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Ocio y Cultura

PREMIO CERVANTES

Juan Gelman precisa que "nunca" ha escrito "en legítima defensa, sino en defensa de la poesía"

El poeta argentino Juan Gelman, que recibirá el próximo miércoles el Premio Cervantes 2007, reconoció que escribe sólo en "legítima defensa de la poesía" y subrayó que un verso "no es un arma que se pueda utilizar contra un dictador".

Amenazado de muerte y con una nuera embarazada y un hijo desaparecido, Gelman tuvo que huir de Argentina en 1975. Recientemente pudo encontrar a una de sus nietas desaparecidas durante la dictadura, tras veinte años de búsqueda.

No obstante, para el Premio Cervantes 2007, su experiencias vitales y su dolor en el exilio han contribuido también a "enriquecer" su vida y su poesía, en donde siempre ha intentado romper las barreras formales del lenguaje. "Todas mis experiencias en la vida me han empujado a romper los límites de la lengua, no como un juego, sino como una necesidad expresiva", reconoció.

El próximo miércoles 23 de abril -día del libro y aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes- recibirá este preciado galardón de manos del Rey en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. El eje argumental de su discurso de agradecimiento será Cervantes y algunos temas circundantes que la obra le sugiere. "El Premio Cervantes es el más preciado de las letras hispanas y su nombre por sí solo convoca un montón de cosas", aseguró Gelman.

Asamblea de nietos

El día de la ceremonia, Gelman espera que le acompañe toda su familia y reunirá a sus nietos, dispersos por todo el mundo. Uno de ellos incluso participó con una pregunta en la rueda de prensa. "Voy a convocar una asamblea de nietos para ejercer por fin el título de abuelo", reconoció Juan Gelman, quien ahora reside en México, después de vivir en ciudades como Roma, París o Nueva York.

Preguntado por las causas que defiende actualmente, el Premio Cervantes aseguró que hace tiempo que no milita en ningún partido político e indicó que sus mayores preocupaciones son la "justicia" y "la paz en el mundo".

Aunque no quiso hablar demasiado de política, aseguró que Argentina tiene una importante "herencia" de gobiernos anteriores y es una "carga muy pesada desde el punto de vista económico". "Por qué a los poetas nos preguntan siempre de política y los políticos nunca les preguntan sobre poesía", se preguntó Juan Gelman.

No obstante, precisó que su "mayor compromiso" ha sido siempre con la poesía, con quien reconoció estar "casado" y ser el "compromiso más importante" a lo largo de su vida. "La poesía es una necesidad", agregó.

En esta misma línea, indicó que definir la poesía es algo prácticamente imposible aunque después de citar algunas definiciones dichas por otros poetas, definió la poesía como un "árbol sin hojas que da sombra".

El jurado del Cervantes 2007, presidido por el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, decidió otorgar por mayoría este galardón a Juan Gelman porque el conjunto de su obra "enriquece las letras españolas".

Compromiso prioritario con la poesía

Tanto Víctor García de la Concha, como el ministro de Cultura e incluso el poeta Antonio Gamoneda, premio Cervantes 2006, destacaron la dura historia personal del galardonado, que nunca le llevó a "abdicar de su compromiso prioritario con la poesía", señaló el director de la RAE.

Gelman comenzó a publicar en la década de los 50. Sus dos primeros libros fueron 'Violín y otras cuestiones' (1956), con prólogo de Raúl González Muñón, un poeta en el que Gelman se reconoce por su afinidad con lo popular, y 'El juego en el que andamos' (1959), ambos impresos en Buenos Aires, como toda su producción hasta 1971. Con las obras de la década siguiente -Velorio del solo (1961) y Gotán (1962)- comienza a darse a conocer en todo el continente iberoamericano.

Progresivamente, la actividad poética de Gelman se convirtió en la otra vertiente de su posición ideológica de izquierda; junto con Eduardo Galeano, de ideología afín, formó parte de la redacción de la revista Crítica (1968-1975) que el uruguayo había fundado en Buenos Aires. El deterioro de la situación política argentina hizo cada vez más difícil para el poeta trabajar, escribir y publicar en su país. Se produjo una pausa editorial entre 1971, año en que aparece en Buenos Aires Cólera buey, recopilación de toda su poesía hasta 1968, y 1980, en que vuelve a publicar en el exilio.

Sus libros en el exilio

Los libros publicados en este periodo de exilio, Hechos y relaciones, Si dulcemente y otros, reflejan el doloroso clima de derrota y pérdida que sufrió el autor. La recopilación Obra Poética (1956-1973) permite tener una visión de conjunto de su obra escrita en Argentina, que puede complementarse con De Palabra. Poesía (1971-1978). Tras este volumen, Gelman ha publicado con regularidad, desde México o Buenos Aires, nuevos volúmenes de poesía, entre ellos sus series Interrupciones.

Un aspecto curioso de la obra de Juan Gelman es la presentación de parte de su propia poesía como traducción, atribuyéndola a poetas apócrifos, como sus Traducciones III: los poemas de Sydney West (1969).

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