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DOS COCHES BOMBA EN 5 HORAS

ETA buscaba una "masacre" de ertzainas en Ondárroa con 100 kilos de explosivo

La explosión frente a una comisaría de la Ertzaintza en Ondárroa provocó heridas a diez personas, seis ertzainas y cuatro particulares. No hubo aviso previo. Antes, un primer coche bomba estallaba en la sede de la Caja Vital en Vitoria sin causar heridos.

La organización terrorista ETA hizo estallar la madrugada de este domingo un coche bomba con cien kilos de explosivo contra la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa, en un atentado que ha causado una decena de heridos, la mayoría leves, y que buscaba "una masacre", según el consejero vasco Javier Balza.

El atentado de Ondarroa (Vizcaya) fue el segundo en la misma noche, después de que otro coche bomba, cargado también con cien kilogramos de explosivos, causara daños en la sede central de la Caja Vital en Vitoria, aunque sin heridos.

La explosión del coche bomba contra la comisaría de la Ertzaintza se produjo sin previo aviso hacia las 4,30 horas de la madrugada y provocó heridas a diez personas, seis ertzainas y cuatro particulares, según el departamento vasco de Interior.

Los cuatro civiles heridos viajaban en un vehículo detrás del utilizado por los terroristas para cometer el atentado.

La mayoría de los heridos han sido dados de alta y sólo dos permanecen ingresados, entre ellos una chica de quince años, que ha necesitado ser operada en el vizcaíno hospital de Cruces de la fractura de huesos del cráneo que presentaba y cuyo pronóstico es "menos grave".

También un ertzaina que ha sufrido lesiones de pronóstico "reservado" continúa en el hospital de Galdakao, donde ha sido atendido de una fractura en la mano derecha, rotura de tímpano y contusiones por metralla.

Para el titular vasco de Interior, Javier Balza, ETA buscaba con este atentado "una masacre" y matar al mayor número de ertzainas.

 

El mayor daño posible

Según ha explicado a los periodistas el consejero, los terroristas han cruzado el vehículo en la calle en la dirección que mayor daño podía causar la bomba en la comisaría y han arrojado varios cócteles molotov como "reclamo" para hacer salir a los ertzainas del edificio y que la deflagración les alcanzara de lleno.

Ha señalado que "la profesionalidad" de los agentes y las medidas de autoprotección que aplican han hecho que en lugar de salir por la puerta principal de la comisaría, los ertzainas lo hicieran por otra en el lateral del edificio, con lo que la explosión les ha afectado en menor medida.

La comisaría de Ondarroa había sufrido anteriormente varios ataques de violencia callejera, por lo que Interior había realizado numerosas obras para mejorar su seguridad.

También los cuatro jóvenes que viajaban detrás de los terroristas, al observar el comportamiento "sospechoso" del coche, intentaron dar marcha atrás, lo que les evitó daños mayores.

La explosión ha causado importantes daños materiales en la comisaría, en cuya fachada se pueden apreciar tres grandes boquetes, así como daños en coches aparcados y la rotura de cristales en viviendas, restaurantes y comercios de los alrededores. La bomba ha arrancado de cuajo un árbol situado en las cercanías.

También han resultado con daños colegios y guarderías ubicados en las inmediaciones, lo que podría provocar que unos 120 niños se queden mañana sin clase. El consejero vaso de Educación, Tontxu Campos, tiene previsto visitar mañana los centros afectados.

El coche utilizado por los terroristas ha quedado desperdigado por la zona, cayendo una de las partes más grandes a la ría Artibai.

 

Ondarroa tembló

Ondarroa es un pueblo pesquero de 9.000 habitantes y su Ayuntamiento está gobernado por una gestora, presidida por el PNV, después de que tras las últimas elecciones municipales los electos de PNV y EA se negaran a recoger sus actas por la presión de la izquierda aberzale.

Durante la jornada, numerosos vecinos han relatado cómo la explosión les ha despertado de madrugada y que los edificios han temblado.

Algunos han coincidido en detallar que antes de fuerte explosión se habían escuchado gritos y tres disparos, lo que el consejero Balza ha negado asegurando que los vecinos habrían confundido las explosiones de los cócteles molotov arrojados por los terroristas con esos supuestos tiros.

La de Ondarroa fue la segunda explosión de la noche. La primera fue a las cero horas, cuando un coche bomba cargado con cien kilogramos causó daños materiales en la sede central de la Caja Vital, en el barrio vitoriano de Salburua.

El coche bomba, un Renault Clio, se aparcó delante de la entrada principal. En esta ocasión sí hubo llamada previa avisando de su colocación, lo que permitió desalojar a los vigilantes del edificio, en una zona en la que no hay viviendas.

La existencia de un pequeño muro que rodeaba el edificio ha hecho que el efecto de la bomba fuera un poco menor, aunque ha sufrido numerosos daños en las ventanas y en su fachada acristalada, pero no está afectada la estructura ni a la central del sistema informático.

Esto va a hacer que mañana el edificio central de la Caja abra sus puertas y los empleados acudan a trabajar.

La Ertzaintza está analizando las imágenes obtenidas por las cámaras de seguridad del edificio corporativo de la Caja Vital con el fin de conseguir datos sobre los autores del atentado.

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