Despliega el menú
Nacional
Suscríbete

ETA

La pugna interna de ETA entre Ternera y Txeroki se traslada al entorno político

La ruptura del alto el fuego no fue entendida por muchos de los militantes de la izquierda aberzale y causó malestar entre distintos sectores, entre ellos el que conforman los presos de la banda. De ahí que surgiera una pugna en el seno de ETA entre los partidarios de Josu Ternera y los que comulgan con la línea "ofensiva completa contra el Estado" del jefe militar Txeroki.

Ahora esta lucha se ha trasladado al entorno político de la banda y Ekin, la estructura clandestina que actúa como delegación política de la banda terrorista en el interior, está situando a los afines a la línea dura al frente de la distintas organizaciones de la izquierda aberzale, "aprovechando el vacío" dejado por el encarcelamiento de la mayoría de los dirigentes de Batasuna, según un informe policial que manejan las Fuerzas de Seguridad.

La actual dirección de la organización terrorista es consciente de que en su seno existe un conflicto, entre los partidarios de Ternera y los simpatizantes de Txeroki que ahora se ha trasladado al ámbito político, por lo que consideran "una necesidad vital" el control de este ámbito, ya que las disensiones podrían desembocar en "una brecha" entre ETA y el resto del conglomerado de la izquierda aberzale, apunta el informe.

Veteranos de Batasuna

Sin embargo, los movimientos también llegan de la otra parte. Los más afines a José Antonio Urrutikoetxea, el principal muñidor del último proceso de diálogo, habrían organizado un núcleo de veteranos dirigentes de Batasuna con la intención de tomar el control del partido ilegalizado o, en su defecto, de neutralizar a los miembros de Ekin. El informe policial constata igualmente la pérdida de protagonismo público de los miembros de Batasuna aún en libertad, principalmente por miedo a ser detenidos. Esa clandestinidad en la que se mueve la actual Batasuna es más propicia para los miembros de Ekin, con un perfil político bajo y desconocidos fuera de los foros radicales.

A pesar de que la militancia en Ekin es secreta y se suele compatibilizar con otra más visible en la izquierda aberzale, el 'comisariado político' de ETA se ha visto también forzado a la renovación, debido al acoso policial y judicial. Los Servicios de Información sospechan que al menos cuatro miembros de Ekin fueron detenidos en la operación contra la Mesa Nacional de Batasuna en octubre de 2007, en Segura (Guipúzcoa). Los actuales miembros de Ekin están alineados con los postulados de Garikoitz Aspiazu, "Txeroki", respaldando la estrategia seguida desde la ruptura de la tregua, incluido el asesinato de representantes políticos. Además, el jefe de los comandos habría ascendido tras la detención en Burdeos de Francisco Javier López Peña, "Thierry", y ya controlaría la estructura militar de la organización terrorista.

Etiquetas