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TERRORISMO

El archivo del chivatazo a ETA resquebraja el consenso antiterrorista

El consenso antiterrorista, uno de los escasos acuerdos que mantienen el Gobierno y la oposición, amenaza con saltar por los aires como consecuencia de la polémica suscitada por la petición de la Fiscalía de archivar la causa por el chivatazo a un miembro del aparato de extorsión de ETA que frustró una operación policial. El PP considera que es "un asunto muy grave" y acusó al Gobierno de no querer investigar unos hechos ocurridos en 2006. El Gobierno y el PSOE pidieron calma al partido opositor y que no ponga en entredicho la sintonía existente en la lucha contra ETA.

Los populares amenazaron con volver a reeditar el clima borrascoso de la pasada legislatura en torno la política antiterrorista. En esta ocasión no hay conversaciones con la organización terrorista o con la izquierda abertzale, pero el PP elevó casi a esa misma categoría su desacuerdo con la petición de la Fiscalía para cerrar la investigación sobre el chivatazo ante la imposibilidad de detectar al autor del aviso a la red de extorsionadores que operaban desde el bar Faisán de Behobia.

Mariano Rajoy guardó silencio y no se refirió a la petición de archivo del chivatazo, y sus posibles consecuencias, durante su periplo por tierras burgalesas y por Vitoria. Los numerosos dirigentes del PP que sí hablaron tampoco se atrevieron a hablar de ruptura, pero dejaron en el ambiente la impresión de que algo grave ha ocurrido y que las secuelas con impredecibles si es que no reciben una explicación satisfactoria.

El más beligerante fue el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, que atribuyó sin disimulos al ministro del Interior ser "la inteligencia" que promovió el aviso a la red de extorsión de ETA el 4 de mayo de 2006, cuando estaba en vigor el alto el fuego de la organización terrorista y el proceso de paz daba sus primeros pasos. "Estamos indignados y escandalizados" ante la petición de cerrar la causa, advirtió el dirigente opositor, quien consideró llamativo que la Fiscalía se muestre muy activa por "temas menores", en aparente alusión a las investigaciones del 'caso Gürtel', y, en cambio, sus responsables se quedan "paralizados" cuando se trata de investigar algo "realmente grave" como la colaboración de alto mando de las fuerzas de seguridad con ETA.

La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, insistió en que "por culpa u omisión" la investigación sobre el chivatazo ha sido insuficiente porque no se ha podido determinar quién avisó a Joseba Elosua, miembro de la red de extorsión de ETA, de la inminencia de una redada policial. La diputada opositora anunció que su grupo, además de pedir las comparecencias en la cámara del fiscal general y el ministro de Justicia, ha ampliado la solicitud a Alfredo Pérez Rubalcaba, para que explique si desde su departamento se van abrir procedimientos para "recabar" nuevas pruebas. "Aquí hay responsabilidades políticas y las vamos a exigir", anunció con firmeza Sáenz de Santamaría.

Gravísimo

También terció el portavoz de Justicia de los populares, Federico Trillo, para calificar de "sectaria, arbitraria y política" la petición de la Fiscalía para que se archive la causa de un "delito gravísimo" pues afecta a los mandos principales de la Policía en 2006. Recordó que el PP tuvo que "taparse la nariz" para recuperar el consenso antiterrorista tras el proceso "infame" de diálogo con ETA, y ahora no está dispuesto a hacer lo mismo si el juez decide que el sumario se cierra.

El Gobierno intentó templar gaitas y su vicepresidente primera reclamó al partido opositor que no ponga "en cuestión" el consenso antiterrorista por el hecho de no compartir una decisión de la Fiscalía. María Teresa Fernández de la Vega indicó que el Ministerio Público formuló su petición "en el ejercicio de su autonomía" y rogó al PP que no vea manos negras detrás de esa posición. Insistió en que la unidad frente a ETA es "lo prioritario" y "en ningún caso" puede ponerse en peligro por un desacuerdo jurídico. Por tanto, apeló al "sentido de la responsabilidad" para no ir a mayores en la polémica.

Más duro fue el portavoz socialista en la cámara baja, quien clamó: "`Ya está bien señores del PP!" José Antonio Alonso achacó la virulenta reacción de los populares a los problemas que tienen con las revelaciones sobre la trama 'Gürtel' y aprovechan una decisión de la Fiscalía para buscar su particular "vendetta" contra ella.

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