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TURISMO DE ELITE

Sol, playa y veraneantes ilustres

Michelle Obama tiene revolucionada Marbella por su veraneo en la localidad. Pero no será la única. El primer y el viceprimer ministro británicos también pasarán a engrosar la lista de personalidades locas por España.

Sol, playa y veraneantes ilustres
Sol, playa y veraneantes ilustres

El presidente de EE. UU., Barack Obama, su esposa Michelle y su hija menor, Sasha, visitaron el sábado el Museo Internacional de los Espías, cerca de la Casa Blanca, aunque como era de esperar no lograron que la expedición fuese de incógnito.

Quizá ellas estaban apuntando ideas para pasar desapercibidas en sus vacaciones en Marbella, lugar al que la primera dama y la pequeña de sus hijas llegarán el próximo miércoles. Pero con la expectación levantada desde que hace días se supo del destino vacacional de las Obama, ni todo el arsenal de James Bond ni el armario de disfraces de Mortadelo podrán impedir que revistas, periódicos y televisiones, así como vecinos, curiosos y compañeros de hospedaje, puedan captar alguna imagen de ambas... y de los forzudos, trajeados e innumerables miembros del servicio secreto que las acompañarán.

El Villa Padierna, que así se llama el lujoso complejo hotelero en el que la comitiva presidencial ha reservado unas 40 habitaciones, ultima los preparativos para la que amenaza con convertirse en la visita del siglo. Y aunque, según el director, Ricardo Arranz de Miguel, la familia Obama no ha pedido nada especial, el revuelo levantado ha sido tal que ya se han reforzado las medidas de seguridad en el recinto.

Pero no solo el exclusivo resort marbellí tendrá que devanarse los sesos para garantizar la seguridad de unos ilustres veraneantes. España, destino turístico mundial, recibirá también este verano las visitas del primer ministro británico, David Cameron, y de su segundo en el Gobierno, Nick Clegg, ambos acompañados por sus familias.

Fieles año tras año

La presencia de los dos políticos en Ronda (Málaga) y Olmedo (Valladolid), respectivamente, no son nuevas, ni mucho menos. De hecho, el conservador Cameron, junto a su esposa Samantha, aparece de vez en cuando por la localidad andaluza, donde hace años comparte con unos amigos, afincados en esta serranía, unas jornadas de ocio en verano. Un plan que no ha modificado pese a que desde hace unos meses habita en el número 10 de Downing Street, la residencia oficial del jefe del Ejecutivo. Al parecer, lo único que ha cambiado este año es el lugar donde se hospedará en Ronda, que por motivos de seguridad dejará de ser la finca de sus conocidos.

Un hotel ubicado en la campiña de Ronda, y en el que el primer ministro ha reservado todas las habitaciones -11 suites-, es el sitio elegido para volver a disfrutar este verano de las rutas de senderismo que recorre en esta serranía.

Por su parte, Nick Clegg, líder del Partido Liberal-Demócrata, suele viajar todos los veranos desde hace años a la localidad vallisoletana de Olmedo, de donde es originaria su esposa, Miriam González Durántez, con la que tiene tres hijos: Antonio, Alberto y Miguel.

Castilla y León sigue siendo de esta manera una región que disfrutan destacados políticos británicos, siguiendo la senda del ex primer ministro conservador John Major, que eligió durante años la localidad abulense de Candeleda como lugar de descanso.

Todo parece indicar que Clegg viajará en la primera quincena de agosto, porque Cameron se tomará sus vacaciones en la segunda.

Pero no solo los actuales mandatarios han disfrutado de sus días de asueto en la vieja piel de toro. Algunos inquilinos de la Casa Blanca, como Jimmy Carter o George Bush, pasaron en su momento por Andalucía, así como la que fuera primera dama de Estados Unidos, Jacqueline Kennedy. El matrimonio Clinton, cuando Bill estaba al frente del Gobierno estadounidense, contempló en la Alhambra de Granada "el atardecer más hermoso del mundo" en 1997.

En 1965, todavía en los inicios de la Costa del Sol como destino turístico, el senador Edward Kennedy y su esposa visitaron Marbella invitados por el príncipe Alfonso Hohenlohe. Un año después, Jacqueline Kennedy, ya viuda del ex presidente JFK e invitada por la duquesa de Alba, visitó Sevilla, donde disfrutó de una fiesta flamenca en su honor en una caseta del Real de la Feria y asistió a una corrida de toros en la Maestranza.

En 1993, George Bush y su esposa Barbara se desplazaron en un yate desde Puerto Banús (Marbella) hasta Málaga. Cinco años después, el ex presidente Carter y su esposa Rosalynn visitaron los Reales Alcázares de Sevilla, así como la necrópolis romana de Carmona, en un itinerario por España que incluyó Granada y Córdoba.

Para acabar, una de las pocas anécdotas que trascienden de estas ocasiones. En 2008, Clinton quiso jugar al golf en Sotogrande (Cádiz). Pero el propietario del campo se lo negó porque no podía garantizar su seguridad. "Juegue donde esté el ejército al lado", le soltó.

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