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Ocio y Cultura

LETRAS

¿La enésima muerte del libro?

Los nuevos dispositivos para descargar y leer textos digitales en pantallas hace temer por la supervivencia del soporte fundamental para la transmisión de la cultura. Algunos expertos creen que no desaparecerá, pero que los cambios provocarán la irrupción de nuevos géneros.

La muerte del libro impreso se parece cada vez más al cuento de Pedro y el lobo. De tanto anunciarlo, nadie lo creerá cuando sea verdad. En los últimos tiempos, la aparición de nuevos aparatos digitales de lectura ha vuelto a provocar que algunos hablen de la desaparición de este soporte como "inevitable".

Sin embargo, frente a esos pesimistas y defensores acérrimos de la era digital, hay quienes consideran que el libro sobrevivirá -eso sí, transformado-, al tiempo que surgirán nuevos soportes e incluso nuevos géneros literarios.

La muerte del libro se viene profetizando casi desde que nació, en el siglo IX. Paradójicamente, la aparición de la imprenta en el siglo XV también fue vista como una amenaza, ya que hubo quien confundió el fin de los libros manuscritos como el fin del libro en sí. Pero fue a finales del XIX, con la aparición de los periódicos, cuando más voces se alzaron profetizando la desaparición del libro. Sin embargo, ahí sigue, y el número de ejemplares que se edita cada año se ha duplicado en las dos últimas décadas.

Éste es uno de los datos con los que el ex presidente del Consejo Superior de Bibliotecas de Francia, Michel Melot, defiende la vigencia del libro en papel. Él es uno de los expertos internacionales que más vehementemente convencido está de su continuidad. Merlot considera que ningún otro formato puede alcanzar los niveles de placer que proporciona la experiencia lectora cuando se realiza en un libro.

El experto francés resalta que, a pesar de los recurrentes augurios negativos, el crecimiento de la producción editorial "continúa", pero hay "una crisis en lo que se refiere a un exceso de producción". "Hay demasiados libros para el lector y pocos autores, lo que se traduce en dificultades económicas para las editoriales y los libreros. Pero siempre habrá una necesidad de libros", explicó Melot, autor de un extenso tratado sobre el tema titulado "Livre" (Libro).

El libro en papel es "irremplazable" desde el punto de vista pedagógico y como elemento principal del placer que supone la literatura, que necesita de "estabilidad, de lugares cerrados y protegidos para disfrutar de esa lectura", de pasar páginas y no de pantallas, agregó. "No conozco a nadie que se haya leído un libro entero en una pantalla", afirmó con rotundidad Melot, que también hizo hincapié en que "todas las tentativas que se han hecho hasta ahora para tener un libro electrónico han fracasado", porque "no es un sistema económico ni práctico".

Sí habrá, sin embargo, avances y cambios, que pueden provocar la aparición de nuevos géneros literarios, de extensión muy corta, o incluso de una "vuelta a la poesía".

Ingenios

En el extremo opuesto están los representantes de la librería virtual Amazon, que acaba de lanzar al mercado el último ingenio electrónico que pretende acabar con el libro impreso y revolucionar el mundo literario, el Kindle, que está agotado en estos momentos y la compañía no facilita el número de unidades vendidas. Kindle cuesta 399 dólares, permite almacenar hasta 200 libros y elegir entre una oferta de 100.000 títulos (en su inmensa mayoría en inglés) a través de una conexión inalámbrica a Internet.

En un punto intermedio están los que han decidido aprovechar las ventajas que el soporte electrónico tiene para la difusión de la literatura, como hace la página web en español Dosdoce.com, creada hace casi cuatro años y que considera que Internet y los nuevos medios suponen un enriquecimiento cultural.

El editor de esta página web -con un 40% de visitantes procedentes de Latinoamérica-, Javier Celaya, cree que la muerte del libro se producirá, aunque "no será inmediata ni a corto plazo", y llegará un momento en el que "leeremos y escribiremos en pantalla más que en papel impreso".

"El papel es una tecnología del siglo pasado" para las nuevas generaciones, y el avance del soporte electrónico es imparable en las editoriales, que, aunque tarde, "se han dado cuenta de que no hay marcha atrás". Además, los nuevos soportes, como Kindle o como el Sony Reader -que acaba de firmar un acuerdo con la cadena de librerías Borders, de EE. UU. para que digitalice 25.000 libros- han abaratado sus precios y se pueden conseguir novedades a partir de 8 euros.

En Aragón

En el mercado aragonés, plagado de pequeñas editoriales con una produccón muy intensa -aunque no precisamente extensa, habida cuenta de que el mercado de lectores es pequeño por razones demográficas-, las nuevas tendencias que aspiran a reemplazar al papel se implantan con mucha timidez.

Así, el único autor que se ha lanzado sin complejos a ofrecer su obra en formato digital es Mariano Gistaín, que en la tempranísima fecha de octubre de 2001 publicó "El hombre virtual", una novela que solo está disponible "online" y cuya descarga (en el ordenador o en la PDA) es absolutamente libre y gratuita a través de Canalpda.com.

En la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (cervantesvirtual.com) se pueden descargar sin coste alguno obras clásicas que no están sujetas a derechos de autor. Por tanto, no están disponibles los autores del siglo XX, pero sí los facsímiles de la obra de Gracián o de los hermanos Argensola, por ejemplo.

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