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El arresto de David Pla

La Policía sospecha que uno de los portavoces de ETA puede ser David Pla, el terrorista detenido en Zaragoza en julio de 2000, un año antes de que la banda asesinara a Manuel Giménez Abad.

Familiares y amigos de David Pla, el día en que fue juzgado en junio de 2001 en la Audiencia Nacional.
El arresto de David Pla
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La Policía y la Guardia Civil sospechan que los portavoces de ETA que aparecen en los vídeos difundidos por 'Gara' lanzando su mensaje en euskera y castellano son dos de los tres actuales jefes de la banda terrorista: Iratxe Sorzabal y el ex miembro del comando Zaragoza David Pla Martín, respectivamente. Pla, de 34 años, es uno de los etarras que mejor parado ha salido de los tribunales siempre que ha sido detenido, lo que ha ocurrido en dos ocasiones, la primera de ellas en Zaragoza en 2000.

Nacido en Pamplona, David Pla formó parte de la organización juvenil Jarrai de apoyo a ETA, donde llegó a ser uno de sus portavoces. En sus ruedas de prensa, defendía la violencia callejera como una forma legítima de lucha. Se presentó por Herri Batasuna en las Elecciones Municipales de 1995, aunque no salió elegido.

En 1997, cuando tenía 21 años, hizo una huelga de hambre en el seminario diocesano de Pamplona para pedir el acercamiento de presos de ETA al País Vasco. Su huelga coincidió con ataques de la kale borroka al arzobispado de la capital navarra. Al sentirse vigilado, en 1999 huyó a Francia y se integró en ETA. Ese mismo año recibió instrucciones de trasladarse a Zaragoza y montar una infraestructura estable. Esa misión la tenía que llevar a cabo con los etarras Aitor Lorente y Ainara Esteran.

Así, Lorente y Pla llegaron a Zaragoza en noviembre de 1999. Primero se instalaron en un piso de la calle de Cervantes, aunque lo dejaron pronto porque no era seguro. Tras alojarse dos semanas en sendos hoteles, se trasladaron definitivamente a un piso del número 82 de la calle Doctor Iranzo, en Las Fuentes, donde permanecieron hasta que fueron detenidos en 2000 en las inmediaciones de la plaza de San Francisco.

Durante su estancia en la capital aragonesa, Lorente se hacía pasar por representante de artes gráficas y Pla tenía el carné de la Universidad de Zaragoza. Por su declaración judicial, se supo que su misión era buscar pisos y garajes seguros, recopilar información sobre personas y hacer un archivo de documentación.

La detención de los dos etarras, llevada a cabo en julio de 2000, fue fruto del control rutinario que el Grupo de Información hace en las agencias de alquiler de coches. Los agentes descubrieron que alguien había entregado una documentación falsa en una de ellas. Por ese motivo, organizaron una vigilancia para esperar a que el vehículo fuera devuelto y averiguar quién lo había alquilado.

El 27 de julio, Aitor Lorente entregó el vehículo. Los agentes lo siguieron por la calle de Menéndez Pelayo y observaron cómo entraba en el bar Sportivo y entregaba un portafolios a otro tipo. Minutos después, ambos eran arrestados. Sin embargo, los funcionarios no supieron que eran etarras hasta el día siguiente, una vez que comprobaron sus huellas.

Pacto con la Fiscalía

Durante el juicio celebrado contra ellos en junio de 2001 en la Audiencia Nacional, sus abogados llegaron a un acuerdo con la Fiscalía (que pedía 11 años de cárcel) y aceptaron una condena de seis por pertenencia a banda armada. Un mes antes de la vista oral, ETA asesinó al presidente del PP de Aragón, Manuel Giménez Abad. Aunque se pensaba que la información facilitada por Pla y Lorente había sido utilizada para acabar con la vida del político aragonés, esto no pudo ser demostrado.

Cinco años después, en junio de 2006, cuando estaba a punto de cumplirse su condena , el fiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo pidió prisión para ambos por facilitar información sobre Giménez Abad. El juez Santiago Pedraz no halló entonces pruebas claras para vincular al comando Zaragoza con el asesinato. Para Gordillo, sin embargo, existían hasta siete indicios diferentes de su participación en el crimen, por lo que recurrió la decisión de Pedraz. El juez se fue de vacaciones y Baltasar Garzón, que le sustituyó temporalmente, imputó al comando. A su vuelta, Pedraz dictó un nuevo auto que dejó en libertad provisional a los dos etarras.

En agosto de 2006, David Pla fue puesto en libertad definitiva al cumplir la condena y se trasladó a Francia, donde retomó sus actividades en el entorno de las organizaciones de apoyo a los presos. Poco a poco fue ganando peso en la banda y se convirtió en uno de los dirigentes del 'aparato político' etarra, hasta que fue arrestado de nuevo en abril de 2010 en Hendaya. La Guardia Civil lo vinculaba con el entramado de abogados que servía de nexo entre la cúpula terrorista y las cárceles. Sin embargo, las autoridades francesas lo dejaron en libertad al no hallar pruebas contra él, situación que aprovechó para huir y pasar a la clandestinidad.

David Pla Martín (Pamplona, 1974) integró el comando Zaragoza, cuya misión era recopilar información, la cual se sospechó que fue usada para asesinar a Manuel Giménez Abad. La imagen es de 2001, cuando salió de la cárcel tras cumplir condena.

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