Despliega el menú
Ocio y Cultura

FOTOGRAFÍA

Lo mejor de la fotografía en España, en el Centro de Historia

Una exposición, con 350 imágenes muy significativas, documenta los cambios registrados en el país desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días.

Divulgativa, extensa y contextualizada. Son adjetivos que acompañan a la exposición "Historia de la fotografía en España", producida por el Círculo de Bellas Artes de Madrid y la editorial Lunwerg y que ahora puede verse en el Centro de Historia de Zaragoza.

Muchos fotógrafos españoles y extranjeros han retratado desde mediados del siglo XIX la sociedad española, sus rostros, sus gestos, sus modas y sus ciudades y pueblos, y ahora estas estampas sorprenden al espectador del siglo XXI. Partiendo de los primeros daguerrotipos -técnica precursora de la fotografía moderna-, el fotohistoriador Publio López Mondéjar ha seleccionado un total de 350 imágenes a través de las cuales el visitante puede descubrir tanto la evolución social española como la de la iconografía con la que esta se representa.

"Lo que más nos interesó fue mostrar la evolución de la fotografía y de la historia de la sociedad a través de las imágenes", dice Publio López Mondéjar, quien ha querido que estén representados en la exposición la cultura, el trabajo, la técnica, el ocio, el deporte...

Un arte de extranjeros

Llama la atención que el arranque de la muestra corresponde fundamentalmente a autores extranjeros. López Mondéjar lo explica así: "España, durante muchos siglos, fue gobernada por la fuerza combinada del altar y del trono. Como consecuencia, la cultura siempre fue un privilegio de la aristocracia". El retraso histórico de las ciencias y las artes españolas -añade- provocaron que fueran los daguerrotipistas extranjeros los que iniciaran la actividad fotográfica en España. Pero enseguida los discípulos de fotógrafos como Lauren o Clifford tomaron las riendas de la creación de imágenes y llegaron las primeras grandes figuras, que transmitieron hasta nuestros días la apariencia externa de la vida decimonónica.

La exposición está dividida en tres partes. La primera abarca desde los inicios de la fotografía hasta el desastre de 1898, cuando España deja de ser un imperio colonial y nace un nuevo país bajo otros parámetros. Es esta primera época conviven dos aproximaciones a la realidad. Por un lado, una que se posa en los rostros y el entorno de los personajes de la aristocracia y la alta burguesía, que acudían a los mejores retratistas de la época. Por otro lado, la visión de una generación de extranjeros románticos que veían en España un país salvaje, repleto de extravagantes manifestaciones folclóricas dignas de ser inmortalizadas por sus cámaras.

Después llegaría la época dorada de revistas ilustradas como "Blanco y negro" o "Nuevo Mundo", un revulsivo para que los fotógrafos de provincias abandonaran sus estudios y salieran a las calles a retratar la vida.

La modernidad española de los años 20, la España republicana y la sublevación fascista que acabó con ella, la "larga noche de piedra" que representó el franquismo y la nueva esperanza de la democracia, todo, explica López Mondéjar, ha sido inmortalizado gracias a la sencilla reacción química que dio pie a las imágenes de esta exposición.

Son las tres últimas décadas las que han sido más "maltratadas" en la muestra, porque, según dice el comisario de la misma, resulta difícil hacer historia sobre acontecimientos tan recientes sin que intervenga la visión personal.

El trabajo que se esconde detrás de esta exposición está completado en el libro del mismo título que López Mondéjar publicó el Lunwerg. Se trata de un volumen casi enciclopédico, de más de 650 páginas, y de cuidada edición, que hace las veces de catálogo de esta exposición, que estará en Zaragoza hasta el próximo 1 de julio.

Etiquetas