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Nacional

VISTA A AFGANISTÁN

Los militares españoles recelan del alto el fuego talibán

Los militares españoles no se fían de la tregua de los talibanes. El gobierno afgano firmó un acuerdo con los insurgentes de la provincia de Bagdish, donde está desplegadas la mayor parte de las tropas españolas, para los próximos meses. Este alto el fuego durará lo mismo que el proceso electoral, aunque la inteligencia militar española sospecha que la débil tregua puede romperse en cualquier momento. Por ese motivo, la ministra de Defensa, Carme Chacón, pidió a las tropas destinadas en el Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT, en sus siglas en inglés) de Qala i Naw que estén alerta e impidan que "el terror se adueñe de Afganistán y del mundo".

Esta desconfianza está fundamentada en dos motivos. En primer lugar, la poca fe en la palabra de los insurgentes. Cualquier movimiento tribal o un enfrentamiento hará que la paz caiga; el segundo motivo es el descenso en las encuestas de Hamid Karzai, el actual presidente afgano. "Hay una sensación de que no ha hecho nada durante los últimos cinco años", apuntó el comandante Fernández, miembro del cuartel general del ISAF en Kabul, la capital del país asiático.

Este análisis español es compartido por el resto de los países miembros de la alianza. Ante esta situación de política interior, el Ejército decidió no variar sus planes. "Las tropas continuarán con el nivel de alerta establecido para el proceso electoral", comentó Chacón, que afirmó sentir "gratitud y orgullo" cuando ve el trabajo realizado por el destacamento español.

Nueva base

Antes de visitar la nueva base, la ministra de Defensa mantuvo un encuentro con el contingente español destinado en el cuartel general de la ISAF y departió con su comandante en jefe, el general estadounidense Stanley McChrystal. También participó en la reunión diaria de los jefes de operaciones de los cuerpos aliados, en los que se analiza la situación de las tropas.

En Qala i Naw permanecen 350 soldados, unos 200 destinados de forma permanente y 150 del batallón especial para las elecciones afganas. Chacón reiteró la necesidad de que esos comicios sean creíbles para que sea "un éxito". "Vuestra labor permite que los afganos vivan en libertad y desarrollo", animó a los soldados.

Esta nueva base ocupará una extensión de 70 hectáreas, con un perímetro de 5,2 kilómetros cuadrados y estará en perfecto funcionamiento en verano de 2010. El principal problema en la construcción, que se desarrolla desde marzo, es la geografía. La gran cantidad de colinas que rodean la localidad afgana ha provocado que el perímetro de seguridad sea tan amplio. Además de acoger a un indeterminado número de soldados españoles, este nuevo PRT será la casa de 40 guardias civiles, destinados a la formación y el entrenamiento de la policía afgana en tareas similares al cuerpo armado, la Gendarmería francesa o los 'carabinieri' italianos.

También vivirá en esta zona de Afganistán, cercana a las fronteras de Irán y Turkmenistán, una compañía de soldados colombianos. El gobierno del país sudamericano mostró su deseo de participar dentro de las operaciones de la OTAN en Afganistán y el Ejecutivo español se ofreció a darles cobertura. Este cuerpo estará bajo el mando español. Por último, unos 200 instructores americanos también vivirán en la base. Su objetivo será la formación de las tropas afganas.

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