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discurso de navidad

El aval del Rey a las reformas envalentona al PSOE

El PP alaba el llamamiento del monarca a la unidad, pero no será "comparsa" de las "ocurrencias" del Gobierno.

El aval del Rey a las reformas envalentona al PSOE
El aval del Rey a las reformas envalentona al PSOE
áNGEL DíAZ/EFE

El discurso navideño de don Juan Carlos provocó este fin de semana, en contra de lo que suele ser habitual, una intensa controversia política. Su afirmación de que es preciso "proseguir y abordar juntos las reformas necesarias" para lograr el crecimiento fue interpretado por varias fuerzas políticas como un espaldarazo a la política económica desarrollada por el Gobierno de Zapatero. Así lo vio el PSOE, que se mostró ampliamente satisfecho con la, a su juicio, "defensa" del rumbo marcado desde la Moncloa. El PP, en cambio, matizó que "no puede responder a idea de reforma lo que se improvisa". Y las formaciones situadas a la izquierda del espectro político manifestaron su indignación ante el supuesto aval a la estrategia "neoliberal" diseñada por el Ejecutivo.

No es en absoluto novedoso que el Rey haga un llamamiento a la unidad. Ya en 2008, el año en que estalló la crisis, apeló a la unidad de todas las fuerzas políticas y sociales para que juntos "tirasen del carro". Volvió a hacerlo el año pasado cuando leyó la cartilla al Gobierno y oposición por su incapacidad de llegar a acuerdos y reclamó a ambos "mucho sentido de Estado". La diferencia es que en esta ocasión no solo llamó a "resolver juntos, con eficacia y prontitud" los desequilibrios y deficiencias estructurales destapados por la pésima coyuntura económica. Además, aplaudió implícitamente las "importantes decisiones" tomadas por los "poderes e instituciones públicas a todos los niveles".

Entre esas decisiones se incluirían el drástico recorte del gasto público (congelación de las pensiones, bajada del sueldo a los funcionarios y 'tijeretazo' a las inversiones), la reforma del sistema financiero, la del mercado laboral y la futura reforma del sistema de pensiones. El Rey insistió en que es necesario que todos se impliquen en la modernización del modelo productivo, pero añadió que además deben cumplirse los "compromisos" adquiridos en el seno de la UE en materia presupuestaria y de déficit (el 6% para 2011, desde el 11,1% de 2009).

"Hemos escuchado a un Rey pegado a su tiempo, a un Rey defensor del rumbo de España y de las reformas que estamos acometiendo para conseguir salir de la crisis con una sociedad más justa y cohesionada", se felicitó la portavoz de guardia del PSOE, Elena Valenciano. También el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, elogió sus palabras y aseguró que el Monarca demuestra ser el Rey de todos los españoles "porque dijo exactamente aquello que, estamos convencidos, habrían dicho ellos si hubieran tenido la oportunidad de hablar en televisión". Ahora bien, añadió que la unidad en las reformas debe ser "la unidad del codo con codo, no de la comparsa", y arguyó, en desmérito del trabajo del Ejecutivo, que no puede tildarse de reforma "lo que corresponde a la ocurrencia o al impulso".

Tanto IU, como ERC, ICV, EA o el BNG entendieron que el Monarca prefirió obviar a los "responsables" de la situación -"especuladores, banqueros y poderosos"- y se limitó a pedir "esfuerzos" a todos por igual sin tener en cuenta que los recortes "ya han perjudicado a los más débiles".

Por otro lado, don Juan Carlos subrayó la necesidad de actuar con determinación para acabar con el terrorismo, una lacra que, según recalcó, solo suscita condena y repudio en cuantos defienden la libertad y la democracia.

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