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SEGÚN DATOS DEL INE

El crecimiento vegetativo de Aragón descenderá en más de mil personas en 2017

Si durante el periodo 2002-2008 la población creció a un ritmo anual medio de 720.000 habitantes, en los próximos diez años se prevé un incremento medio en torno a los 380.000.

Aragón tendrá en torno a 1,4 millones de habitantes en el año 2018, de los cuales más de un millón residirán en la provincia de Zaragoza, según la proyección del Instituto Nacional de Estadística (INE), que constata un crecimiento vegetativo negativo, ya que habrá más defunciones que nacimientos.

Según este estudio demográfico, que fija en 49 millones la población que tendrá todo el país, la provincia de Zaragoza tendrá dentro de diez años 1.024.529 habitantes, unos 92.240 más de los que tenía censados a 1 de enero de 2008.

En la provincia de Huesca, el censo alcanzará los 231.724 habitantes, unos once mil más de los que tiene ahora (220.388), mientras que Teruel sólo aumentará la población en unos 7.700 habitantes, al pasar de 144.904 a 152.574. En la próxima década, en la Comunidad se producirán 134.180 fallecimientos y 128.486 nacimientos, de los que 97.896 corresponderán a la provincia de Zaragoza, 19.072 a la de Huesca y 11.518 a la de Teruel.

Por contra, en el citado periodo, morirán en la provincia de Zaragoza unas 93.000 personas, mientras que en las de Huesca y Teruel habrá más defunciones que nacimientos, 24.569 y 16.711, respectivamente.

Las provincias de Huesca y Teruel son las que concentran el crecimiento vegetativo negativo de la población, ya que Zaragoza tendrá un balance positivo.

Sin embargo, la provincia zaragozana también registrará un crecimiento vegetativo negativo en los dos últimos años del estudio, con 10 y 176 más defunciones que nacimientos, en 2016 y 2017 respectivamente.

El INE vaticina que a la provincia de Zaragoza llegarán en la próxima década 110.171 nuevos inmigrantes, a la de Huesca 21.672 y a la de Teruel 20.360. Las tres provincias también serán emisoras de emigrantes y de las mismas saldrán 30.277, 6.750 y 4.201, respectivamente.

En España

La población residente en España superará los 49 millones en 2018, pese a que habrá una desaceleración del crecimiento demográfico, y los inmigrantes se reducirán más de la mitad en los próximos tres años.

De esta manera, si durante el periodo 2002-2008 la población creció a un ritmo anual medio de 720.000 habitantes, en los próximos diez años se prevé un incremento medio en torno a los 380.000. Además, los nacimientos alcanzarán un máximo en 2009, por encima del medio millón anual, y a partir de 2010 se prevé un descenso paulatino del número de nacidos.

A uno de enero de 2008, la población residente en España se situó en 45,2 millones de personas, de las que en torno al 10 por ciento eran inmigrantes.

Si la inmigración ha sido el factor clave del crecimiento en los últimos años, esta proyección estima que el número de extranjeros registrados se reducirá en más de la mitad, pasando de los 958.000 inmigrantes durante 2007 a 442.000 en 2010.

El INE calcula que las llegadas a España durante la próxima década serán inferiores a los cinco millones de inmigrantes.

Por edades, el mayor incremento se producirá en los mayores de 64 años, que crecerán un 19,2 por ciento en la próxima década, seguido de los menores de 15 años, que aumentarán un 13,1%, mientras que la población de entre 16 y 64 años lo hará un 4,7 por ciento.

Ante esta evolución, la tasa de dependencia (entendida como la relación entre la población menor de 16 años o mayor de 64 y la población de 16 a 64 años) continuará su tendencia ascendente y pasará del 47% al entorno del 53%.

Respecto al número medio de hijos por mujer, mantiene su ritmo de crecimiento, pasando de los 1,39 en 2007 a los 1,46 en 2017, y se estabiliza la edad media a la maternidad en torno a los 31 años, por la aportación de las mujeres inmigrantes.

Se supone que la esperanza de vida se incrementará casi dos años en los varones y 1,5 años en las mujeres.

Las comunidades autónomas que experimentarán un crecimiento demográfico relativo más intenso serán Castilla-La Mancha (17,5%), Murcia (16,6%), Baleares (15,9%) y Comunidad Valenciana (14,4%).

Por el contrario, de acuerdo con los parámetros considerados la población decrecerá en Asturias (1,7%), País Vasco (1,3%) y Galicia (1,2%), ya que el descenso del saldo vegetativo de estas comunidades autónomas no se vería compensado por los saldos migratorios interiores y exteriores.

La proyección destaca como uno de los resultados más relevantes a a corto plazo que, en la próxima década, las defunciones excederán a los nacimientos en, además de Aragón, seis comunidades (Galicia, Castilla y León, Asturias, País Vasco, Extremadura y Cantabria).

Por su parte, se supone que el saldo migratorio exterior continuará teniendo un impacto positivo en todas las comunidades durante la próxima década. Los saldos netos positivos más elevados tendrán lugar en Madrid, Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña.

El INE difunde por primera vez los resultados de un ejercicio de proyección de la población de España a corto plazo, de acuerdo con las hipótesis de previsible evolución de cada uno de los fenómenos demográficos básicos.

Esta nueva operación estadística, que se hará cada año, permitirá el seguimiento de la cambiante coyuntura demográfica española y proporcionar una previsión de la población que residirá en España, en las comunidades autónomas y las provincias.

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