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"Me he salvado por ir unos pasos por delante", relata a sus compañeros el militar herido

El capitán José Manuel Martínez, ATS del Hospital Militar de Zaragoza, será operado de una fractura abierta de fémur. El sanitario dice que sintió antes el dolor que la explosión.

Los pasos que distanciaban al capitán José Manuel Martínez de Andrés, de 46 años y residente en Zaragoza, del fallecido brigada del Ejército Luis Conde le salvaron en la madrugada de ayer de engrosar la larga lista de víctimas de la banda terrorista ETA. Así se lo narró por teléfono a algunos de sus compañeros del Hospital General de la Defensa de la capital aragonesa (más conocido como Militar), donde trabaja como ATS desde hace muchos años, tantos que ayer, con el nerviosismo sus compañeros, no sabían hacer la cuenta. Era lo de menos. Lo importante para ellos era saber que José Manuel se encontraba bien, a pesar de que el parte médico oficial señala que está estable dentro de la gravedad y que hoy, previsiblemente por la mañana, será intervenido quirúrgicamente de la fractura abierta de fémur que le causó la explosión del coche bomba.

"Dice que ha sido una experiencia que todavía no se puede creer, que fue visto y no visto, que primero fue sentir el intenso dolor de las heridas y después la explosión", explicó uno de los compañeros que ayer por la mañana pudieron conversar con él. "Estaba asustado y muy disgustado por el militar fallecido, que se encontraba solo unos pasos por detrás de él. Sabe que por segundos se ha salvado", añadió.

Primer día

Martínez de Andrés es natural de Alfaro, La Rioja, y se encontraba de vacaciones en la residencia del Patronato Militar Virgen del Puerto de Santoña junto a su esposa, que también trabaja como enfermera en Zaragoza y quien le está acompañando en estos difíciles momentos. Apenas llevaban unas horas en la localidad cántabra, puesto que llegaron el mismo domingo por la tarde a la residencia.

El propio sanitario llamó a primera hora de la mañana al hospital zaragozano para informarles de su situación y de que se encuentra en el hospital de Laredo. El subdirector del centro sanitario aragonés, el coronel Santiago Gómez Zorrilla, también pudo hablar con él e informar así al resto de la plantilla. "Todo el mundo está afectado porque se trata de un compañero, pero las noticias sobre su estado son favorables, así que estamos más tranquilos", explicaba Gómez Zorrilla, quien conoce al sanitario desde hace cinco años, tiempo que lleva al frente del centro hospitalario. "Afortunadamente, nunca antes he vivido nada semejante", añadió el coronel.

Comisión de apoyo

Gómez Zorrilla también explicó que ayer mismo partió una comisión desde el hospital zaragozano con la intención de apoyar a José Manuel Martínez en este trance.

El atentado recordó ayer a los trabajadores del Hospital Militar de Zaragoza que nadie está libre de ser víctima de un ataque de la banda terrorista. Así lo explicaba Luis Antonio Gómez, el vendedor de la ONCE que cada día desde hace solo unos meses trabaja en la entrada de dicho centro sanitario. "Vives con ello porque no puedes hacer otra cosa, pero días como este te hacen ser más consciente de que algo así te puede pasar", decía Gómez, quien no conocía al herido pero confesaba su sentir. "Se nota que hoy la gente está preocupada", añadió.

Mientras, en Jaca, donde estos días se reúnen decenas de militares con motivo del XVI Curso Internacional de Defensa, la jornada comenzó a las 9.00 haciendo referencia al ataque de ETA y guardando un minuto de silencio en homenaje al militar segoviano fallecido. Cada uno de los conferenciantes condenó enérgicamente el atentado en Santoña.

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