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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

ELECCIONES CATALANAS

Los candidatos, a por el voto indeciso

Montilla instó por SMS a evitar "que gane la derecha", mientras Mas enarboló el sueño de la "nación plena".

El candidato de CiU a la Generalitat, Artur Mas, anoche en su mitin en el Palau Sant Jordi.
Los candidatos, a por el voto indeciso
LLUIS GENE/AFP PHOTO

Partidos y candidatos apuraron ayer la última jornada hábil de la campaña electoral catalana para captar el todavía abundante nicho de voto de indeciso. Así, las agendas de las diferentes caravanas se coparon de actos antes de alcanzar la medianoche, momento en el que comenzó la jornada de reflexión previa a los comicios autonómicos de mañana.

El más madrugador, y también el más urgido por las encuestas a reactivar a su electorado, fue el aún presidente de la Generalitat, José Montilla. El candidato socialista comenzó el día con un mitin relámpago en las puertas de la fábrica de Seat, en la Zona Franca, a las siete de la mañana, en el cambio de turno. "Vuestro voto puede hacer que cambien las cosas, puede parar a la derecha que recorre Europa y quiere recortar derechos", pregonó Montilla, subido a un pequeño encerado portátil y desprovisto de corbata.

Su apelación al perfil más obrero e izquierdista se confirmaría después con otras apariciones 'relámpago', pero sobre todo con un SMS. "Todos a votar para combatir la crisis, para la justicia social y para la entente Catalunya-España. Evitemos que gane la derecha", proclamaba un mensaje de móvil firmado por el propio Montilla y que concluía con la palabra "Pásalo", en un guiño a los SMS que arremetieron contra el gobierno del PP en los días previos a las elecciones generales de 2004.

Fiesta de fin de campaña

Los socialistas catalanes, después de peinar el territorio en busca de los últimos votos, acabaron su campaña en la sala Razzmatazz, un clásico de la escena musical barcelonesa, muy satisfechos por haber logrado llenar el Palau Sant Jordi el jueves. Ese mismo escenario, potente visualmente aunque algo arriesgado por su elevado aforo (17.000 personas), fue el elegido por CiU para entrar en la jornada de reflexión.

Pero Artur Mas decidió inaugurar su actividad con un acto más recogido y silencioso. Por la mañana, y escoltado por el líder de Unió Democrática, Josep Antoni Duran i Lleida, Mas compareció ante la prensa con un escenario de fondo muy del gusto de la federación nacionalista. El milenario monasterio de Sant Benet y nueve señeras cuidadosamente alineadas sirvieron como marco de las palabras de Mas, que se reclamó heredero de Enric Prat de la Riba, Francesc Macià y, cómo no, Jordi Pujol. "El destino de los pueblos no viene marcado por las veces que entran en crisis o caen en el desánimo, sino por las veces que son capaces de levantarse", proclamó, imbuido por el ambiente catalanista del acto. Mas se comprometió a "reconstruir" Cataluña y a mantener viva la "llama de un pueblo libre" y el sueño de una "nación plena".

Por su parte, el candidato de Esquerra Republicana de Catalunya, Joan Puigcercós, prefirió despedir su campaña atacando al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por asegurar que la financiación autonómica catalana "nunca se mejorará" en el futuro. "Zapatero miente porque sabe perfectamente que el modelo es quinquenal y hay que renovarlo en 2013", espetó el republicano.

Puigcercós pugnará mañana por mantener a ERC como la tercera fuerza más votada frente al PP, en la que constituye la gran incógnita de estas elecciones autonómicas, toda vez que las últimas encuestas (publicadas en Andorra para evitar la ley electoral española) confirman que la victoria de Mas no le alcanzará para formar una mayoría absoluta. La candidata del PP, Alicia Sánchez-Camacho, aprovechó ayer un acto en Hospitalet -feudo socialista- para atacar a la 'sociovergencia' por "alargar la agonía de los españoles", en referencia al apoyo nacionalista al plan de ajuste económico de Zapatero. Sánchez-Camacho, arropada por la secretaria general de su formación, María Dolores de Cospedal, continuó con la interpretación de los comicios autonómicos en clave estatal al solicitar el voto para abanderar "el cambio en España".

Hasta Lérida se desplazó el cabeza de cartel de Iniciativa, Joan Herrera, para alertar de los "recortes sociales" que según él provocaría la llegada de Mas a la Generalitat, mientras el líder de Ciutadans proponía bonificar la contratación de trabajadores menores de 25 años y mayores de 45.

Después de dos semanas a pleno ritmo, de las chisteras han dejado de brotar los conejos. Los magos de la política cuentan ya las horas que les separan del veredicto del público. Mañana más.

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