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Ocio y Cultura

MÚSICA

Eleftheria Arvanitaki: "Para que los conciertos tengan magia importa la gente, no el lugar"

La estrella griega, que versiona "El universo sobre mí" de Amaral, actúa hoy en el Principal (a las 21.00) seis años después de su última visita a Zaragoza.

Vuelve usted a Zaragoza tras seis años. En ese lapso conoció el trabajo de dos zaragozanos, lo hizo suyo y la apuesta le ha salido bien. ¿Cómo conoció el tema "El universo sobre mí", de Amaral?

¿Los muchachos son de Zaragoza? No lo sabía... pues la verdad es que escuché el tema en la radio y me gustó, en Grecia hay muchas emisoras que programan música española contemporánea. Localicé a Eva y le dije que quería hacer la versión para un disco, "Caminos paralelos", que recopilaba colaboraciones mías con otros artistas. Dijo que sí y realmente ha tenido buena aceptación.

¿Han tenido ustedes la ocasión de conocerse personalmente después de aquello?

Sí, hace dos años canté la canción en Madrid y ellos vinieron al concierto. Luego hablamos y fue muy agradable: me parecen buena gente y excelentes artistas, Eva tiene una gran voz y transmite muy bien los sentimientos.

¿Recuerda su concierto de 2002 en el Auditorio de Zaragoza?

Sí, un lugar muy bonito y el público respondió de manera fantástica. Estos días miré fotos de aquella noche... pero ahora toco en otro auditorio, me dicen que también muy especial. No olvido ese lugar que tienen ustedes cerca, Pirineos Sur en las montañas, fui unos años antes. ¡Qué escenario tan increíble, y qué frío pasé!

En su discografía se alternan canciones de una tristeza infinita con tonadas tan festivas como la que le ha dado fama dentro y fuera de Grecia, "Dynata dynata". ¿Con cuáles disfruta más?

Bueno, con ambas, pero hay un dicho sobre eso, "cuando describes la tristeza te haces más sabio". Eso quiere decir que si identificas aquello que te puso triste, y puedes contar las sensaciones que ha generado esa tristeza, luchas contra ella o al menos la aceptas. Es el milagro de la poesía, y la razón de que las letras sean tan importantes en mi música. Es cierto que hay muchas canciones excelentes que están unidas por la tristeza.

Precisamente en ese punto hay una dificultad con su música: casi nadie entiende una sola palabra de griego fuera de Grecia. Usted combate el problema del mensaje con una carga de emotividad notable.

Exacto. De hecho, eso es lo que trato de hacer. Cuando alguien me dice luego que tal o cual canción le hizo pensar en tal o cual cosa y aciertan, me doy cuenta de que el mensaje va más allá de las palabras. Y me pasa muy a menudo, especialmente en España.

¿Calificaría usted el griego como un idioma sensual?

Lo es a mis oídos, tiene mucha riqueza expresiva, vocabulario y musicalidad. ¿Pero sabe cuál me encanta escuchar? El portugués, no entiendo nada, pero suena tan bien... ¿Ve lo que le decía?

Cuando usted empezó a destacar en el negocio, lo hizo en el rescate de la "rebetica", la música de los emigrantes turcos llegados de la antigua Bizancio y Asia Menor. ¿Hasta qué punto valora la investigación musical?

En Grecia, el folclore está muy vivo, se ve en todas partes. La música de las montañas es muy diferente a la de las islas, y la heredada del Asia Menor tiene mucha influencia en la creación contemporánea. Es algo natural para mí.

Después de una década de impacto fuera de Grecia, de abanderar la "world music", ¿ha experimentado con esa fusión que puede significar tantas cosas?

¿Sabe? Mi música siempre tiene una conexión con Grecia, aunque no sea del todo griega, aunque tenga toques latinos o armenios. Siempre acabo oyendo en las músicas de otros lugares cosas de Grecia. ¿Eso es fusión?

Quizá, no, aunque en Youtube sale usted cantando "Bésame mucho" con buen acento.

Sí, me gusta esa canción.

¿Se ha encontrado alguna vez con una audiencia hostil?

No, hostil no. Alguna vez sí he tenido públicos muy callados, muy atentos, que solo parecían responder al final.

¿Tiene alguna canción que pueda competir en energía con "Dynata dynata"?

Espero que sí, pero la verdad es que cada vez que la canto siento el poder que tiene esa melodía.

¿Prefiere los grandes espacios o los teatros con encanto?

En Grecia suelo tocar en espacios multitudinarios. La verdad es que para que los conciertos tengan magia importa la gente, no el lugar, ¿no cree?

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