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EN TOTAL, MATÓ A ONCE ANCIANOS

El celador de Olot asegura que quería a los ancianos que mató

Joan V. D., de 45 años, ha confesado ante el juez haber "ayudado a morir" a once ancianos. Además, afirma no estar seguro si hubo un asesinato más.

El celador del geriátrico La Caritat de Olot (Gerona) Joan V.D. ha asegurado que quería a los 11 ancianos que asesinó y que cree que ellos "le estimaban y le querían", aunque ha admitido que ninguno le pidió que les ayudase a morir.

En su declaración ante el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Olot, Joan V.D., de 45 años, ha reconocido haber matado a ocho ancianos más de los que admitió en su primera comparecencia ante el juez y ha sembrado dudas por la muerte de otro hombre, en la que no está seguro si intervino.

Según ha asegurado, entonces mintió porque estaba "muy confuso y nervioso", aunque ahora ha dicho la verdad de todas las muertes ya que está más tranquilo. Ha reiterado que a los ancianos los asesinó por "iniciativa propia", que siempre estaba solo, y que no le dijo a nadie que había cometido los crímenes.

Joan V.D. asevera que con su actuación no matado a nadie, si no que les ha "ayudado a morir", porque tenían un nivel de dependencia "muy alto" y necesitaban una grúa para moverse, circunstancias "muy precarias". "Si estuviera en estas circunstancias me gustaría que me ayudaran a morir", ha resaltado.

Ha añadido que no pensaba lo que hacía y que actuó movido por "un impulso", y ha recordado que había temporadas en que tomaba medicación y alcohol, además de bebidas energéticas y un medicación para la abstemia, ya que se encontraba "bajo de moral".

El celador está actualmente en el módulo psiquiátrico del centro penitenciario de Brians, y ha explicado que durante estos años ha estado bajo tratamiento psiquiátrico, aunque nunca confesó a sus médicos los crímenes que iba cometiendo.

Cóctel de medicamentos o insulina

En su comparecencia en el juzgado, el trabajador del geriátrico ha admitido que mató a seis ancianos - cuatro mujeres y dos hombres - administrándoles un cóctel de fármacos, de tipo sedante, en algunos casos con 'Aplazolan', diluidos en agua.

Estos casos ocurrieron el 29 de agosto de 2009, el 14 de febrero de 2010, el 18 y 21 de agosto de 2010, el 19 de septiembre de 2010 y el 25 de septiembre de 2010.

Además, ha explicado que a otras dos ancianas las asesinó con una sobredosis de insulina, el 28 de junio de 2010 y el 19 de octubre de 2009, mientras que a las tres últimos víctimas, de este mes de octubre, les suministró lejía o un corrosivo, aunque ha dicho que no puede explicar porque pasó a un método mucho más cruel.

En la mayoría de casos describe que sus víctimas estaban en una situación terminal, con enfermedades muy avanzadas, algunos con alzheimer y con un estado anímico muy decaído. según su versión, actuó cuando estaban padeciendo alguna recaída, y estaban con fiebre o desorientados.

El juez le ha preguntado por otras 47 muertes, de las que ha negado ser autor, tanto las que se produjeron en su turno de trabajo como las que no, remontándose hasta 2007.

Sobre la doctora de La Caritat, quien certificó como muerte natural estos casos, ha explicado que no recuerda que estuviera presente cuando los enfermos estaban a punto de morir, que la avisaban por teléfono, aunque los veía antes de que se los llevaran a la funeraria. Para él, siempre tuvo un comportamiento "correcto".

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