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ADIÓS A MANUEL FRAGA

La política despide a un "servidor del Estado" en la intimidad de su domicilio

Los Reyes, la clase política y todo el PP han despedido a Manuel Fraga en la intimidad de su domicilio madrileño. El político falleció a los 89 años por una parada cardiaca.

La clase política se despide de Manuel Fraga_4
EFE

Los Reyes, la clase política y todo el PP han despedido al "servidor del Estado" y del interés general que fue Manuel Fraga Iribarne, pero no ha sido en un acto solemne, sino en la intimidad de su domicilio madrileño de no más de 90 metros cuadrados, situado en un barrio de clase media de la capital.

Su capilla ardiente pudo instalarse en el Congreso o en el Senado, cuyas Presidencias ofrecieron tal posibilidad, pero sus hijos decidieron que las visitas se hicieran en la vivienda en la que 'don Manuel' residió durante estos años, sin boato de ninguna clase.

Una vivienda situada en un bloque de pisos en el barrio de Moncloa, zona habitualmente ocupada por los estudiantes de la Universidad Complutense y que pasa por ser uno de los distritos más populosos de Madrid. Allí abundan los pequeños comercios, restaurantes de menú diario y unas cuantos locales de reprografía.

Sin desfiles ni ceremonias, todas las altas autoridades del Estado han acudido al piso de Fraga y de su familia.

Los Reyes, el presidente del Gobierno, casi todos sus ministros, las altas autoridades del Parlamento -Jesús Posada y Pío García-Escudero-, una nutrida representación de los barones autonómicos e insignes miembros del Partido Popular se han acercado a la capilla ardiente de Fraga, antes de que sus restos mortales sean trasladados a la localidad coruñesa de Perbes.

Quienes se han dejado ver han lanzado un mensaje casi idéntico: Fraga fue un hombre honrado, austero y enérgico que antes que en él mismo o en su partido pensó siempre en el interés general.

"Gran servidor del Estado"

Por medio de sendos telegramas, los Reyes y los Príncipes de Asturias han remarcado la condición de "gran servidor del Estado" de Fraga, de quien también recuerdan su papel en la Transición, su lealtad a España, su formación intelectual y su cariño por Galicia.

El jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, uno de los más madrugadores en visitar la capilla ardiente, ya había plasmado su opinión en un artículo, en el que sitúa al presidente fundador del PP como ejemplo para superar la crisis actual y cualquier tentación de desánimo.

"Una persona decente" y un trabajador incansable son otros rasgos que cita el jefe del Ejecutivo, para quien la historia reciente de España ha de guardar un hueco para hombres como Fraga, que apostaron por la libertad y la prosperidad. Más o menos igual se ha expresado la número dos de Rajoy, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

Su herencia histórica

Los representantes de los ciudadanos han puesto énfasis en la herencia histórica de Fraga, sobre todo porque caminó de la dictadura a la democracia y supo aglutinar al centro-derecha alrededor de un solo partido.

El expresidente José María Aznar, hijo político de Fraga, ha subrayado que su vida no puede explicarse sin la de Fraga. Lo mismo ha afirmado su mujer, Ana Botella, alcaldesa de Madrid.

Ella, al igual que tantos otros, ha descrito al expresidente gallego como un referente inolvidable. Los ministros José Manuel García-Margallo, Cristóbal Montoro o José Ignacio Wert precisamente han resaltado el protagonismo de Fraga en la redacción del vehículo a la democracia: la Constitución.

Incluso compañeros de ponencia en aquel entonces, como Miquel Roca o José Pedro Pérez Llorca, han recordado su contribución "decisiva" a un texto que, salvo cambios puntuales, se mantiene inalterable.

El PP al completo ha dejado claro que vive un día de "pérdida" y homenaje a quien fuera su fundador, y de hecho ha instalado en su sede un libro de condolencias para que los ciudadanos dediquen a Fraga su último tributo.

Otras formaciones políticas han manifestado su pesar por el fallecimiento de Fraga, como el PSOE, cuyo candidato a secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, incluso se ha desplazado al domicilio. Lo mismo ha hecho el vicesecretario de Organización, José Blanco, otro gallego, pero en las antípodas ideológicas de Fraga.

Carme Chacón, aspirante a dirigir el PSOE, ha optado por enviar telegramas de condolencias al PP y a la familia.

Críticas desde la izquierda

Más críticos han sido los partidos de izquierdas, como el coordinador federal de IU, Cayo Lara, pues en un día como hoy ha rescatado la memoria de Julián Grimau, uno de los últimos ejecutados durante el franquismo.

Aparte de la envergadura histórica, dirigentes como Juan José Lucas y el propio Mayor han resaltado el ambiente modesto que está rodeando el fallecimiento de una de las figuras cruciales de la democracia española.

Fraga descansa en una habitación de su domicilio de 90 metros cuadrados del que han tenido que irse algunos nietos por falta de espacio.

El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, oficiará una misa en su nombre este lunes mismo, pero no lo hará ante una audiencia multitudinaria desde el púlpito de una catedral, sino en el salón de una casa.

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