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Ocio y Cultura

HISTORIA

Los oscenses descubren los secretos que guardaba la cripta de Lastanosa

Ayer comenzaron las visitas guiadas a los espacios que la familia del mecenas creó en el siglo XVII en la catedral y se pudo ver un osario que volverá a cerrarse al público.

Muy pocos afortunados la habían visto antes. Desde que la familia Lastanosa la mandó construir en el siglo XVII, bajo la capilla que poseían en la catedral de Huesca, la cripta que conserva los restos de los ilustres personajes oscenses del Barroco solo había podido visitarse unas semanas en 1994 con motivo de la exposición "Signos. De Forment a Lastanosa", que organizó la Diputación Provincial.

Ahora, cuando todavía se celebran actos conmemorativos del cuarto centenario del nacimiento de Vincencio Juan de Lastanosa (1607-1681), la catedral, de la mano del Instituto de Estudios Altoaragoneses, ofrece la posibilidad de conocer este espacio, así como la capilla, mediante visitas guiadas. El acceso a la cripta solo es posible durante estas jornadas de puertas abiertas programadas hasta mañana, día 3. Después volverá a cerrarse al público para garantizar su conservación y seguridad.

Un paseo por el siglo XVII

"Ha sido maravilloso. Es como si hubiera estado allí, viviendo en el siglo XVII". Así resumió Marisa, que realizó ayer una de las primeras visitas guiadas, su impresión sobre el recorrido. Y no fue la única. Cuando concluyó sus explicaciones, Susana Villacampa, que actuó como guía, se vio rodeada de gente que la felicitaba por su explicación.

La guía reunió al grupo de algo más de una veintena de personas en la portada de la capilla que la familia Lastanosa creó en la catedral para la exaltación del culto a los santos oscenses Orencio y Paciencia -padres del patrono de la ciudad, San Lorenzo- de la eucaristía y de los propios Lastanosa, y les fue desvelando toda la simbología que contienen estos espacios, comenzando por el arco del triunfo decorado y sostenido por columnas salomónicas que da paso al pequeño recinto.

Les habló del mecenas Vincencio Juan de Lastanosa y de su hermano Orencio Juan, canónigo de la catedral, ambos representados en sendos lienzos situados a uno y otro lado de la capilla, presidida por el retablo con una pintura de los citados santos oscenses. Explicó que este espacio se decoró siguiendo los cánones del arte barroco y eliminado los trazos arquitectónicos medievales. Detalló las pinturas, la presencia de emblemas y escudos de la ilustre familia y su significado.

"Esto no se vuelve a ver nunca!", exclamó otro de los visitantes cuando, para satisfacción de los presentes y al explicar el sagrario que preside el altar, Susana Villacampa, lo abrió para que todos pudieran contemplar la belleza de su interior.

La guía comentó que fue la esposa de Vincencio Juan de Lastanosa, Catalina de Gascón y Guzmán, la verdadera responsable de la creación de estos espacios. Fallecida de parto a los 32 años, después de alumbrar a 14 hijos, su marido quiso darle un enterramiento digno en este lugar. Sus restos descansan en la cripta junto al sarcófago en el que fue enterrado posteriormente Lastanosa. La notoriedad de este espacio es que, pese a ser concebido como osario, se decoró con altar, retablo dedicada a la Inmaculada y esculturas orantes de los hermanos Lastanosa.

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