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PARTIDO POPULAR

Mariano Rajoy planta a Camps en Alicante

El líder de la oposición se distancia así del 'president' valenciano y de su cúpula, todos acusados en casos de corrupción.

Camps saluda a una simpatizante a su llegada a la cena, en presencia de González-Pons.
Mariano Rajoy planta a Camps en Alicante
RUBéN FRANCéS/EFE

Mariano Rajoy dio ayer un plantón en toda regla al presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, y al PP de esa comunidad, y prefirió la compañía de Javier Arenas y de los populares andaluces. El líder del partido opositor estaba invitado a la cena de apertura del curso político de Camps y el PP valenciano en la localidad alicantina de Teulada, pero ni se dio por aludido -dijo en una entrevista no saber nada de ell,a aunque delegó la representación de la dirección del partido en Esteban González Pons-. Acudió, en cambio ,a un acto de menor relevancia política, la presentación en Torrox de los candidatos municipales de su partido en la comarca malagueña de la Axarquía.

El líder de la oposición exteriorizó de esta forma su distanciamiento del presidente de la Generalitat valenciana y de la cúpula de los populares en este territorio acusados en distintos casos de corrupción: Camps en el caso Gürtel y el líder del partido en Alicante en el sumario por irregularidades en las adjudicaciones de contratos para la recogida de basuras, mientras que el presidente del PP castellonense tiene sobre sus espaldas diversas imputaciones por irregularidades fiscales y tráfico de influencias.

El desapego de Rajoy hacia Camps viene de atrás aunque por ahora mantenga las formas. Respalda "de momento" su candidatura a la reelección a la Presidencia de la Generalitat, pero si su situación procesal se modifica y pasa de estar imputado por cohecho impropio en el caso de los trajes a estar acusado de cohecho y tráfico de influencias en la trama Gürtel, su apoyo se puede desmoronar. Al menos, eso dicen en la dirección nacional del PP. En este marco, su presencia en la cena de Camps, que encima se celebró en un local que aparece en el sumario de la trama corrupta porque en él se han celebrado actos pagados con dinero de dudosa procedencia, hubiera sido muy incómoda.

El presidente de la Generalitat, sin embargo, no levanta el pie del acelerador. Mantiene su autoproclamación como candidato y convirtió el ágape, al que asistieron unos 2.000 afiliados, en un baño de masas con la militancia.

Sin embargo, un centenar de personas de cuatro colectivos distintos recibieron con pitos y abucheos al 'president' a su llegada al restaurante. Se trata de cuatro organizaciones variopintas, ya que estaban unos 40 bomberos del Consorcio Provincial de Alicante, delegados de la plataforma educativa Escola Valenciana, de la asociación Endavant Maulets para reivindicar la lengua valenciana y un grupo de trabajadores afectados por el cierre de la cafetería de la estación central de Autobuses de Alicante, que gestiona el ayuntamiento de la capital.

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