptaran", expresó emocionada.

Añadió que una de las cosas que descubrió es la enorme solidaridad que hay entre ellas, cómo se crean familias carcelarias: "el vínculo fue muy intenso y me marcó mucho". La actriz dedicó más de un año a la investigación y preparación de su papel. Se reunió con personas que habían estado en la cárcel, conoció a presas en situaciones parecidas a la de Julia, y de cada una cogió partes que armaron la globalidad del personaje

"Y preguntándoles a todas las mismas cosas: cómo fue tu primera noche en la cárcel, cuáles eran tus miedos, tus fantasías, en qué pensabas, las imágenes, los colores, los olores, todo ese mundo imaginario".

También el director hizo un amplio trabajo de preparación, con visitas a centros penitenciarios, charlas con presos, ex reclusas, abogados, jueces, periodistas especializados en el tema, asistentes sociales, además de realizar un documental sobre la cárcel "que fue otra forma de acercamiento".

Todo esto, el rodaje, el trabajo con las presas, la historia, le marcó. "Es imposible que no te afecte ese mundo, que no te movilice algo, que no te haga pensar las cosas de otra manera. (...) Me queda un recuerdo muy intenso sobre algo que antes no conocía o que conocía de lejos y tenía muchos prejuicios".

Sobre sus proyectos futuros, tiene en mente dos filmes muy diferentes.

Una película titulada "Pampas", "una historia de amor que se va convirtiendo en una cosa más violenta" y "No pasarán", basada en un caso real, el de Soledad Rosas, una joven "okupa" argentina detenida en Italia, acusada de anarquista y que, presuntamente se suicidó.

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