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TERRORISMO

La pistola que mató a Giménez Abad estuvo en manos del etarra detenido

Interior confirma que el político aragonés y Pagazaurtundua fueron asesinados con la misma arma. Se investiga qué relación puede haber entre los dos atentados.

A Manuel Giménez Abad lo mataron con una pistola Hellier and Bellot, de fabricación checa, la misma que utilizó presuntamente Gurutz Aguirresarobe, detenido ayer en Hernani, para asesinar al policía municipal Joseba Pagazaurtundua dos años después. Lo confirmó ayer el consejero del Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares, quien confía en que de las declaraciones de los detenidos se pueda aclarar si existe alguna relación, más allá del arma utilizada, en los dos asesinatos. Porque aunque se sabía desde 2003 que fue la misma pistola la que acabó con la vida de ambas víctimas, hasta ayer no se había podido dar con el autor de la muerte de Pagazaurtundua. Ahora hay más probabilidades de saber quién apretó el gatillo en el caso del político aragonés.

"Ojalá que de las declaraciones y de la documentación incautada, se puedan sacar más conclusiones para poder avanzar en el esclarecimiento del asesinato de Abad", dijo el consejero del Interior. También el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó que se empleó la misma pistola en ambos asesinatos y manifestó su esperanza de que los nuevos indicios permitan avanzar en las investigaciones sobre el asesinato del que fuera líder de los populares en Aragón.

¿Quién le pasó la pistola?

Porque, por fin, nueve años después del atentado que costó la vida a Giménez Abad, hay un eslabón al que agarrarse, un hilo del que tirar para tratar de esclarecer quién le disparó por la espalda y remató a sangre fría, delante de su hijo de 17 años, cuando iba a ver el partido entre el Real Zaragoza y el Numancia una tarde de domingo de mayo. El autor del atentado fue un joven que vestía ropa deportiva azul y le disparó en la calle Cortes de Aragón, esquina con Princesa. El dirigente popular, de 52 años, murió casi en el acto. En el suelo fueron hallados tres casquillos del nueve parabellum, munición habitual de ETA.

Si las detenciones practicadas ayer en Hernani condujeran al hallazgo de la pistola con la que dispararon a Manuel Giménez y a Joseba Pagazaurtundua, se estaría más cerca de resolver el asesinato del representante aragonés, uno de los pocos que quedan por aclarar después de dar con el presunto autor material del jefe de policía de Andoaín.

Al menos, los responsables de Interior confían en que pueda saberse si pasó alguien a Aguirresarobe la pistola con la que dos años antes fue asesinado el político aragonés. Por eso habrá que esperar a que avance la investigación para conocer el fruto de los interrogatorios y qué pruebas se han encontrado en las casas de Aguirresarobe y de su ex compañera sentimental. Los agentes registraron las residencias de ambos, así como la de los padres de Aguirresarobe y dos lonjas vinculadas a los detenidos, de donde sacaron documentación y archivos informáticos que aún están en estudio. De hecho, los investigadores no descartan más registros y arrestos.

El golpe que sufrió ETA el pasado mes de mayo, con la caída de Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe y el resto de la cúpula militar, también permitió albergar esperanzas en la pronta resolución del crimen de Giménez Abad. Y es que Mikel Carrera formaba parte en el año 2001 de un comando legal de ETA que actuaba en Aragón y en la comunidad foral. Por eso, la Guardia Civil investigó su relación con el atentado que costó la vida al dirigente popular aragonés. Pero, de momento, no se ha determinado vínculo alguno más allá del ya apuntado.

Posibles autores

Desde que mataron al político aragonés, varios han sido los etarras a los que se ha atribuido su muerte, pero luego no se pudo probar. Por citar a los más relevantes, Nerea Garaizar (arrestada en diciembre de 2001 y que integró el comando Zaragoza junto a David Pla), Ismael Berasategui (detenido en 2002) u Ohian Barandalla (detenido en 2007 en la localidad francesa de Cahors).

El más desconcertante de todos ellos fue Ibón Urrestarazu, apresado en noviembre de 2004. Este individuo se adjudicó todos los asesinatos de ETA que en esos momentos quedaban por resolver, como el de Giménez Abad , el del concejal de UPN en Leiza (Navarra), José Javier Múgica, y el del jefe de la Policía Local de Andoain (Guipúzcoa), Joseba Pagazaurtundua. Pero además, acusó a Xabier Balerdi y Andoni Cobos de haber participado en esos tres asesinatos y en los de los policías Bonifacio Martín y Julián Embid.

Sin embargo, Urrestarazu se retractaría poco después y reconocería que había mentido. La Policía tuvo que liberar a Balerdi y Cobos y el juez Garzón acusó al etarra de denuncia falsa. Desde entonces y a pesar de que se ha detenido a más de 200 etarras, nada se ha averiguado del atentado que costó la vida al dirigente popular.

El asesinato de Giménez Abad, junto con el del cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiro, cometido en septiembre de 2002 en Leiza, y el de los policías nacionales Bonifacio Martín y Julián Embid, este último nacido en la localidad zaragozana de Saviñán, perpetrados en Sangüesa (Navarra) en 2003, son los únicos que quedan por resolver.

Mientras tanto, la noticia de las dos detenciones conocida ayer permite a la viuda y los hijos de Giménez Abad mantener la esperanza de recibir por fin, como ayer la familia de Pagazaurtundua, una llamada de Interior comunicándoles el arresto del autor material de la muerte de su marido y padre.

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