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Ocio y Cultura

ANIVERSARIO

El lado mágico del mercado de los peces

Este 23 de abril cumple 25 años la atinada metamorfosis del mercado de pescado de la plaza Santo Domingo en un activo y atractivo teatro

Apenas cumple ahora un cuarto de siglo como recinto teatral, pero el edificio fue construido en realidad en 1928 y era un mercado de pescado. Por iniciativa de la compañía Teatro de la Ribera y con el respaldo del entonces alcalde Ramón Sainz de Varanda, el arquitecto Daniel Olano le metió mano al inmueble que había diseñado Miguel Ángel Navarro y dio forma a un pequeño milagro: convertirlo en un recoleto teatro.

Situado en la zaragozana plaza de Santo Domingo, se ha convertido en centro cultural de su barrio, punto de encuentro de numerosos niños los domingos y refugio de quienes aprecian los buenos espectáculos de pequeño formato, en los que los artistas están, literalmente, al alcance de la mano.

El Mercado ha tenido hasta la fecha cinco directores: Javier Anós, José María Pons, Javier Arellano, Jesús Baselga y Pilar Ariza, que es su actual gerente. Ella explica que el teatro ha mantenido desde el principio un carácter abierto a su entorno, ya que además de su programación artística convencional (que llegó a incluir proyecciones de la Filmoteca de Zaragoza), la sala "hace las veces de centro cívico: está abierta a cualquier asociación del barrio, basta con que pidan fecha y se les concede, con el personal del teatro a su servicio. Incluso los evangelistas la utilizan para sus sesiones". Y asegura que "la gente del barrio ha llegado a estar orgullosa del teatro, lo cuidan y tratan de mantenerlo lo más arreglado posible".

Lo corrobora el presidente de la asociación de vecinos Lanuza-Casco Viejo, José Luis Terol, para quien es "una gozada poder celebrar el 25 aniversario" de un teatro que "ha supuesto un imán de atracción para la actividad cultural de esta ciudad, una forma de forzar a los zaragozanos a que vuelvan al casco viejo y no se pierdan en el tópico de que es una zona degradada".

Terol dice que, hoy por hoy, incluso produce "cierta nostalgia la osadía política" que permitió en su día hacer algo tan "inteligente" como la reconversión del mercado en teatro. "Ha sido un bien para el barrio, un pequeño foco para la recuperación, pero nuestro casco histórico necesita seguir el proceso de rehabilitación y revitalización y, a unos meses de la Expo, falta impulso", comenta como contrapunto. Como muchos zaragozanos, Terol guarda su momento mágico en el Teatro del Mercado: el concierto "Gran Reserva 30 años", en 2005. "Actuaban Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, de un grupo de culto que se llamaba Solera. Hubo un clima especial, íntimo y cómplice", recuerda.

"Una bombonera"

También los famosos se han sentido seducidos por este pequeño teatro zaragozano. Pilar Ariza comenta que "gente como Nuria Espert, que no ha estado actuando pero lo ha visto, o José Luis Gómez, que sí ha actuado aquí, han dicho que es una bombonera, uno de los más bonitos que hay de su tamaño. Además, los actores perciben el pálpito de los espectadores, porque están muy cercanos".

Esa cercanía se acrecienta por el hecho de que el bar, situado bajo el patio de butacas, sirve a veces de lugar de encuentro entre artistas y público tras las actuaciones. Sobre todo, "cuando hay compañías de Aragón y con los músicos. Eliott Murphy, hace unas semanas, salió, habló con todo el mundo, bebió, firmó discos... Y también lo han hecho otros como Javier Ruibal o Krahe", recuerda Ariza, cuya pesadilla no es que la sala se quede vacía, sino que haya tanta gente deseando entrar, que no quepa. Eso la ha llevado a preparar como celebración del 25 aniversario tres sesiones solo para invitados del mundo de la cultura y la política que han tenido que ver con la historia del teatro. Esas sesiones -los días 22, 23 y 24- cuentan con la actuación cómplice de Pilar Torreblanca, Miguel Ángel Tapia, Mª José Hernández, Joaquín Pardinilla, José Antonio Labordeta, Mariano Anós, La Zerilla y Enrique Amador "Musi", presentados por Jaime Ocaña.

Y es que 210 butacas, para algunos espectáculos, es un aforo escaso. "Los monólogos de la vagina", "En pie de guerra" (de los aragoneses Los McClown) o los Titiriteros de Binéfar han registrado varios días sucesivos de lleno absoluto, dejando a algunos con ganas de verlos. Además, la programación infantil es actualmente uno de los mayores éxitos: "Tenemos un 90% de ocupación, hay una respuesta increíble del público. Ha habido niños desde dos años, se nos llenan los pasillos de carritos... Y nunca ha habido problemas", asegura Ariza.

Preparado hoy día incluso para permitir el acceso para discapacitados (aunque falta adaptar los aseos), el Mercado vuelve a esperar al público con un concierto de Eleanor McEvoy el 28 de abril.

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