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PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Maravillas cercanas

Una guía reúne por primera vez los cuarenta enclaves españoles declarados Patrimonio de la Humanidad. Precisamente, España es el país del mundo con más parajes y ciudades en la lista de la UNESCO.

De la Barcelona de Gaudí al parque natural del Teide. De los misterios de la Alhambra a las cuevas de Altamira. De Atapuerca y sus secretos a la fascinación y la historia milenaria que encierran Toledo, Salamanca o Cáceres. De la antigua arquitectura múdejar de Aragón a la elegancia tecnológica del puente colgante sobre la Ría de Bilbao. Del Misterio de Elche a la Catedral de Burgos...

España es el país del mundo que cuenta con más ciudades declaradas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la organización de Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura. Es, además, el segundo país del planeta por el numero de parajes naturales y geográficos en esta apreciada clasificación, en al que también hay joyas inmateriales como la celebración del Misterio de Elche.

Son en total cuarenta maravillas muy próximas, algunas no demasiado bien conocidas aún, que por primera vez se han reunido en una guía -"Las 40 maravillas del patrimonio de la humanidad en España"- que publica el sello JdeJ (www.jdejeditores.com). El librocuenta con un prólogo del conocido escritor Antonio Gala y facilita el disfrute de este gran patrimonio.

Cifra redonda

La denominación del Parque del Teide y su inclusión en la lista como Patrimonio de la Humanidad fue la que permitió alcanzar un cifra tan redonda y envidiable: esos 40 tesoros biológicos, medioambientales históricos y artísticos que deslumbrarán al curioso y al viajero por su riqueza y diversidad y que son un impagable patrimonio que estamos obligados a conservar para las futuras generaciones.

En su prólogo "Autorretrato español", Antonio Gala describe esa España fascinante desde la asombrosa diversidad de su cultura, su paisaje y su riqueza monumental e histórica.

"En este libro -escribe el dramaturgo y poeta- se hallan desde cuevas prehistóricas a ciudades y arquitecturas creadas por culturas diferentes. Desde parques nacionales, en los que la naturaleza se remansa, hasta el monumento oral del Misteri de Elche o los olivares ante los que presentaron armas, sin orden previa, los Cien Mil Hijos de San Luis que venían a conquistarlos. El que tenga este libro entre sus manos tendrá entre ellas la España más universal".

En las 240 páginas de la guía se ofrece una información exhaustiva de cada uno de los cuarenta enclaves, una información que se ilustra con fotografías originales, cartografía específicamente diseñada para esta edición y datos prácticos que facilitan la visita de cada lugar o ciudad.

Los textos han sido redactados por Álvaro Marcos, que sintetiza los mas representativo de cada uno de los lugares y evoca la riqueza de personajes, historia, leyendas que encierran. Las fotografías son originales de Candy Lopesino y Juan Hidalgo, que han recorrido el país durante varios años a la caza de las mejores instantáneas de cada paraje y monumento.

Novedosa cartografía

La novedosa cartografía ha sido realizada con información práctica para visitar cada lugar.

Entre las 40 joyas descritas en el libro, se encuentran dos con denominación de origen aragonesa: el macizo de Monte Perdido y la arquitectura mudéjar.

Fue en 1986 cuando la Unesco declaró las torres de Teruel Patrimonio Mundial. Años más tarde, en 2001, el nombramiento se extendió a toda la comunidad aragonesa, cuyo territorio se encuentra jalonado por 157 monumentos de este estilo, que hoy en día adquiere un importante simbolismo al sincretizar las culturas árabe, cristiana y judía. En el caso concreto de Teruel, la declaración de la Unesco ha servido, entre otras cosas, para que tres de la cuatro torres mudéjares de la capital fueran restauradas. En cuanto a Monte Perdido, fue reconocido por la ONU en 1997, que destacó no solo su riqueza natural sino también el interés en conservar una forma de vida, una cultura ligada al pastoreo y a las tradiciones de los pueblos de montaña.

La declaración de Patrimonio de la Humanidad nació en el año 1959, cuando la construcción de la presa de Asuán en Egipto amenazaba, entre otras cosas, Abu Simbel y Philae. Entonces, la Unesco lanzó una campaña internacional de protección que acabó obligando a mover los valiosísimos templos piedra a piedra para salvarlos de las aguas. La idea se consideró un éxito, y llevó al desarrollo de nuevas campañas de protección.

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