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CRISIS EN EL PP

Rajoy quiere un partido de "doce millones de votos"

Los afiliados que apoyaron al presidente del partido y los que respaldaron a María San Gil, convocados vía SMS a sendas concentraciones.

El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha afirmado que quiere una formación capaz de captar más de doce millones de votos, "no un partido de dos millones de votos", por lo que perseguirá la unidad y la integración "de todos los que quieran trabajar dentro de nuestros postulados".

Durante la clausura de un acto público en Almería se ha referido al "momento de incertidumbre" que atraviesa su partido, del que ha dicho que es "consciente", por lo que ha asegurado que afrontará las semanas previas al Congreso con "serenidad, tranquilidad y serenidad" y con la "absoluta certeza" de que el PP "saldrá reforzado" de la cita y "preparado" para ganar las elecciones.

Acompañado por el secretario de Exteriores del PP, Jorge Moragas, así como por Javier Arenas y Antonio Sanz, presidente y secretario del PP andaluz, respectivamente, ha subrayado que se empleará para que el Partido Popular sea un partido "unido, que integre" a todas aquellas personas "que quieran trabajar dentro de nuestros postulados y principios".

"Nos han votado más de diez millones de españoles a los que unen principios, pero que tienen a veces formas distintas de ver las cosas", ha apuntado, para agregar que quiere "un partido que pueda tener doce o trece millones de votos, no de dos millones de votos", puesto que "hay que trabajar para mejorar".

Ha abogado por potenciar un modelo basado en el "esfuerzo, la sensatez y el sentido común", que es lo que fortalece a un partido al que "quiero mucho" y del que ha aprendido "que tiene la capacidad y el cuajo suficiente" para superar los momentos duros.

Superarlos, ha agregado, para ofrecer una respuesta a todos los votantes que se preguntan qué le está ocurriéndole al PP.

Sobre la concentración

En este punto ha hecho referencia a la concentración de unos trescientos simpatizantes ante la sede de la calle Génova de Madrid para pedirle la dimisión, mientras presidía el "reconfortante" Foro de Diálogo de los Gobiernos Locales.

Sin referirse a la petición de su dimisión, ha lamentado que los congregados hayan llamado "traidores" a los representantes de los municipios que participaban en este foro.

"Yo estaba con los alcaldes, con los que trabajan todos los días codo con codo con la gente, con los que se ocupan de sus problemas y necesidades y que algo bueno tendrán si han sido elegidos por los ciudadanos".

Sin referirse a ninguno de los compañeros de partido que, en los últimos días, han sido críticos con él, el líder de los populares ha subrayado que el PP es un partido de centro reformista que "no está anclado en el pasado" y que, ante todo, tiene unos principios muy claros.

Ha dicho que defiende sin fisuras que el terrorismo sea derrotado y que no se negocie con ETA, "como siempre, pues no tengo ni una coma que cambiar" al discurso defendido por el PP durante las anteriores legislaturas.

Antes de reunirse en el estrado con los líderes del PP andaluz, que le han trasladado todo su respaldo, Rajoy ha subrayado su deseo de contar con un partido "independiente" en la que nunca se tomen decisiones desde fuera, pues sería "inaceptable" y acarrearía una pérdida de crédito ante la sociedad española.

Como ya hizo en Madrid, el presidente del PP ha reiterado, para finalizar su intervención, que presentará su candidatura al próximo Congreso que se celebrará en Valencia "porque me apoyan mis compañeros y los militantes" y por su convicción de que en 2012 el PP será un partido de Gobierno.

 

Horas antes, en Madrid

 

El presidente del PP, Mariano Rajoy, garantizaba que presentará su candidatura al XVI Congreso Nacional del partido y que no va a "tirar la toalla" a pesar de que "algunos" pretenden que lo haga, y ha retado a quien quiera presentar una lista alternativa a que dé un paso "adelante".

Rajoy hacía esta afirmación en su intervención en la inauguración del Foro de Diálogo de los Gobiernos Locales, celebrado en la sede del PP, en el que prometía que no dejará en la "estacada" a la "inmensa mayoría" del partido que le pidió que se presentase y le brindó públicamente su apoyo.

Insistía en varias ocasiones en que presentará su candidatura al Congreso de junio. "Voy a presentarla y no voy, que es lo que pretenden algunos desde fuera, a tirar la toalla".

"Tengo la fortaleza suficiente para hacerlo. Ya llevo muchos años en la vida política y me siento apoyado por una mayoría del partido, a muchos de los cuales les he dicho que hay que ser prudentes, actuar con responsabilidad y no creo que sea positivo hacer una batalla en los medios y contestar a todas las cosas que se están diciendo", afirmaba Mariano Rajoy.

En este sentido, decía que si alguien quiere presentar una candidatura alternativa "está en su derecho" para añadir: "Hasta ahí podíamos llegar y yo lo voy a tratar de la misma manera que si no se presentara. Eso no supone nada desde el punto de vista político ni personal, sino solo que le intentaré ganar".

"Si alguien se quiere presentar, sería muy importante que diera un paso adelante y que lo dijera, porque yo ahora no me estoy enfrentando a ningún candidato, sino que hay una serie de personas que están intentando que yo no me presente a presidir el partido y eso no se va a producir", añadía.

Ganar en 2012

Reitera que se presentará al Congreso porque se lo han pedido "muchísimos" compañeros, porque le avalan unos resultados mejores que los de 2004 y porque está "absolutamente convencido" de que el PP puede ganar las elecciones de 2012.

Ante los actuales momentos de "incertidumbre, difíciles y algunos dolorosos" por los que atraviesa el PP, Rajoy se mostraba convencido de que "superarán" esta situación.

"Yo haré cuanto esté en mis manos para hacerlo", decía.

Garantiza que luchará por un partido independiente, unido y por la integración. "No vamos a cambiar los principios, pero tenemos que integrar a formas distintas de ver la vida", continuaba, antes de hablar de los "cambios" que se han producido.

Más cambios

Sin citar en ningún momento a María San Gil, señalaba que se han producido cambios en el PP y que "alguno más habrá que hacer" en el Congreso, porque los cambios en la vida son inevitables".

"No hay un problema ni de principios ni de ideas en este partido. Yo al menos no lo tengo", proseguía Rajoy, quien subrayaba que los principios están "muy claros y ratificados": la defensa de la libertad, de la justicia y la igualdad y la solidaridad.

Junto a estos principios está también la lucha contra el terrorismo, que tiene como esencia que no se negocia con una banda terrorista, un asunto en el que aseguraba que si el Gobierno "rectifica y no vuelve a negociar con ETA", es "contundente" y las Fuerzas de Seguridad del Estado "siguen demostrando eficacia, como hace pocas horas", es "absurdo" que el PP no apoye al Gobierno.

Lo mismo ocurre, explicaba, con el modelo territorial, un tema en el que, ha recordado, jamás se pactó una reforma estatutaria sin el acuerdo de los dos grandes partidos.

Destacaba que en esta legislatura hay que ofrecer al Gobierno acuerdos de Estado y que el PP debe ser un partido que esté dispuesto a "hablar con todos" y a llegar a acuerdos pero sin renunciar a sus principios.

Escisión

La escisión entre las filas del PP por el poder tomaba cuerpo frente a la sede nacional del partido en Madrid entre sus militantes. Entre 200 y 300 personas afines al PP se concentraron en la madrileña calle Génova, profiriendo gritos de apoyo a la dirigente vasca María San Gil y pidiendo la dimisión de Rajoy, a la vez que recibía con gritos de "traidor y cobarde" a Alberto-Ruiz Gallardón. Los asistentes coreaban frases como "Mariano, dimisión" o "que se vaya, que se vaya Mariano, que se vaya, se vaya, se vaya y que venga María San Gil".

 

 

El abandono de Ortega Lara y la confirmación de San Gil fueron la gota que colmo el vaso el jueves y Aznar se puso al frente como cabeza abanderada del malestar contra Rajoy. Tras conocerse la decisión de José Antonio Ortega Lara de abandonar las filas del Partido Pupular tras 21 años de militancia y de que San Gil confirmara su decisión "irrevocable" de no presentarse a la reelección como presidenta del partido en el País Vasco, militantes populares se cruzaron por la tarde SMS convocando a mediodía sendas concentraciones de apoyo. Así, uno de los mensajes llamaba a concentrarse en Génova en apoyo a San Gil y a Ortega Lara y la otra era de respaldo al presidente del PP, Mariano Rajoy.

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