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OPERACIÓN ANTITERRORISTA

Los etarras detenidos entrenaron en Venezuela

El terrorista Arturo Cubillas, funcionario del Gobierno de Chávez, adiestró a Javier Atristain y Juan Carlos Besance.

El etarra Javier Atristain, el pasado viernes en el registro de la lonja de San Sebastián.
Los etarras detenidos entrenaron en Venezuela
JAVIER ETXEZARRETA/EFE

El etarra Arturo Cubillas Fontán, funcionario del Gobierno venezolano y procesado en la Audiencia Nacional por diversos delitos terroristas, impartió cursillos de formación entre julio y agosto de 2008 a los miembros del comando Imanol de ETA Javier Atristain y Juan Carlos Besance, detenidos el pasado 29 de septiembre en Guipúzcoa. Los etarras confesaron al juez que, tras efectuar entrenamiento armado en Francia, recibieron la orden de sus jefes de continuar su instrucción en Venezuela, bajo las órdenes del citado Cubillas y del etarra José Lorenzo Ayestarán Legorburu, alias 'Fanecas', arrestado en Francia en febrero pasado.

Los testimonios de Atristain y Besance, a quienes el juez Ismael Moreno envió ayer a prisión acusados de integración en organización terrorista, suponen el primer reconocimiento de ETA sobre la utilización de Venezuela como escenario para su entrenamiento armado. Hasta la fecha, los únicos indicios se contenían en la documentación intervenida a ETA en Francia, en los correos electrónicos del ordenador del jefe de las FARC Raúl Reyes, fallecido en un bombardeo del ejército colombiano, y en testimonios de ex miembros de las FARC, que relataron a policías españoles cómo fueron entrenados por etarras en la selva.

Sus delaciones vienen ahora a reforzar el material probatorio de la causa que instruye en la Audiencia Nacional el juez Eloy Velasco, quien en marzo procesó a seis miembros de ETA y siete de las FARC por colaborar para atentar contra altos cargos colombianos en España, entre ellos el ex presidente Álvaro Uribe. El juez aseguró entonces que había indicios de "cooperación" entre el Gobierno venezolano y los dos grupos terroristas. Como cabeza visible de este vínculo situó al etarra Arturo Cubillas.

Tras conocer la noticia, Venezuela se limitó a minimizar su alcance. El embajador en España, Isaías Rodríguez, expresó su condena a ETA y puso en duda la veracidad de los testimonios de los etarras. "No son pruebas irrefutables", señaló. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, pidió "más información" a las autoridades venezolanas dentro del acuerdo bilateral firmado para luchar contra el terrorismo para esclarecer estos nuevos datos.

Ordenado por Ata

El encuentro de Cubillas con los etarras del comando Imanol fue ordenado por el ex jefe militar de ETA Mikel Carrera, 'Ata', arrestado el pasado 20 de mayo en Francia. Tras concluir su formación en la localidad francesa de Luz Saint Sauver, Ata mandó a los etarras a Venezuela para que contactasen con el propio Cubillas y Fanecas, un duro del aparato militar, acusado de ocho asesinatos y experto en secuestros, que fue deportado de Francia a Caracas en 1984.

Tras concluir su formación, los miembros del comando Imanol regresaron a España y pasaron a cumplir órdenes del etarra Ibai Beobide. Este les facilitó objetivos de empresarios en Irún y de un ertzaina en Villabona (Guipúzcoa). Tras ser detenido Beobide, Atristain y Besance se separaron y mantuvieron una única cita desde entonces, los pasados 27 y 28 de septiembre. Un día después fueron detenidos por la Guardia Civil, que se incautó de 101 kilos de material explosivo, dos pistolas, munición, material informático y un vehículo robado.

El Ministerio del Interior, además, relaciona Besance con dos atentados llevados a cabo en 2000 y 2001. Uno de ellos, el que acabó con la vida del concejal de Unión del Pueblo Navarro (UPN) en Leiza, José Javier Múgica, y el otro, el atentado frustrado contra el ex consejero de Justicia y Educación del Gobierno vasco, el socialista José Ramón Recalde, que resultó herido en la boca por un disparo pero que salvó la vida.

Interior también cree que Besance formó parte del comando Argala bajo las órdenes de Francisco Javier García Gaztelu, alias 'Txapote'. A este grupo se le vincula con el atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola (Alicante) en verano de 2002, en el que murieron un jubilado de 67 años, Cecilio Gallego, y la niña Silvia Martínez, de tan solo seis.

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