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Ocio y Cultura

MÚSICA

La falta de público empuja al Auditorio Eduardo del Pueyo a cambiar de rumbo

La dirección de Cultura de la DGA afirma que la nueva programación, de contenido más local, se aplicará en septiembre.

Tras una reunión mantenida ayer en Pignatelli con los responsables del Conservatorio Superior de Música de Aragón, el director general de Cultura de la DGA, Ramón Miranda, ahondó en las consideraciones realizadas el día anterior acerca del uso del Auditorio Eduardo del Pueyo de Zaragoza y recalcó que "el esquema de programación actual, que ha funcionado durante tres años con un altísimo nivel de calidad en lo referente a los artistas, ha cumplido ya su papel. Es hora de dar prioridad a las necesidades del Conservatorio y dar un espacio relevante a los artistas aragoneses. También hemos hablado de unificar criterios y efectuar sinergias entre el personal del Conservatorio y nuestro personal propio, a fin de trabajar todos en una misma dirección y ahorrar así esfuerzos y dinero".

Miranda hizo hincapié el miércoles en la bajísima asistencia registrada en la mayoría de los conciertos de la actual programación, usualmente inferior a 100 personas. Al ser consultado ayer sobre novedades en la partida presupuestaria destinada a la programación, dijo que "más que hablar de aumentos o recortes, es una cuestión de reordenar prioridades. Tenemos claro hacia dónde queremos caminar, y cuando presentemos la nueva temporada el próximo otoño contaremos con una programación de calidad. Es momento de reflexión".

En la presentación de la temporada de septiembre de 2007 a junio de 2008, la antecesora de Miranda en el cargo, Pilar Navarrete, explicó que el presupuesto asignado a la programación del Auditorio este año ascendía a 300.000 euros, y que los cachés de los artistas contratados no superaban en conjunto el 50% de esa cantidad, mientras que el resto del monto asignado se destinaría a publicidad, papelería y gastos logísticos diversos.

Giro progresivo

En el último trimestre de este ejercicio estaban previstos inicialmente siete conciertos, pero solo se aprobaron finalmente cuatro. El último de los anunciados en el otoño pasado era una ambiciosa aproximación a la obra de Mahler "Das Knaben Wunderhorn", con la participación de la soprano Lisa Milne, el clarinetista valenciano Joan Enric Lluna y el prestigioso Brodsky Quartet. Una producción propia del Auditorio que no prosperó.

El concierto del guitarrista Martin Taylor y la presentación del jazzista y "flamencófilo" galo Michel Portal (esta última, en colaboración con el Instituto Francés) no obtuvieron la aprobación de los gestores del recinto, a pesar de ser dos de las presentaciones con más gancho para el público. Miranda aclaraba ayer que "evidentemente toda programación busca no perder dinero, aunque en el arte los baremos son más amplios, también se busca el rédito formativo y la divulgación de propuestas de calidad. Por eso es importante saber cuándo es el momento de buscar otras metas".

Para el próximo ejercicio, y a fin de paliar asuntos que escapan a la gestión de la DGA como la situación del Auditorio y la escasa presencia de alternativas de ocio alrededor del recinto, se plantean una serie de medidas para aumentar el impacto de las actividades entre la ciudadanía. En el recuerdo de los aficionados quedan, por tanto, las figuras llegadas a este espacio que, por desgracia, no han dejado huella cuantitativa suficiente para mantener la apuesta actual en su plenitud.

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